La endeble personería gremial del Simape juega en la previa a la discusión por el aumento salarial. Al menos las cámaras empresarias manifestaron preocupación por la incertidumbre que abre el escenario. Desde Caipa y la Cámara de Armadores expresaron reservas. En principio, no tienen intenciones de firmar un acuerdo que sería contrario a una orden judicial que le impide a Simape negociar colectivamente.
Para evitar quedar enredados en la disputa de las fracciones, los empresarios están proponiendo negociar con los dos sindicatos en Buenos Aires, un intento por asegurarse la legitimidad de las firmas.
El tema se lo platearon a la viceministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial, el pasado viernes por la tarde, cuando distintos dirigentes se reunieron con la funcionaria en el Hotel 13 de Julio de nuestra ciudad.
De acuerdo a lo que pudo presenciar Pescare.com.ar, la voz la tomó el abogado de Caipa, Fernando Rivera. A su lado, estuvieron el presidente de esa entidad, Gabriel Quercia, y su par de Armadores, Darío Sócrate, ente otros.
“Los empleadores alguna razón tienen en esta oportunidad. Lo ideal sería poder hacer una mesa de consenso con ambos. Para eso necesitamos la vocación de los dos secretarios generales; pero acá nadie regala un afiliado, entonces es una cuestión muy compleja”, había reconocido Rial horas antes.
En su momento, desde la cartera laboral le habían propuesto al secretario general del Somu, Omar Suárez, que comparta la personería, dividiendo el ámbito de representación en Mar del Plata, pero no encontraron eco.
“Ahora habrá que esperar una resolución. Ellos (por el Simape) están preparados como para abordar nuevamente un pedido de personería gremial, si la sentencia les resulta desfavorable”, advirtió Rial.
“Nos importa un carajo (sic) si nos van a sacar la personería gremial, la personería gremial nuestra es la gente. Cuando fuimos agrupación hemos firmado varios convenios. Si se agarran de eso, será peor todavía”, amenazó por su parte el secretario adjunto del Simape, Pablo Trueba.
Así planteadas las cosas, el gremio proyecta demorar la salida de los buques fresqueros de altura durante los primeros días de abril y convocar a una asamblea que decidirá si ir al paro, o no. El diálogo entre las partes parece postergado.


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