Cinco supermercados chinos llegaron a San Luis en un año

El primero abrió en 2008 en la avenida España al mil. La clave de su éxito está en los bajos costos fijos y su asociación en cooperativas. El avance es fuerte en todo el país.
La conquista de los mercados argentinos por parte de los supermercados chinos es una realidad palpable en la capital puntana donde, según informan los propios comerciantes, ya cuenta con alrededor de una decena de autoservicios con dueños originarios del gigante asiático. El primero fue inaugurado hace tres años, pero la gran mayoría abrió sus puertas a mediados de 2010 en sintonía con un boom a nivel nacional, ya que un autoservicio chino abre cada dos días en la Argentina.

Uno de los dueños asiáticos de “La Unión”, el supermercado ubicado en España al 1050 que fue el primero en llegar a San Luis, contó que vino a la Argentina hace cinco años para trabajar en el autoservicio que un familiar tenía en el Gran Buenos Aires. Según explicó “Leo” en un rústico español, ese lugar nunca le gustó y por ello, dos años más tarde, llegó a tierras puntanas en búsqueda de una ciudad más tranquila.

Es probable que su llegada se deba también a que, tal como anunció a fines de enero Zheng Jicong, vicepresidente de la Cámara de Autoservicios y Supermercados de Residentes Chinos del país, en Buenos Aires el negocio llegó a su techo, lo que explicaría el fuerte avance sobre el interior. En San Luis, al menos cinco locales abrieron en 2010: en Lafinur 649, en Julio A. Roca al 700, en Falucho al 1.800, en Avenida Centenario a la altura de Yapeyú y en la calle Justo Daract llegando a Juan Saá.

Otro de lo pioneros fue el local ubicado en la avenida Perón al 1.300, que abrió sus puertas hace más de un año y medio. “Go”, uno de los empleados, contó que las familias asiáticas que decidieron mudarse a San Luis provienen de una provincia china llamada Fujian, ubicada en la costa este del país, frente a la isla de Taiwan.

Sin embargo, lo que más parece importarles a los clientes de la ciudad es la combinación de buenos precios, variedad y rapidez a la hora de pagar. “Los coreanos (sic) tienen buenos precios, muy parecidos a los de supermercados grandes y la mercadería es muy linda”, opinó Mirta, clienta de unos 40 años que, si bien ignoraba el origen de los dueños, dijo ser clienta del local de la calle Lafinur desde que abrió sus puertas hace seis meses. A su vez, la mujer destacó la limpieza y la buena atención del lugar.

Marta, una jubilada que ayer hacía sus compras en el súper de la calle España, contó que lo bueno de los autoservicios chinos, es la mayor rapidez en las cajas. “Antes compraba en Vea o Aiello, pero acá los precios son casi los mismos y no tengo que hacer fila”, dijo. Sin embargo, desde la gerencia de una sucursal de los supermercados Aiello opinaron que los comercios que más perdieron a manos de los chinos no fueron las grandes cadenas “que tienen otro margen de ganancia”, sino los pequeños almacenes de barrio, que no pueden competir con sus precios y sus amplios horarios de atención. Según el hombre, los supermercados chinos se agrupan en cooperativas para obtener mejores precios y condiciones de parte de los proveedores, lo que les permite ofrecer sus productos a valores similares a los de un hipermercado. Otro factor relevante serían sus bajos costos fijos: la misma familia suele encargarse tanto de la atención al público como de la limpieza del local, además de que el lugar de trabajo suele hacer a la vez de vivienda.

De lunes a sábado, los comercios chinos abren de 8:30 a 14 y de 17 a 22:30. Pero también trabajan los domingos y feriados: de 9:30 a 14 y de 18 a 22. Según explicaron en Aiello, la diferencia con los grandes supermercados en cuanto a horarios es que los chinos, si bien cierran a la hora de la siesta, abren en fechas como el 1º de mayo, el 25 de diciembre y 1º de enero. Ello se debería a que sus empleados no están protegidos por los convenios colectivos de los sindicatos de empleados de comercio

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