Dirigentes de ATE y de UPCN aguardan la convocatoria del Gobierno.
Precisamente, estas últimas negociaciones serán tomadas como piso por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). "La última vez que estuvimos reunidos con el ministro (Jiménez) le adelantamos que estábamos esperando el acuerdo salarial con la sanidad, para tenerlo como referencia: menos de ese acuerdo no podemos aceptar", afirmó Marcelo Sánchez, secretario adjunto de ATE.
El dirigente protestó por la caída del poder adquisitivo del trabajador. "El propio gobernador (José Alperovich) reconoció que el salario de bolsillo quedó totalmente desfasado; la inflación consume todo", aseveró. Y agregó que no puede dilatarse más la reunión: "esta semana debería llamarnos; cuanto antes, mejor".
Fiel a su táctica, Sánchez no habló de porcentajes a pedir; pero aclaró que rechazarán un aumento escalonado. "Veremos qué proponen; debería ser algo importante, al básico y no escalonado. Además, pediremos la titularización de contratados y el blanqueo de las cifras en negro", adelantó.
Otro gremio que espera la llamada del ministro político del Poder Ejecutivo es la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN). El secretario adjunto, Luis Albornoz, dijo a LA GACETA que, en una asamblea, se votó que el sindicato se declare en estado de alerta y movilización, a la espera de la convocatoria. "Realizamos un plenario importante, del que participaron unos 150 delegados. Se decidió que todo aumento que se otorgue debe pasar a engrosar el básico, debe ser remunerativo y bonificable", puntualizó.
El dirigente agregó que son optimistas, a partir de las paritarias con la docencia y con la salud, que ponderó como positivas. "Esperamos que el Gobierno nos trate como a los otros sectores", dijo. Al igual que su par de ATE, Albornoz se mostró reticente a hablar de porcentajes a reclamar. "A partir del ofrecimiento del Gobierno, veremos si se acepta la propuesta o si contraofertamos", indicó.
Medida de fuerza
Independientemente de la negociación salarial, UPCN realizará esta semana una medida de fuerza. El miércoles, el personal auxiliar de las escuelas llevará adelante una abstención laboral. "La idea es protestar por la falta de respuesta de la ministra de Educación (Silvia Rojkés de Temkin), que debe nombrar más personal: los que están trabajando no pueden seguir recargándose", explicó Albornoz.




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