Choques con la policía en otra violenta protesta contra el gobierno de Ucrania

Manifestantes proeuropeístas se enfrentaron con las fuerzas de seguridad al intentar ingresar al Parlamento y fueron repelidos con gases; hay más de 20 heridos
a capital ucraniana vivió ayer otra jornada de protestas, cuando por lo menos 100.000 personas se manifestaron contra la aprobación de una estricta ley antiprotesta, que fue interpretada como un intento del gobierno de suprimir las movilizaciones que comenzaron en noviembre. El presidente Viktor Yanukovich prometió crear una comisión multipartidaria para poner fin a la crisis política que afecta al país.

Más de 20 personas resultaron heridas, cuatro de gravedad, tras fuertes enfrentamientos con la policía. Un grupo de activistas radicales armados con palos y máscaras arremetió contra las fuerzas de seguridad, que respondieron con gases lacrimógenos, para intentar abrirse paso al edificio del Parlamento, a pesar de que un tribunal prohibió el miércoles cualquier manifestación en el centro de Kiev. Uno de los principales dirigentes de la oposición, el ex campéon mundial de boxeo Vitali Klitschko, intentó calmar a los manifestantes, pero él mismo fue atacado y rociado con un extintor. Klitschko fue abucheado y criticado por la multitud, que lo acusó de actuar sin determinación y sin un plan concreto contra el gobierno.

Sin embargo, tras la violenta manifestación, Klitschko se reunió con el presidente Yanukovich y, al salir del encuentro, anunció: "El presidente se comprometió a crear el lunes por la mañana [por hoy] una comisión con representantes de la administración presidencial, del gabinete y de la oposición para buscar una solución de la crisis".

Los enfrentamientos ocurrieron poco después de la octava gran manifestación pacífica en la principal plaza de Kiev, la plaza de la Independencia, que se mantiene tomada por los manifestantes antigubernamentales que salieron a las calles del país desde que Yanukovich decidió congelar los vínculos con la Unión Europea y acercarse a Moscú en noviembre.

El movimiento se había desinflado un poco tras la firma el 17 de diciembre pasado de acuerdos económicos con Moscú que prevén un crédito de 15.000 millones de dólares a Ucrania y la reducción del precio del gas ruso, pero la adopción el viernes de nuevas leyes antiprotesta parece haber alentado nuevas movilizaciones.

Las normas aprobadas por el Parlamento, calificadas de "antidemocráticas" por Estados Unidos y de "ilegales" por la oposición ucraniana, prevén penas de prisión de 15 días por instalar carpas en lugares públicos y de hasta cinco años por bloquear edificios oficiales.

Otro texto obliga a las ONG con financiación occidental a registrarse como "agentes del extranjero", nombre que se aplicaba a opositores en la época de Stalin.

Estas medidas impulsaron a la oposición a anunciar la formación de un gobierno paralelo. "El Parlamento perdió su legitimidad, eso significa que debemos crear un consejo popular entre los políticos de la oposición", consideró Arseni Yatseniuk, responsable del partido de la opositora encarcelada Yulia Timoshenko.

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