Marcelo De Ambrosio, presidente de Cicar, confirmó el anticipo de La Reforma, respecto de la oferta de un inversor para adquirir el inmueble de la entidad, construir allí un edificio y cederle a la parte vendedora una determinada cantidad de metros cuadrado, para que allí siga funcionando la sede social.
El dirigente en diálogo con este medio, indicó que “presentamos ante la gente una de las ideas, se trata de un inversor inmobiliario que oferta comprar parte de Cicar con la intención de hacer un edificio. Surgieron varias propuestas, esta es la firme. Se avanzó bastante durante la reunión de la que participó la comisión directiva y varios de los socios que asistieron a la Asamblea Extraordinaria del miércoles pasado. La totalidad de los asistentes dieron su conformidad para que se siga adelante con esa oferta”.
Al referirse a la propuesta explicó a grande rasgos que “la compra es con intención de construir un edificio y se le cedería a nuestra institución un espacio, una determinada cantidad de metros cuadrados, para que allí siga funcionando la sede social. Además podríamos contar con el ingreso de comisiones por la venta de los futuros departamentos o locales que formarían parta de esa estructura”.
De Ambrosio aseguró que “desde el punto de vista económico parte del dinero que ingresaría permitiría saldar las deudas que ha contraído Cicar”.
La crisis que atraviesa Cicar fue reconocida públicamente durante los primeros días de marzo, cuando el secretario de la actual comisión directiva, Eduardo Ferreyra, confirmó que la auditoría realizada por la Dirección de Rentas de la provincia arrojó que la deuda constatada para con ese organismo ascendía a más 830.000 pesos. Las primeras reacciones dirigenciales tendieron a intentar tomar créditos para paliar el déficit, pero por los balances tan cortos que existen en la entidad no lo tornaron posible. Paralelamente se conocía que había más acreedores, los que surgían a partir de una especie de auditoría interna. La cifra antes mencionada trepó hasta prácticamente el 1.200.000 pesos y ante la falta de recursos, la comisión directiva consideró que la única salida viable (tras analizar diferentes alternativas) era vender la sede social. Esta idea obligó a que se convocara una Asamblea Extraordinaria la que se llevó a cabo el 10 de abril y por donde mayoría se faltó a la conducción de la histórica institución, negociar el inmueble en calle 13 entre Avenida y 16.
Reunión con diferentes instituciones intermedias
La Reforma informó en la edición pasada que representantes de diferentes entidades se habían convocado durante la noche del lunes en la sede de la Sociedad Rural, calle 21 y 40, para analizar la situación de Cicar. Ayer varios de los asistentes a ese encuentro se entrevistaron con directivos de la entidad de calle 13 entre Avenida y 16. “Mantuvimos un encuentro con gente que pertenece entre otras instituciones a Federación Agraria Argentina, la Sociedad Rural, Colegio de Abogados, Cámara de Comercio y la Cámara de Propietarios de Máquinas Agrícolas de La Pampa, quienes nos manifestaron su apoyo a Cicar y coincidimos en la idea de volver a funcionar como corporación, tal como se hizo desde su fundación. La intención es trabajar mancomunadamente para fortalecer a Cicar como entidad intermedia de primer grado”, explicó el presidente la institución en crisis.
Respecto de la oferta concreta que se ha recibido para negociar la sede social, la misma fue presentada en forma generalizada y al respecto, manifestó: “les pareció buena la propuesta la que hemos recibido del inversor inmobiliario. Escuchamos algunas ideas y consideraciones que hicieron respecto de como afrontar la crisis pero en verdad para poder solucionar esa problemática, además de ideas hace falta plata y nosotros vamos a pagar, vamos a honrar las deudas. Podemos hablar muchas cosas pero sin plata, no hay ideas”.
“La sensación que nos quedó es el apoyo de las instituciones a Cicar, realmente si esto hubiera sucedido antes quizás no estaríamos ante esta situación”, concluyó Marcelo De Ambrosio.
Jorge Arocena: “les pedimos que no se apresuren”
Jorge Arocena, presidente de la Sociedad Rural de General Pico, fue uno de los dirigentes que participó de la reunión del lunes por la noche en las instalaciones de esa entidad y concurrió ayer a la entrevista con los directivos de Cicar. Sobre el particular, expresó: “nosotros les manifestamos que todas las instituciones intermedias respaldaban a la dirigencia en este difícil momento. Les expresamos que estábamos a disposición si es que así lo consideraban necesario. Al mismo tiempo el encuentro sirvió para que nos ilustraran respecto a cual era el cuadro de situación que algunos, como yo, desconocíamos”.
En relación a la oferta que habría recibido Cicar para negociar el inmueble, Arocena indicó que “nos comentaron cual era la propuesta y que la misma es muy buena. Nosotros fuimos con el espíritu de ayudar. Así mismo señalaron que se encuentran presionados por la Dirección General de Rentas y que no pueden sostener más esa problemática, por lo que tomaron la decisión de vender. Ante ese panorama, les dijimos que lo conveniente sería que se tomaran un tiempo prudencial para tomar determinaciones. En definitiva, les pedimos que no se apresuren en negociar la sede social. Ellos insistieron que tanto ese organismo como el Gobierno provincial, no les dieron alternativas de solución que evitaran la venta del inmueble. En respuesta a ese planteo, dejamos en claro que el resto de las entidades estaban dispuestas a realizar las acciones que consideran convenientes”.
Por último Arocena, dijo: “Cicar es una corporación que ha sido el motor, hasta hace algunos años, para impulsar acciones de importante trascendencia para General Pico. Queremos tratar de recuperar entre todos aquel protagonismo, en ese aspecto hubo total coincidencia”
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