Claro retroceso del kirchnerismo en la UNLP

Claro retroceso del kirchnerismo en la UNLP
En la elección de profesores, las listas de dos decanos (Veterinaria y Agronomía), alineados con el gobierno nacional, cayeron derrotadas

Los profesores de las facultades de la Universidad Nacional de La Plata ayer concurrieron a las urnas para elegir a sus representantes que formaran parte de los consejos directivos y de la Asamblea Universitaria, que en 2014 votarán a los decanos de cada una de las unidades académicas y al nuevo rector de casa de altos estudios. El único candidato a suceder a Fernando Tauber en la presidencia de la UNLP sería el actual vice Raúl Perdomo.

Los docentes, ayer, también eligieron representantes en el Consejo Superior, el órgano de cogobierno universitario.

Las sorpresas estuvieron en las facultades de Veterinaria y Ciencias Astronómicas (Observatorio), donde las agrupaciones de docentes alineadas a dos decanos claramente kirchneristas, como son Eduardo Pons y Adrián Brunini, cayeron derrotadas frente a armados independientes.

En el caso de Veterinaria se impuso por 4 votos la lista que impulsa al docente Claudio Barbeito como decano (ya tendría consenso en otros claustros para lograr el cargo): 39 a 35, mientras que en el Observatorio ganó la Lista 11 “Abierta” (29 a 22 votos) referenciada con la investigadora Nora Sabbione, cuyo sector deberá contar con el apoyo graduados y/o estudiantes para llegar al decanato.

Los días previos, la atención estuvo concentrada, principalmente, en la Facultad de Medicina, donde la agrupación de docentes Hoja de Roble (claramente enfrentada con la presidencia de la Universidad), que se presentó como Lista 1 - Unidos por Medicina se impuso con claridad. Cosechó 128 sufragios, contra 41 de Diálogo Académico, que no llegó al piso de votos para tener representación de minoría en el consejo directivo.

Hoja de Roble propone como candidata a Ana Lía Errecalde (que sería la decana, en reemplazo de Jorge Martínez), actual secretaria académica, mientras que la oposición postula a la directora de la exCasa Cuna, María Alicia Marini, sobrina del recordado gobernador bonaerense de la UCR, Anselmo Marini.

En tanto, en la facultad de Ciencias Agrarias, también se impuso la actual conducción representada por la lista 15 Convergencia, que obtuvo 61 votos (propone a Horacio Acciaresi, actual docente de la cátedra “Cereales”, para suceder al decano Pablo Yapura), mientras que la oposición, conformada principalmente por docentes ligados al radicalismo universitario, sacó 24 sufragios y obtuvo la minoría. En este caso, serán claves las elecciones en los claustros de estudiantes y graduados para determinar quien será el nuevo decano.

Hoy, en tanto, se realizará el escrutinio en la Facultad de Ciencias Exactas, donde compiten dos listas: una referenciada con la actual decana, Graciela de Antoni, que busca la reelección, y otro armado liderado por el exdecano Carlos Della Védova.

Podrían judicializar la contienda de graduados

Distintas agrupaciones de graduados universitarios, vinculados con la izquierda, están analizando recurrir a la Justicia ante la imposibilidad de poder competir en elecciones.

Denuncian “interpretaciones arbitrarias del Estatuto y de las ordenanzas, e intentos directos de proscripción” al momento de las presentaciones de listas en las facultades de Trabajo Social, Observatorio, Arquitectura y Medicina. La denuncia sería presentadas por las agrupaciones Insurrectos, INTI PUCA y Agite, entre otras.

“En Trabajo Social, la gestión y la junta electoral desconoce y rechaza el legítimo pedido de la lista Frente Crítico de Graduados y JTP de realizar la elección de Graduados como establece el Estatuto de la UNLP reformado en 2008, es decir sin subdividir el claustro y con elección unificada”, afirmaron.

Fuentes cercanas al Rectorado minimizaron el reclamo y afirmaron que varias de estas listas no pudieron oficializarse debido a que “no cumplían con los avales”. Y agregaron que el artículo del estatuto, que unifica el claustro de graduados, “fue observado por el Ministerio de Educación y por el momento no se puede aplicar”

EN FOCO/ Elecciones en una isla

Ayer, los profesores de la UNLP fueron a las urnas, dentro del típico microclima que se vive dentro de las universidades, que las lleva a ser islas alejadas de los problemas que existen en el país.

Ahora bien, en un panorama político que ya parece definido, lo que está faltando en la Universidad, que se financia con los recursos que pagamos todos los ciudadanos (incluidos los más pobres, que abonan el 21% de IVA cada vez que compran un kilo de papas y no tienen la menor chance de pasar ni siquiera por la vereda de una facultad), es que como institución autónoma se pronuncie y brinde posibles soluciones a algunos de los problemas del país.

Pareciera que, en el seno de los claustros, existe una creencia generalizada de que la crisis que se vive en la Argentina, que impulsó a que la población votara masivamente contra el gobierno K el pasado domingo, no les va a llegar más temprano que tarde. Peor aún, hay facultades, como la de Periodismo, cuyas autoridades la convirtieron en un apéndice más del kirchnerismo.

Lo que principalmente se calla en casi todos los decanatos es que la Universidad, como institución, no está cumpliendo con su principal función: formar los profesionales e investigadores que realmente necesita el país, mentes pensantes que puedan de­sarrollar y cumplir ideas y proyectos superadores.

De este modo, nos encontramos como, cada año, la cantidad de inscriptos en carreras como Bellas Artes, Humanidades, Psicología y Derecho triplican o cuadriplican cada una de ella a las carreras verdaderamente estratégicas como Ingeniería, Ciencias Exactas o Agronomía.

En ese contexto, se explica como se terminan destinando importantes recursos para construir edificios para estas carreras humanísticas o sociales, mientras que docentes, investigadores y científicos de nuestra ciudad están enseñando a unos pocos alumnos en inmuebles centenarios, con escasos recursos, que no están a la altura de lo que significa el constante avance de la ciencia y del conocimiento.

Asimismo, los recursos que aportamos todos los ciudadanos en no pocas ocasiones se terminan despilfarrando para mantener estudiantes crónicos, que nunca terminan de recibirse. Los números dan miedo: sólo se terminan recibiendo en tiempo y forma uno de cada cinco ingresantes. Y todo esto no es gratuito: el sistema de educación superior este año demandará más de $21 mil millones.

Para colmo, la gran mayoría de estos alumnos crónicos, cursan carreras no estratégicas para el desarrollo nacional y provienen de familias con el poder adquisitivo suficiente como para abonarles la cuota de una Universidad privada.

Este panorama no sólo se da en la UNLP. Existe en todo el sistema universitario, resultado directo de una década de gobierno K, que ha profundizado a niveles exorbitantes la debacle educativa que comenzó en el menemismo.

En ese sentido, las universidades tampoco pueden estar ajenas al hecho de que la mayoría de los que egresan de la secundaria ni siquiera tienen la capacidad de comprender e interpretar textos simples, o de resolver ejercicios básicos de matemáticas. Lamentablemente, hasta el momento, ninguna de las agrupaciones de profesores que ayer compitieron en elecciones dio a conocer, públicamente, cuáles son sus propuestas para paliar este flagelo. Y lo mismo sucedió respecto a los principales problemas del sistema educativo argentino. En definitiva, asistimos a un secretismo que busca que todo siga igual.

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