Rancul (C).- El lunes se desató el conflicto en la planta Girasoles del Sur, ubicada a la vera de la Ruta Nacional 188, con el despido de 14 trabajadores. La firma, dedicada al procesamiento de girasol habría optado por tomar la medida por la baja producción que viene teniendo desde hace meses.
Aún ante esta crisis, la empresa venía abonando los sueldos, pero todo cambió sustancialmente en la actualidad y hasta correría riesgo del cierre definitivo al solicitarse la quiebra. Ayer una decena de trabajadores se movilizó hasta el sector de ingreso a la planta, pretendiendo evitar lo que creen sería el vaciamiento del complejo.
La postura de los trabajadores provocó una reunión con Pablo Masuchi, uno de los titulares, quien en principio se habría mostrado dispuesto a dejar en garantía de próximos pagos algunas maquinarias y en esa instancia, se decidió documentar el convenio con intervención del Juzgado de Paz. Pero, finalmente y aún ante la presencia de algunos concejales, el convenio no se hizo viable. De esta manera la medida de fuerza continuó ayer por la tarde donde los trabajadores, además, sintieron el apoyo de referentes del Movimiento Social “René Salamanca”.
Al lugar del conflicto llegaron el titular de la Uatre, Carlos Gil, junto a un asesor legal que confirmó el despido de 14 empleados de la planta. Afirmó que la empresa depositará la indemnización aunque reconoció que, aún así, los trabajadores continuarían con la medida de fuerza. Por su parte el dirigente gremial reconoció la compleja negociación iniciada, “lo importante es que se llegó a una solución, vamos a esperar hasta mañana (por hoy) que llegue la gente del Ministerio de Trabajo para que se selle y que los trabajadores cobren su salario”.
Uno de los trabajadores despedidos contó la mala experiencia ante este medio, “estábamos de vacaciones y entramos el lunes a la mañana, llamaron a todo el grupo de personal y nos dijeron que quedábamos sin trabajo. Nos explicaron que no había plata, que la empresa había quebrado. Eramos 14, pero los que estamos haciendo este movimiento somos ocho, a los otros les prometieron trabajo en otro lugar” confió.

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