Además de no cobrar sellos a las tarjetas, aceptaría exceptuar del tributo a las pólizas de seguros de personas físicas y a la venta de algunos modelos de autos usados
El encargado de convocar a los diputados de la oposición “al diálogo y el consenso” para destrabar la aprobación de esa ley fundamental fue el ministro de Hacienda Néstor Grindetti, en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura porteña. Fue el final de la ronda de exposiciones que hicieron los ministros la semana pasada y el inicio de las negociaciones con los diputados propios y ajenos. “Esto no es el cierre de un ciclo, sino la apertura de un proceso de diálogo, para buscar el consenso necesario que le permita al Poder Ejecutivo cumplir con las obras de infraestructura que necesita la Ciudad”, explicó.
De ahora en más, habrá varias reuniones entre funcionarios y asesores de los diputados. En Bolivar 1 aspiran a lograr dictamen la semana próxima, pero desde la oposición consideran que el tratamiento en el recinto recién se daría el 29 de este mes, en la última sesión del año.
Más allá de la “vocación dialoguista” del macrismo, la realidad es que al oficialismo le faltan cinco votos para poder aprobar el Presupuesto. Es por eso que los asesores de Grindetti analizan ahora otras alternativas que hagan al paquete tributario “más progresista”. Una opción es exceptuar del pago de sellos a las pólizas de seguros firmadas por personas físicas. Otra, aplicar ese tributo a la compraventa de algunos modelos de autos usados. El ministro además confirmó que “se exceptuará de Ingresos Brutos a la transferencia de automóviles”.
Grindetti justificó la suba de impuestos en la necesidad de llevar adelante el plan de infraestructura social y “en la actitud unitaria de la Rosada, en el envío de fondos a las provincias. “A la Ciudad 0 pesos”, se quejó.
La oposición celebró que el Ejecutivo porteño esté dispuesto a escuchar alternativas, pero se mantuvo en sus trece. El jefe de los legisladores K, Diego Kravetz, insistió en que no acompañaran el Presupuesto “si no hay marcha atrás con el aumento de impuestos y si no hay más repartos en las áreas”. Y Enrique Olivera, de la Coalición Cívica, reclamó un Plan B para atender los coletazos de la crisis. “Las premisas de crecimiento económico del 3% y de inflación del 12% con las que se elaboró el presupuesto quedaron prácticamente descartadas, por lo cual el volumen de ingresos y de gastos contemplado no se va a cumplir”, afirmó.


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