El gobernador Maurice Closs encabezó la inauguración del Instituto Privado Aristóbulo del Valle, una nueva institución educativa que se creó a instancias de la iglesia Asamblea de Dios y que impartirá educación a niños desde los tres años y en el futuro, a jóvenes.
Closs valoró el paso “trascendental”, dado por la iglesia evangélica para dar contención a los niños de la más temprana edad. “Quienes conocemos la inserción que tiene esta iglesia en la comunidad de nuestro pueblo, sabemos del compromiso, de la contención que se da en esta comunidad religiosa. El hecho de que haya asumido el desafío de transformarse en una comunidad educativa, tiene una enorme trascendencia. Porque no solamente desde esta Iglesia se va a difundir la fe cristiana, se toma el desafío de formar y educar a nuestros niños y seguramente en corto tiempo, a nuestros jóvenes, con la importancia que tiene hoy la educación, la inclusión y la formación de niños y jóvenes en nuestra sociedad”, destacó Closs.
“Siempre sostenemos que dentro de las aulas, se den donde se den, lo que se produce es el encuentro mágico entre el docente y el alumno, donde se transmiten muchos conocimientos, se transmiten saberes, conocimientos, ideas. Pero en una comunidad educativa, además se transmiten muchos afectos y valores. Sabemos y estamos convencidos de los profundos valores religiosos y comunitarios que tiene esta comunidad religiosa. Por eso celebramos que apuesten a la temprana inclusión de los nenitos en la escuela. Tenemos que buscar la inclusión temprana”, rescató.
“La clave de la educación es que en el segundo grado el chico pueda leer en un minuto, 60 palabras. Si tenemos un chico que entra a la comunidad educativa en primer grado, en segundo recién serán dos años. Si entra en salita de cuatro, serán cuatro años. Ya el doble. Si entra a los tres, son cinco años y el manejo de los conceptos de la lectura son mayores si se está más tiempo. La clave es que en los primeros años estudiás para leer, mientras que el resto de tu vida, leés para aprender. Por eso le damos una enorme importancia a la inclusión temprana y a las escuelas secundarias”, explicó el mandatario.
Asimismo, Closs resaltó el aporte de la Iglesia a la comunidad. “Una sociedad egoísta dice qué puede hacer el Estado por mi, que me puede dar, educación, vivienda, plan social. Esa es una visión, pero hay otra, que es la exitosa, que dice ‘qué puedo hacer yo para colaborar con la comunidad, con el Estado, con la educación’.
Por último, se comprometió a solventar los gastos salariales de los docentes de la institución a través inicialmente de un subsidio, ya que primero debe superar una etapa de evaluación. “Cada vez que se crea una escuela privada, se espera un tiempo para que se evalúe el compromiso y funcionamiento de esa escuela, una vez pasado ese período los salarios de todas las escuelas privadas de la provincia que se crean son pagados por el Estado. No vale la pena abrir escuelas como kioskos, porque al tiempo seguramente cerrarán. Por eso existe este tiempo prudencial para evaluar el compromiso de la escuela. Una vez pasado ese tiempo”.
“Son siete salarios, pediremos a la Nación aportes del Fondo Nacional de Incentivo Docente y el artículo 9 y veremos con 300 mil pesos en el año si se puede cubrir la nómina salarial y esto vale la pena hacerlo porque es la inversión que hacemos en nuestros niños”.
Closs aseguró que toma esa decisión con la certeza de que la institución tiene un fuerte compromiso, que no busca un beneficio económico.
“Tengo la plena certeza y la confianza que esta gente, si decidió transformar y crear una comunidad educativa, lo hace con el profundo compromiso de transmitir valores, fe cristiana para transformarlos en buenos ciudadanos para que esta provincia siga creciendo más y en paz”, culminó.

Comentá la nota