Las clases de este año terminarán el 17 de diciembre y volverán a comenzar el 26 de febrero de 2014. Así lo anunció la ministra de Educación tucumana, Silvia Rojkés de Temkin, tras haber mantenido el martes una reunión con sus pares de todo el país y con el titular de la cartera a nivel nacional, Alberto Sileoni.
Las voces en contra de esta decisión federal de comenzar las clases de forma temprana no demoraron en hacerse escuchar. La Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos bonaerenses fue uno de los primeros grupos en manifestar su rechazo, aunque se espera que haya consecuencias similares en todo el país: "nuestra organización, junto con la CGT Regional Mar del Plata, los empresarios del sector turístico y con el acompañamiento de los concejales del distrito, venimos planteando la preocupación por el temprano inicio de las clases", expresó el secretario de finanzas de esa entidad, Darío Ocampo.
Desde el SADOP, su secretario general Mario Almirón expresó que la decisión es “arbitraria y por lo menos unilateral, al no tener en cuenta la opinión de los docentes representados en la paritaria federal”.
Y aseguró que “con más días de clase no está garantizada la calidad integral del proceso educativo, la calidad se garantiza con mejores salarios, condiciones de medio ambiente y trabajo acordes, capacitación, infraestructura y materiales necesarios y suficientes”.



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