El base de San Martín rescató el planteo de su equipo en la primera victoria de la temporada ante Regatas. El sábado, una nueva historia.
No fue una victoria más la del lunes lograda por San Martín sobre Regatas por 69 a 82 en el parque Mitre, que cortó una racha negativa de tres derrotas seguidas en la temporada 2014-2015 para el Rojinegro ante su clásico rival. Y, aunque la revancha está ahí nomás, el próximo sábado por el Super-8 que los vuelve a cruzar, para el base titular Diego Ciorciari la lectura es simple: “Hicimos un partido, en todas las líneas, casi perfecto”.
San Martín venía con realidades encontradas: una buena por la clasificación al Super-8 aún sin jugar el tercer clásico, y la mala, porque aún no podía con Regatas en esta temporada. “Necesitábamos el triunfo, por nosotros y por lo que habíamos sufrido el partido anterior en casa. Podemos tener un mal partido, pero demostramos que estamos vivos y nada más ni nada menos que en una cancha y con un rival muy complicado”, sostuvo.
El jugador santafesino remarcó que la victoria ante el Fantasma “es un regalo para nosotros, porque la realidad es que la pasamos muy mal el partido pasado –del jueves 4–”, cuando Regatas se había impuesto en el Fortín por 85 a 59. Por eso, el triunfo como visitante repercute anímicamente en el plantel rojinegro. “Esto a nosotros nos da ánimos, nos demuestra que podemos, es lo que resaltó nuestro entrenador. En los cotejos anteriores, la diferencia que sacaron ellos no era la realidad entre los dos equipos, pero no lo habíamos demostrado”.
Por ello, el base consideró que “logramos ponerlos incómodos a ellos en el ataque hasta el último minuto y eso nos dio tranquilidad”, y agregó: “Cuando no defendemos nos cuesta muchísimo en ataque porque nos trabamos en las ofensivas. Todo lo contrario cuando logramos una gran defensa, podemos correr en el ataque, todos tocamos el balón y es como que estamos más alegres. Eso nos propusimos y cumplimos con el objetivo”.
Desde el primer minuto del juego quedó en claro que San Martín salió con la intención de bajarle el goleo al rival, objetivo que se cumplió dado que dejó a Regatas por debajo de los 70 puntos. “Cuando te sentís seguro atrás, ganamos en confianza y eso se traslada también en ataque”. Ciorciari también destacó la ofensiva del equipo: “En este juego todos hicimos goles y John (De Groat) resignó un poco su peso ofensivo, se sacrificó para el equipo porque juntó varias marcas, eso permitió que el resto tengamos espacios y supimos aprovecharlo”.
Lo que sigue
El plantel de San Martín retomará hoy los entrenamientos en doble turno para comenzar la preparación por los cuartos de final del Super-8. El Rojinegro terminó tercero en la primera fase de la Conferencia Norte con un registro de 9 triunfos e igual cantidad de derrotas y se clasificó para el Super-8. “Nosotros nos propusimos estar lo más arriba posible, nos cuesta mucho porque la Liga está muy difícil y ganar como visitante cuesta el doble. El Super-8 es un torneo muy difícil, sobre todo jugando afuera. Hay un desgaste que después cuando empiece la segunda ronda puede pasarte factura porque nosotros tenemos muchos encuentro afuera, por eso este partido para nosotros era muy importante”.
En la primera ronda eliminatoria del Super-8, San Martín se volverá a medir con Regatas en el parque Mitre. El cotejo está previsto para el sábado 13 desde las 20. Al respecto, Ciorciari se sinceró: “Si vos me dabas a elegir entre ganar este partido (por el disputado el lunes) o el sábado, yo elegía este porque la Liga es muy importante para nosotros”.
Comentá la nota