La medida la dispuso la Municipalidad de la Capital, luego de una inspección dentro del edificio.
La subdirección de Bromatología Municipal realizó durante la semana última una serie de procedimientos que culminaron con la clausura de varios lugares de atención al público, por faltas graves a la salubridad.
Entre ellos, se destacó la clausura preventiva de un geriátrico ubicado en calle Mate de Luna, por severas irregularidades que hallaron los inspectores. Los operativos, según destacó la Municipalidad, estuvieron a cargo de la responsable del área, Patricia Marchetti.
En la inspección al geriátrico, lo que encontraron los empleados de la municipalidad fue realmente deplorable.
Según señalaron, "se encontró una situación de higiene precaria que había derivado en la aparición de insectos en gran abundancia", en su mayoría cucarachas que habían anidado en heladeras y alacenas, donde tenían contacto con los alimentos que consumían los internos del geriátrico.
También los inspectores detectaron la presencia de "paredes con grietas y roturas de caños que representan un peligro para los moradores, sobre todo en el sector de la cocina".
Como consecuencia de las irregularidades se dispuso la clausura preventiva del geriátrico y se enviaron las actuaciones al Juzgado de Faltas para que se establezcan los valores de las multas que correspondan.
Panchería y rotisería
Además, también se procedió con igual rigor en la verificación de un local de venta de panchos y choripanes de avenida Los Legisladores, en el Circuito de la Vida.
El sitio "no se adecuaba prácticamente a ninguna de las normativas vigentes, ya que el carro presentaba una ostensible falta de higiene en horno y heladeras" y carecía de habilitación bromatológica. Además de clausurarlo, se secuestraron aderezos mal conservados.
Finalmente, una rotisería de calle La Pampa -en el barrio San Jorge- fue clausurada ya que los inspectores municipales detectaron que el lugar tiene serias deficiencias edilicias: falta de revoque, instalación eléctrica con los cables sueltos, carencia de campana acumuladora y zócalos, además de techos y paredes sin arreglar, entre otras irregularidades.
COMIDA
La falta más grave que encontraron los inspectores de la Municipalidad dentro del geriátrico fue la enorme cantidad de insectos que estaban en contacto con la comida que luego se servía.
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