Ciudad: Aumentó el nivel de ruido nocturno

Ciudad: Aumentó el nivel de ruido nocturno

Así lo reflejan datos preliminares de la Agencia de Protección Ambiental porteña para la elaboración del "Mapa de Ruido de la CABA".

La Ciudad de Buenos Aires poco a poco profundiza ese escenario de estrés sonoro cotidiano, los decibeles superan los niveles considerados tolerables por la Organización Mundial de la Salud (OMS) ycada vez hay menos diferencia de ruido entre el día y la noche porteña.

 

Lo reflejan datos preliminares de la Agencia de Protección Ambiental (APrA) del Gobierno de la Ciudad para la elaboración del "Mapa de Ruido de la CABA", con los cuales se concluye que los niveles nocturnos de ruido se elevaron considerablemente, reduciendo la diferencia diurno-nocturno. Esta realidad genera desde pérdida auditiva hasta alteraciones del sueño y picos de estrés.

 

Desde 2006 existe en Ciudad, por la Ley 1504, un Mapa de Ruido, que no tuvo actualizaciones en los últimos años. Es por eso que APrA ahora encara el reajuste en las principales Comunas de la Capital Federal, basándose en un circuito de 18 puntos fijos.

 

En la Comuna 4, por ejemplo, es posible verificar que las diferencias entre los valores para el día y la noche, mayoritariamente, no superan los 5 dB cuando según la OMS debe ser de al menos 10 dB. En sectores como Almirante Brown N° 826 alcanza los 75,7. A la noche llega a superar los setenta.

 

Los valores se ubican por encima de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (período diurno: 55 dB; período nocturno: 45 dB). 

 

El organismo también analizó la Comuna 11 y la Comuna 5. En Corrientes al 4100 llega a 76,9 dB durante el día, y 71,9 a la noche. Y Medrano al 147 tiene 76,9 en el día y 71,5 como nivel nocturno.

 

APrA asegura que "en el 86% de las estaciones de medición se supera el valor diurno de 70 dB, mientras que en el 50% se supera el valor diurno de los 75 dB". En el caso de la noche, los valores superan en el 86% de los casos a los 65 dB, "mientras que en el 57% de los casos están por encima de los 70 dB". Según la OMS, los sonidos arriba de ese valor resultan molestos y si se lo supera durante mucho tiempo continuo, implica riesgo para la salud. 

 

El tránsito es el mayor generador de ruidos. A camiones y colectivos se suman las autopistas, especialmente la 25 de Mayo (donde un fallo judicial obliga a colocar barreras acústicas, ante la demanda de un vecino hace más de diez años), los recitales ("un ejemplo de ello lo constituye el estadio del Club Ferro Carril Oeste") y a la concentración de locales y establecimientos como bares y boliches sin aislamiento acústico. Ponen como ejemplo las numerosas denuncias asociadas a locales situados en la Plaza Serrano

 

La Ley 1540 marca los 65 dB como límite diurno en zonas residenciales y un 50 el nocturno; y hasta 70 en zonas comerciales, de día, pero el promedio de Capital ya sube los 75 dB. Hace 30 años no superaba los sesenta. 

 

Rivadavia y Acoyte (80 dB de día, y por la noche no baja de 73), y Cabildo y Juramento (80 y 90, casi igual de noche) son otras esquinas problemáticas. Marcelo Cabral hace 38 años que trabaja en su kiosco de revistas: "El ruido altera a la gente. Es casi una cárcel, te afecta al sistema nervioso y a la falta de atención. Decí que hace 15 años arranqué a hacer meditación de noche." 

 

Los especialistas consultados destacaron la necesidad de renovar la flota de colectivos y camiones (sobre todo de recolección de residuos), la creación de playas de estacionamiento para autos que vienen de provincia en las terminales de subte, y la buena planificación de obras públicas, porque por ejemplo en Cabildo, de Congreso hasta General Paz, el Gobierno de la Ciudad lleva a cabo desde hace meses dos grandes obras simultáneas –ampliación de la cochera de subte D y Metrobus– que vuelve imposible transitar por esa avenida.   

 

Graciela González Franco, titular de la Asociación Argentina de Otorrinolaringología y Fonoaudiología Pediátrica, explicó los efectos que puede generar el ruido constante y prolongado sobre la salud de las personas: "Podés tener estrés, irritabilidad, hipertensión, dolor de cabeza, taquicardia, alteraciones en el sueño, problemas digestivos y de concentración, hasta falta de apetito sexual." Y agrega lo más posible, la pérdida de audición, hasta hipoacusia: "La exposición a alto volumen, como en una fiesta, te genera que cuando salís te traiga un zumbido en el oído. Si es intermitente significa fatiga en el oído interno y es una señal de alerta. En otros casos es irreversible porque se lesionaron las células que no se pueden remplazar ni mejorar, y ese zumbido no se va más."

 

Para la especialista, un problema es que está "socialmente aceptado" escuchar en un volumen alto. La impulsora de la Ley 1540 en 2006, Silvia Cabeza (ex presidenta de la asociación Oír Mejor), coincide: "Uno termina naturalizando el ruido, resignado, eso piensa nuestra cabeza, pero el organismo no piensa así".

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