Los responsables de Inspección municipal respondieron a los ediles que quisieron saber por qué no actuaron los agentes de Mónica Fein.
La plana mayor de la inspección y control asistió al Concejo para responder una batería de preguntas sobre el cabaret que se negaron a cerrar los agentes mientras la Justicia ponía la faja de clausura. La reunión fue extensa, tuvo cruces bravos y terminó dividiendo agua. Los funcionarios defendieron su accionar, consideraron saldadas las dudas y prometieron redoblar esfuerzos. Pero no fueron pocos los ediles que vieron el lado vacío del vaso: no sólo dijeron que no tuvieron respuestas, sino que hasta hablaron de un sustrato oscuro y de larga data alrededor del tema.
"Si algo queda claro es que además de errores hubo algún tipo de complicidad. No me conformaron las respuestas. No tengo dudas del compromiso de Mónica Fein en la el tema, pero creo que debe iniciar una profunda investigación en las áreas de control sobre las actuaciones" dijo la concejala radical María Eugenia Schmuck, después de tres horas respetuosas, pero calientes.
A la reunión asistieron el subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Luis Baita, y el director de Inspección, Gregorio Ramírez, además del titular de la Dirección General de Habilitación de Industrias, Comercios y Servicios, Rodrigo Gutiérrez, y del inspector que asistió al procedimiento, Miguel Peronja. "Es imposible que un grupo de las 50 personas se pongan de acuerdo para facilitar un control", dijeron los funcionarios a favor de la transparencia de sus actuaciones.
Además de Schmuck, que varoló la actuación de Ramírez, preguntaron Diego Giuliano (PJ), Fernanda Gigliani y Héctor Cavallero (Progreso Social), Jorge Boasso (UCR) y Roberto Sukerman. La titular de la comisión de Gobierno, la radical Daniela León, llevó la batuta organizativa del encuentro.
Los concejales jugaron fuerte y plantearon los ejes de la reunión. Quisieron saber por qué el hotel contiguo a La Rosa cambiaba de rubro sorteando reglas sin disimulo, no tiene libro de pasajeros y la titular sería la esposa del detenido Juan Cabrera (el Indio Blanco), responsable del cabaret cuya unidad funcional con el hotel, fue blanco de los interrogantes.
También hubo preguntas sobre el turno noche de la inspección y los protocolos que aplican al rubro jaqueado. Entre las dudas llegó uno de los estiletazos de la tarde: "¿Alguno tiene relación con el Indio Blanco?". El trío visitante negó en bloque y Gutiérrez se explayó: "Al contrario, tuve problemas porque vino a verme y no lo recibí porque le dije que sólo atiendo a titulares y él no figura como tal", aseguró. Al final de la reunión, la pregunta que abrió la charla para algunos ediles seguía vigente: 150 inspecciones y ninguna irregularidad.
Piden una nueva ordenanza
Los ediles pidieron reformular la norma que hoy rige el rubro de cabaret. “Que sea clara y precisa y que sirva para que los inspectores tengan un protocolo claro al momento de hacer su trabajo”, dijo Héctor Cavallero. Para la edila Daniela León, es imprescindible una nueva normativa con herramientas rigurosas para evitar tergiversación del rubro”.






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