El acto protocolar de asunción de la gobernadora electa, Dra. Claudia de Zamora, será hoy una ceremonia por demás significativa: la entrega del tradicional bastón de mando que, en este caso, reflejará plenamente las tradiciones y raíces autóctonas de Santiago del Estero.
Si bien el bastón de mando es un complemento protocolario que denota en la persona que lo porta, autoridad o mando, en este caso, el arte con el que fue construido el ornamento, contiene los elementos propios del pueblo santiagueño pleno de tradiciones que avanza hacia un futuro más venturoso.
Detalles
El bastón de mando tiene un largo total de 90 centímetros, con forma levemente cónica, en madera de Guayacán.
En el extremo superior presenta una empuñadura de aproximadamente 16 centímetros, hecha en plata 925, fundida, forjada, laminada. Hacia abajo hay tres molduras más, similares a la anterior y en entre la primera y la segunda, en forma circundante, se realizó un grabado en relieve (técnica del cincelado) con cuatro figuras simbólicas: a) el algarrobo; b) la Virgen de Sumampa; c) una vasija; y d) la Cruz de Matará.
En la parte media de la empuñadura, construida en oro 18 quilates, se halla el Escudo de Santiago del Estero, con sus detalles destacados con técnica de cincelado. El extremo inferior está protegido con una puntera de plata.
Es de destacar, que a la madera se le realizó una terminación de laqueado satinado (semibrillo).
Todos los materiales fueron procesados de manera artesanal, con un minucioso trabajo que responde a los métodos y técnicas tradicionales de la orfebrería. La confección del Bastón de mando, estuvo a cargo del orfebre Daniel Valdez, especializado en platería criolla tradicional argentina; nacido en la ciudad de Matará, departamento Juan Felipe Ibarra, en donde vive actualmente.
Elementos
Son cuatro las figuras simbólicas talladas, el algarrobo, al que los santiagueños denominan simplemente como El Árbol, porque bajo sus ramas pasa la vida, en donde se cocina, se come, se teje, se estudia o se reciben visitas, por ello es casa y espacio de vida. Además su fruto alimenta, ayuda a crecer y fermentada, es sinónimo de fiesta y alegría. A la vez, es un símbolo actual y del futuro, porque el mundo necesita recuperar su naturaleza y es el Árbol el que se debe preservar.
Otra figura tallada es la imagen de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, milagrosa Virgen que vino a la Argentina junto con la imagen de Nuestra Señora de Luján, a comienzos del Siglo XVII. Desde 1984 es Patrona de Santiago del Estero, de los transportistas, de los estancieros, de las escuelas y de los cadetes de policía. Infinidad de gracias y favores la ubican en un sitial de privilegio de la fe. Su santuario, construido por los jesuitas en 1684 es Monumento Histórico Nacional, pero originalmente fue entronizada en un oratorio construido por indios abipones.
Una vasija también está tallada en el Bastón de mando, en este caso, como una alusión directa a la mujer, a lo femenino, en tanto recipiente contenedor que lleva vida (por el agua). Y este vital líquido elemento alude a los dos ríos que atraviesan la provincia.
El cuarto elemento tallado es la Cruz de Matará, otra imagen religiosa propia de los santiagueños en donde se refleja el cruce de culturas. Es la obra más antigua de esta naturaleza en tierra santiagueña de la que se puede dar cuenta, en donde se cruzan la nueva fe en Cristo traída por los españoles, en la expresión propia de los aborígenes del lugar que la interpretaron y construyeron de ese modo.

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