Las clínicas presionan a prepagas y obras sociales por los aranceles

Habían planteado el desajuste que les provocó a sus finanzas la escalada de los insumos y el congelamiento de sus ingresos, que además perciben a 60 y 90 días. Ahora se sumó el Colegio Médico

Después de advertir las dificultades que el proceso inflacionario les causó en las finanzas, las clínicas y sanatorios de la ciudad avanzarán hoy con convocatorias a las prepagas y obras sociales para intentar abrir la discusión por los aranceles y los plazos de pago.

Pero en el planteo se sumó ahora el Colegio Médico local que también asegura que los costos de los profesionales, en particular en algunas especialidades, ya no guardan relación con lo que perciben por las prácticas.

El eje irá en dos sentidos: por un lado buscarán mejorar los ingresos con pedidos de aumento en los aranceles o bien recortes en los diferentes módulos prestacionales; pero además, sumarán el debate por los tiempos de liquidación de prácticas.

Actualmente, los médicos advierten que hay demoras de entre 60 y 90 días, y que eso termina por desfinanciar tanto a los profesionales como a las instituciones sanatoriales.

“No es la situación de 2006, cuando se denunciaron todos los convenios y se inició una discusión de cero. En aquel momento se tenía una perspectiva de crecimiento en el país, que las cosas iban mejorando. Ese horizonte no es el actual. Vamos a convocar para dialogar y encontrar entre las dos partes una salida a este momento antes que sea demasiado tarde”, explicó el gerente de la Asociación de Entidades Sanatoriales (Aesa), Mario Piastrellini.

Por su parte, Martín Chiappero, del Colegio Médico Río Cuarto, destacó el difícil momento para los profesionales por la suba de los costos y los aranceles acordados en 2013. “Esta es una situación que se veía venir y que sabíamos que en algún momento nos obligaría a ajustar. Pero todo se aceleró con lo que ocurrió en enero”, destacó Chiappero.

Aesa y el Colegio emitirán desde hoy notificaciones a las diferentes obras sociales y prepagas para convocar a un diálogo y debatir allí los nuevos montos y plazos.

“La idea es convocar a los financiadores para que entre todos podamos seguir garantizando la calidad de las prestaciones que es lo central en esto. Si hay buena predisposición, seguramente vamos a terminar acordando de manera beneficiosa para todos”, indicó Piastrellini.

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