A cinco días del desastre Escaba continúa sin servicios básicos

Las dificultades extremas para “volver a la vida normal” continúan  sin modificarse en Escaba de Abajo, la población que quedó aislada del centro urbano de Juan Bautista Alberdi desde la madrugada del último domingo, cuando la crecida del río Singuil arrasó el puente colgante y el badén sobre el cause del río quedó intransitable

“Ahora el agua ha vuelto a subir un poco en el río, nos llega hasta la cintura más o menos. En tractor solamente se lo puede pasar, a veces”, dijo Héctor, un adolescente que vive en Escaba de Abajo pero es alumno de la Escuela Secundaria de El Corralito.La Myrian (Boydo, comisionada comunal de Escaba y La Calera) no ha llevado ayuda. Lo único que han hecho es andar con Pepe Aguilar (ex comisionado comunal) sacando fotos, no sé para qué”, dijo Héctor cuando se le preguntó por la asistencia que habían recibido hasta ahora del Gobierno.El nexo de la solidaridad con el medio millar de personas que residen en Escaba de Abajo se montó desde El Corralito, en su escuela secundaria. Alumnos de esa unidad educativa -a la que concurren los adolescentes del pueblo aislado porque en Escaba no hay escuelas secundarias-  realizan desde ayer una colecta en plaza Alberdi -en la ciudad homónima- para recolectar agua, alimentos, no perecederos, pan, lavandina, pañales, entre otros elementos de primera necesidad.“Quien más problemas tiene es una señora con siete chiquitos, que necesita agua para los más chicos y para preparar la leche para su bebé”, describió el joven alumno que ayer acompañaba a sus compañeros en la plaza de Alberdi.“Necesitamos agua mineral, agua envasada o envases de agua para reciclarlos y llevárselos. El agua del río no se puede tomar. Pasa que vienen marrón, con mucho barro y también arrastra animales muertos”, aclaró Héctor, el muchacho de Escaba.  “El problema ha encontrado a la gente del pueblo sin plata, sin dinero, porque casi ninguno había cobrado su sueldo el domingo y la mayoría de las familias estaban y siguen desabastecidas de mercadería. Ni harina para hacer pan tenían”, contó Héctor. La gente de Escaba, además de la necesidad de cruzar el río Singuil para comunicarse con Alberdi, debe recorrer los 25 kilómetros hasta Alberdi para encontrar un cajero automático o la sucursal de un banco o del Correo Argentino donde se pagan pensiones o planes sociales.Las lluvias caídas en Graneros y en el pedemonte de Alberdi y La Cocha habían hecho crecer de nuevo el nivel del río Marapa. En las zonas de riesgo, los más precavidos salieron a la ruta. Hacia el sudeste de la provincia el amanecer del miércoles también se vivió con cierta zozobra. En La Madrid, algunos vecinos de las zonas bajas próximas al río Marapa, volvieron a autoevacuarse sobre el terraplén de la ruta nacional 157

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