Los centros de salud bonaerenses de gestión privada se sumaron a las quejas por los aumentos en los servicios de luz, gas y agua. Desde la Federación de Clínicas de la Provincia de Buenos Aires (Fecliba) aseguraron que en caso de no ser incorporados a la tarifa social, muchos establecimientos deberán cerrar sus puertas.
“Asistimos en un 90 por ciento a la seguridad social, IOMA, PAMI y todas las mutuales nacionales, si nuestro sector cae y hay cierres, ¿quién atenderá a la población?”, se preguntó el presidente de la entidad, Héctor Vazzano. Y añadió: “No recibimos ningún subsidio o beneficio de esa índole, lo que hace inviable afrontar los aumentos y seguir atendiendo”.
En ese sentido, dijo que “apelamos a las autoridades provinciales y nacionales para que nos atiendan, y se nos considere dentro de aquellos que deben recibir una ‘tarifa social", al tiempo que advirtió: “No sería deseable que el salvataje llegara tarde y luego se llorara sobre la pérdida de un recurso fundamental para mantener la salud de los bonaerenses”, advirtió.
Las subas, que en algunos casos superan el 400 por ciento respecto de fines del año pasado, jaquean finanzas que se describen como precarias. “A fines de 2015, los aranceles del sector sanatorial privado ya no alcanzaban a cubrir los costos, con cobros a 60 y 90 días”, sostuvo Vazzano.
Complejidades. En nuestra ciudad, en tanto, el doctor Marcelo Torres, presidente del Directorio de Sanatorio Junín, precisó ante La Verdad que la tarifa de gas liquidada el último mes a la entidad se vio incrementada en más del 400 por ciento, mientras que la de luz sufrió un alza de casi el 150 por ciento. “En este sentido nosotros tenemos el antecedente de un amparo presentado, vamos a ver si podemos presentar otro ahora. Realmente este escenario que se plantea nos complica”, señaló.
“A estos datos debemos sumarle la suba del costo de los insumos, que ronda más o menos en el 40 por ciento”, añadió el Director del Sanatorio.
“Asimismo tenemos que pagar, en concepto de sueldos, 2000 pesos no remunerativos correspondientes a junio, lo que significa para el número de empleados que tenemos nosotros otros 500 mil pesos. Y tenemos que pagar aumentos de sueldo del 20 por ciento en julio, del 11 por ciento en noviembre y del 4 por ciento en diciembre. De este modo, financieramente, la situación se vuelve prácticamente inviable”, pormenorizó.
En cuanto a los valores en concepto de prestaciones médicas, el doctor Torres informó que “los convenios siguen igual, solamente una prepaga, la más importante, aumentó un 15 por ciento los honorarios hace pocos días”.

Comentá la nota