La Cámara de Comercio objeta que el Gobierno alquile un local en El Bajo para los ambulantes

La Cámara de Comercio objeta que el Gobierno alquile un local en El Bajo para los ambulantes
El titular de la entidad, Raúl Fioretti, dijo que en la zona no hay predios disponibles que tengan las dimensiones requeridas por ley Desde el sector advierten que el inmueble de calle 24 de Septiembre al 200 no es apto. Rechazan la venta callejera en mano
La posibilidad de que el Gobierno acceda a pagar durante tres años el alquiler de un local de calle 24 de Septiembre al 200, en la zona de El Bajo, para que allí se instalen los vendedores ambulantes, fue severamente cuestionada por la Cámara de Comercio de la capital.

El presidente de la entidad, Raúl Fioretti, aseguró, en diálogo con LA GACETA, que en la zona mencionada “no existe ningún local disponible que cuente con las dimensiones exigidas por ley” para un centro comercial de las características proyectadas, con unos 250 puestos de venta, según pretende el Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara). “Los locales mencionados en El Bajo, que tendrían unos 7 metros de frente, y entre 40 y 60 metros de fondo, no sólo serían totalmente inadecuados e inseguros para que se instalen, sino que, además, no contarían con las dimensiones y características necesarias requeridas por la Dipsa (Dirección de Producción y Saneamiento municipal)”, expresó. En el mismo sentido, Fioretti sostuvo que, para cumplir con las reglas, el local que albergue a los puesteros “tendría que presentar al menos 12 metros de frente”, lo que le permitiría contar con “las salidas de emergencia y condiciones de seguridad mínimas que se le exigen al resto del comercio” para instalarse en el microcentro con un emprendimiento de similar magnitud.

El vocero de los comerciantes del microcentro advirtió que el Estado debe tener en cuenta que “no es una solución prudente tratar de meter a 300 personas en un local con capacidad insuficiente y sin medidas de seguridad mínimas porque podría ocurrir una desgracia como la de la discoteca Cromañón”. Por este motivo, Fioretti dijo que desde la Cámara de Comercio plantearán al Poder Ejecutivo que, donde sea que se decida alquilar, se respeten las ordenanzas y se cumpla con todas las prerrogativas que la Dipsa impone al resto de los comercios del microcentro en materia de amplitud, ventilación, salidas de emergencia y seguridad. Además, dijo que si los puesteros llegaran a ser reubicados en un local, tendrán que cumplir con el pago de tributos a la Administración Federal de Ingresos Públicos, Rentas de la Provincia y al Municipio porque “la ley pareja, no es rigurosa”.

Contra la venta callejera

Por otro lado, el dirigente empresario manifestó el rechazo del sector al pedido de los trabajadores agrupados en el Sivara para que la Municipalidad impulse una ordenanza que permita la venta callejera, con mercadería en mano, sin puestos fijos y fuera del núcleo del microcentro.

“Desde la Cámara de Comercio insistimos en que la venta informal, tanto fija como ambulatoria, está prohibida por ordenanza, por lo que la autorización no debería entrar en ninguna negociación”, sentenció.

Fioretti subrayó que, al margen de que es ilegal desde el punto de vista de la evasión tributaria en la que se incurre, “la venta callejera, aun cuando sea en mano, está prohibida por las ordenanzas municipales en toda la ciudad y no solamente en el microcentro”. Asimismo recordó que se debe tener en cuenta que “existe un fallo judicial de 2006 que condiciona cualquier tipo de ordenanza o normativa a su cumplimiento, en el sentido de ordenar que las calles de la ciudad sean despejadas de la presencia de vendedores ambulantes”.

Siguen las negociaciones

Desde Sivara informaron que en las próximas horas tratarán de cerrar el acuerdo con el dueño de un local de calle 24 de Septiembre al 200, a los fines de llevar la propuesta de alquiler a la reunión prevista para mañana, a las 11, con la secretaria general de la Gobernación, Carolina Vargas Aignasse. Como se viene informando, el PE está dispuesto a subsidiar con fondos públicos a los puesteros durante tres años (es el plazo mínimo para un contrato de locación comercial), para que paguen un inmueble, con la condición de que el contrato sea entre el gremio y el propietario. Además, si el monto del alquiler estuviera por encima de los $ 50.000 (es el precio de referencia que manejan en la Casa de Gobierno), el saldo correría por cuenta de los ambulantes, quienes desde después de Reyes no pueden vender su mercadería en el microcentro.

Paralelamente, los vendedores tienen previsto concurrir el martes a la sede de la Intendencia capitalina, donde pretenden entregar un anteproyecto de ordenanza que habilite la venta callejera en mano, fuera del corazón comercial de la capital.

Los dirigentes de Sivara intentarán ser recibidos ese día por el intendente Domingo Amaya, quien la próxima semana se reintegraría a la actividad tras vacacionar en Pinamar.

CLAVES DE CONFLICTO

- Fallo judicial.- En 2006, la Cámara en lo Contencioso Administrativo hizo lugar a una acción de la Federación Económica de Tucumán e intimó a la Municipalidad de la capital a mantener despejada la vía pública de la presencia de vendedores ambulantes.

- Disputa política.- El municipio argumentó durante años que nunca pudo desalojar a los ambulantes del microcentro por la falta de apoyo de la Policía. Desde el Gobierno provincial se respondía que el de la venta ambulante era un conflicto municipal, que debía resolver la Intendencia.

- Decisión.- En noviembre del año pasado y tras varios días de protestas por parte de los comerciantes informales, el Gobierno y el sindicato del sector acordaron que tras el paso de Reyes Magos los ambulantes tenían que irse del microcentro.

- Nueva traba.- Luego de Reyes, el convenio se cayó. Los puesteros rechazaron el Predio Ferial y afirmaron que el PE no les ofreció otro local para reubicarlos. Los trabajadores callejeros regresaron al microcentro, luego de tres días de tregua. El conflicto comenzaba a recrudecer.

- Batalla campal.- La Provincia y el municipio anunciaron un operativo de erradicación y propusieron un espacio comercial y fondos para alquilar un local. Los puesteros rechazaron las ofertas y resistieron el desalojo. El pasado lunes 13 hubo un violento enfrentamiento entre los ambulantes y la Policía, que terminó con decenas de heridos y detenidos.

- Vuelta al diálogo.- Luego de los incidentes, el Gobierno y los ambulantes retomaron el diálogo e iniciaron las negociaciones. Los puesteros dijeron que no volverán a trabajar en el microcentro y, a cambio, solicitaron que les alquilen un local y que se les permita vender su mercadería en mano, sin puestos fijos y por fuera del núcleo comercial de la capital. Las partes tienen previsto seguir buscando una salida al conflicto durante la próxima semana

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