Todos los edificios de la Universidad podrían ser clausurados, como ocurrió con el departamento de Agrimensura en la Facultad de Ingeniería, a partir de la inspección que la Justicia ordenaría hoy en todas las dependencias universitarias.
Esto surge de lo dispuesto ayer por el juez de faltas Enrique Mattar, que mandó un oficio al jefe de la Policía, Miguel González, para que instruya al Departamento Bomberos para que inspeccione todas las dependencias universitarias y clausure aquellas que no reúnan los requisitos indispensables para funcionar en un marco de seguridad para quienes las ocupan.
La medida fue considerada como "acertada" por el abogado de la familia de Fernando Reinoso, el doctor Leopoldo Fachinelli, quien se preguntó "cómo puede ser que le exijan a un privado que pone un local disyuntores e instalaciones eléctricas impecables y que a la Universidad no le exijan lo mismo".
La determinación del juez Mattar surgió después de que dispusiera la clausura "de todo el edificio donde funciona la carrera de Agrimensura", ya que solamente hasta ahora estaban intervenidos los medidores.
El juez de Faltas, que actúa en virtud de la condición de excepcionalidad prevista en el artículo 1 de la ley 7.819 que es el Código de Faltas, donde dice que sólo podrá ocuparse de contravenciones en territorios federales, en el caso de afectación de los intereses de la comunidad, "algo que en este caso está acreditado por el peligro que implica para los alumnos las instalaciones a partir de la muerte de una persona", dijo el juez.
Citación a Kuchen
Debido a que la infraestructura de toda la Universidad y su mantenimiento depende de la Secretaría de Obras, la que a su vez tiene una dependencia directa del Rectorado, el juez Mattar citó ayer a través del decano de Ingeniería, Oscar Nasisi, al rector Benjamín Kuchen, quien además hoy recibirá un oficio de citación oficial del juzgado.
Kuchen tendrá hasta el martes en las dos primeras horas de atención al público para presentarse ante el juez y explicar cómo fue que murió Fernando Reinoso, cuáles eran las medidas de seguridad que tenía el edificio, qué tipo de mantenimiento recibió y por qué no había elementos de protección de alumnos y empleados, como por ejemplo un disyuntor eléctrico que corte la electricidad ante un problema.
La responsabilidad de Kuchen surge de la consideración de que el estado de las instalaciones universitarias que representan un peligro para los alumnos y los trabajadores, no le corresponde a los decanatos de las facultades, ya que las incumbencias de los decanos se limitan a la cuestión académica y no a la infraestructura.
De las respuestas que el rector le dé al juez, si es que concurre a la citación teniendo en cuenta que son varias las causas judiciales por otros motivos en las que no se presentó, dependerá la calificación que Mattar le dará al caso y las sanciones que seguramente recibirá la Universidad en el fuero de faltas por la contravención cometida.
Además, como el abogado de la familia Reinoso pidió el expediente para su compulsa, se descuenta que ampliará la denuncia a todos los edificios universitarios, ya que según Fachinelli, "no pude ser que nuestros hijos estén corriendo peligro cuando van a estudiar".
VM.AP.
Comentá la nota