La Pequeña Familia inauguró ayer su nueva unidad de terapia intensiva, que coloca a la clínica entre las mejores del país en ese servicio. Su director, el doctor Norberto Petraglia, señaló: “Es un avance muy importante para la región, y para nosotros fue un esfuerzo muy grande. Fue hecho para mejorar la posibilidad de trabajo de nuestros médicos”.
Por eso el profesional indicó que están muy orgullosos del trabajo hecho para modernizar la Unidad de Terapia Intensiva y colocarla a la altura de las mejores clínicas y sanatorios del país.
Dubin señaló que “esta ha sido una experiencia original y satisfactoria”, al referirse a la consulta realizada hace algunos años de la UTI. “En su momento se hizo una evaluación, con un diagnóstico crudo y propuestas. Y ahora es muy satisfactorio encontrar estos cambios muy importantes, no solamente en lo tecnológico, sino también en cuanto al recurso humano”.
Por eso afirmó que hay resultados que ya están a la vista, y hay otros que van a demandar más tiempo. “Fundamentalmente en la proyección del servicio en cuanto a la docencia, la investigación y en este sentido hay otros crecimientos. Como, por ejemplo, la residencia en terapia intensiva que se creó”, explicó el profesional.
El especialista afirmó que “en una primera vista lo que resulta más impactante es la modificación edilicia y tecnológica, el cambio es contrastante”, pero agregó que “hay otras cuestiones que son de una magnitud superior, que es el recurso humano. Y aunque la terapia intensiva es una especialidad extremadamente dependiente de la tecnología, es fundamentalmente como se maneja el recurso humano el determinante de la calidad del servicio”.
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