Cinco industrias entrerrianas marcan el camino de la eficiencia energética

Con el primer acuerdo técnico la provincia encabeza el proyecto que impulsa la Nación para optimizar la performance de 25 empresas del país, que se extenderá a otras 100, y que se articula con la Unión Industrial de Entre Ríos.
Con la rúbrica del contrato por el cual tres plantas de Complejo Alimentario SA (Grupo Motta) para tres de sus plantas en Racedo, a unos 25 kilómetros de Paraná, y la presentación de todos los requisitos de La Sibila (láctea de Nagoya); Cremigal (láctea Gral. Galarza); Lácteos Götte (Láctea Bovril); Cooperativa Arrocera de Villa Elisa y Aberturas Nexo (Paraná) Entre Ríos se ubica a la cabeza de los proyectos que echarán a rodar el Proyecto de Eficiencia Energética en la industria, que impulsa la Secretaría de Energía de la Nación.

Este proyecto forma parte de la estrategia del actual Gobierno en un marco complejo de los recursos y que lanzó en diciembre de 2007 el Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (Pronuree, Decreto 140/2007), que declaró de interés nacional el uso racional y eficiente de la energía, que también forma parte de la estrategia del sector energético para contrarrestar el desequilibrio de corto plazo entre oferta y demanda.

El secretario de Energía, Daniel Cameron junto al empresario Héctor Motta e integrantes de la consultora EyAMB cumplieron con el procedimiento establecido y firmaron los tres primeros contratos para realizar los diagnósticos en tres plantas ubicadas en la provincia de Entre Ríos.

Con la firma que se concretó la pasada semana en Racedo, será Entre Ríos donde se dará inicio formal al proyecto de eficiencia energética, habiéndose constituido además en la provincia con mayor número de plantas inscriptas en esta primera etapa, lo que generó el beneplácito de la Secretaría de Energía provincial y la entidad fabril ya que según datos de la UIER, una instalación media puede reducir su consumo entre un 10 y un 20%, en tanto que los motores son responsables de más del 60% de consumo de electricidad.

Difusión. En Entre Ríos, el programa se presentó el 3 de noviembre de 2010 a instancias del Gobierno provincial y la UIER, de la mano de la Unión Industrial Argentina, y se convocó, promocionó y difundió logrando la participación de más de 80 industrias en su etapa inicial. “Este fue el puntapié inicial de un trabajo que se sostuvo durante el 2011, y que tuvo como resultado el interés y cumplimiento de las formalidades requeridas de ocho plantas industriales pertenecientes a La Sibila, Cremigal, Cooperativa Arroceros de Villa Elisa, Lácteos Götte, Nexo Aberturas, Complejo Alimentario SA (balanceados y planta procesadora de aves) y Feller SRL de Grupo Motta. Asimismo la UIER colaboró activamente con la difusión del proyecto, junto con la UIA y Energía provincial en la ciudad de Rafaela, Santa Fe; como muestra del impulso y posicionamiento que ha logrado el tema en Entre Ríos, con el objetivo de replicarlo en otras localidades y provincias”, aseguraron desde la UIER a EL DIARIO.

De este modo, Entre Ríos logró ubicarse a la cabeza del proyecto con ocho plantas de un total de 25 a nivel nacional, y que dará inició al programa. El proyecto está destinado a la realización de una serie de acciones orientadas a lograr un aumento de la producción, pero con una menor intensidad energética, reduciendo el costo de la energía en el precio final de los productos y contribuyendo a la vez a una relación más amigable del uso de la energía con el medio ambiente.

Contexto y deficiencias

Argentina ocupa el cuarto lugar dentro de los mayores consumidores de energía en América Latina, segundo con respecto a Venezuela en el consumo de energía per cápita. La capacidad total instalada a mediados de la década pasada, al momento de lanzarse el programa, representaba 24.046 megavatios, 54% de la cual era energía térmica, 41% energía hidroeléctrica y 4% energía nuclear, con menos de 0,1% de energía renovable. Es una de las mayores economías sudamericanas, con un producto bruto interno (PBI) que creció considerablemente en la última década después de la crisis social y económica y de la devaluación monetaria en 2002. Este elevado nivel de crecimiento económico condujo a un aumento correspondiente en la demanda de energía, que según proyecciones crecerá más del 5% anual. Según un informe del Banco Mundial, Argentina enfrenta varios desafíos clave en el sector energético, en particular la urgente necesidad de aumentar los actuales límites en los márgenes de la capacidad instalada en las instalaciones de generación, transmisión y distribución. Según el trabajo, en el corto plazo será necesario agregar anualmente entre 800 y 1000 megavatios de nueva capacidad de generación para mantener la creciente demanda. El país, también, se embarcó en un esfuerzo concertado para mejorar la eficiencia energética, creando ahorros financieros para finalmente, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La atención especial puesta sobre la eficiencia energética recibió un empuje adicional por parte del gobierno que convirtió al ahorro de energía en una esfera clave de atención durante los primeros meses de su gestión.

Financiamiento

El estudio se realiza con una donación del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF - DONACIÓN TF092377) a la Secretaria de Energía de la Nación. El Banco Mundial, cubre el 90% del estudio y el restante 10% debe ser abonado por la empresa como manifestación de interés y compromiso con el proyecto.

En el mundo se avecinan grandes cambios en la forma en que se utiliza la energía. Se trata de un recurso caro y escaso, y lo será aún más, a medida que el acceso se vaya extendiendo a la creciente población mundial. El recurso menos utilizado es “El uso racional y eficiente de la Energía”, sostiene la UIA en el marco de la difusión del proyecto. El sector energético hoy muestra crecimiento sostenido de la demanda total, crecimiento en el costo de los energéticos, fuerte dispersión tarifaria y la necesidad de fuertes inversiones. Para reducir el costo de la energía la aplicación de prácticas eficientes y de uso racional, es una significativa contribución”, consignaron en la UIER.

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