El gobernador Maurice Closs encabezó en Campo Grande, el acto central por el día del Maestro. Allí, ratificó que “tenemos el desafío y la obligación de mantener a la educación en el tope de la agenda” para garantizar el crecimiento de la provincia y destacó el rol central de los educadores en el futuro de los miles de niños contenidos dentro del sistema educativo.
“Está muy de moda y es propio del argentino, la visión revisionista de plantear si la figura de Domingo Sarmiento es controversial, con esa vocación de querer medir con una vara de estos tiempos a los que fueron los hombres determinantes de otras épocas, siempre desde una visión crítica y de esta época. Siempre hay que juzgar de acuerdo a la época, que determinan escenarios, valores, cultura, la ética y la moral no es la misma”, indicó en referencia al denominado primer maestro argentino.
“No hay duda alguna que ha pasado el tiempo y Sarmiento es una figura trascendental. Instaló conceptos de educación pública, distribuida en el país, gratuita, generó ingreso de docentes y ha hecho que la escuela primaria y la inclusión, sean durante décadas, un ejemplo internacional. Eso hay que valorarlo, más allá de las otras discusiones, en términos de su visión en educación, fue trascendental. Fue un enorme visionario. Demostró que era extremadamente importante el rol del docente”, explicó.
En referencia a los docentes misioneros, destacó que “si uno tiene un montón de alumnos y no tiene docentes, no tiene brújula. Es la orientación y la autoridad en un concepto muy amplio, con su formación y valores, va formando y modelando a niños y adolescentes. Esa es la brújula del sistema educativo”.
“Podemos tener errores en infinidad de cosas y muchas cosas pendientes que se pueden ir acomodando. Pero lo que no se acomoda jamás es la ausencia del docente. Es determinante en la educación. Podrán dar clases dentro del aula, debajo de un pindó, en un espacio deportivo, pero sin ese encuentro mágico con el alumno, no se produce la magia de la educación”, expresó el mandatario.
Closs destacó que desde su rol, también forma parte de la comunidad educativa y dentro de ella, es necesario valorar la articulación del docente en la comunidad.
“Argentina se distinguió por defender una educación universitaria con las mismas características que la escuela primaria y es un país donde se puede obtener, como yo, el título de abogado, de ingeniero, de contador, pasando por la escuela y la universidad pública”. En comparación, indicó que hay tecnicaturas en muchos lugares del mundo que son rentadas o financiadas, como en Chile. “En Chile vas con créditos a la universidad y te pasás años pagando. En Brasil, celebran el ingreso de un chico a la universidad, porque es muy restringido y la universidad privada es extremadamente cara”.
Closs puso de relieve las 200 escuelas secundarias creadas en los últimos años, que permitieron la inclusión de 30 mil alumnos, que “probablemente hoy no estarían en la escuela, porque muchas se crearon en lugares alejados o en las colonias”. “También se crearon varios miles de puestos de trabajo, docentes enseñando, muchas horas cátedra y nos han generado la notable necesidad de invertir en obras, porque hay que darles la infraestructura. Los primeros años se conforman y trabajan con mucho esfuerzo, pero después se requiere infraestructura adecuada”, explicó.
También advirtió por el dilema entre calidad y cantidad que se plantea en la educación. “Es una ecuación difícil de resolver. Es un dilema. Creo que hemos hecho muy bien en crear muchas escuelas, pero más construís, más necesidades se generan. Demandas de infraestructura, obras, servicios y muchas veces la cantidad puede atentar contra la calidad. Mi vocación de crear escuelas está, pero cada vez que creás una escuela, si bien generás derechos y servicios, a veces entrás en una colisión con la calidad, porque una escuela es imposible de cerrar”, argumentó.
“Son las dinámicas que tiene nuestra comunidad, es una comunidad viva, que tiene movimientos”, expresó Closs.
“Por eso quiero, en este reconocimiento a la brújula de la educación que son los docentes, apelar a seguir creciendo en cantidad, pero siempre cuidando la calidad, en todo sentido, reconociendo el esfuerzo de enseñar y transmitir los valores, los consejos, de cuidar la escuela, de estar atentos a lo que le puede pasar a los niños”, sostuvo.
“La inclusión es fundamental. Cuando uno mira a todos los chicos, y por qué creamos tantas escuelas secundarias, es porque en este tiempo ser adolescente es bastante más complejo que cuando Sarmiento o nosotros lo éramos. Nuestros padres han trabajado desde los 14 años. Hoy es aceptado que se es adolescente hasta los 25. A este adolescente tan moderno, con tanta información, vinculado a las redes sociales, lo prefiero adentro de la escuela secundaria. Cuando presenté la propuesta de que puedan pasar de curso con tres previas, me acusaban de facilismo, pero yo decía que era una nueva oportunidad. Y más del 60 por ciento de los chicos aprovechó esa oportunidad. Afuera del sistema educativo, se pierde la brújula. Dentro uno no tiene a un docente, sino a varios que lo van formando, conteniendo. Fuera del sistema, se sustituye esa figura con un amigote, de más años y más vicios y se vincula al vicio, al delito”, enumeró.
“Es fundamental dar nuevas oportunidades para que sigan dentro de las aulas. Lo mismo que la nueva oportunidad para los adultos, que hoy pueden estudiar. El docente de adultos se transforma en esa nueva oportunidad”, agregó antes de despedirse.
“Tengamos un espíritu positivo. Esta Argentina no es la misma de Sarmiento, de medio siglo o diez años atrás. Va creciendo, progresando, nuestras ciudades y comunidades son distintas. Valoremos las cosas positivas, en ese marco reconozco a todos los maestros. Tenemos el desafío y la obligación de mantener a la educación en el tope de la agenda para que nuestra provincia siga creciendo más y en paz”, culminó.

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