Chiyo no aparece: lo reemplaza su hijo, pero no logra disimular el vacío de poder

Chiyo no aparece: lo reemplaza su hijo, pero no logra disimular el vacío de poder

Ya casi un mes y medio que no asoma la cara, por lo que Chiyito ya lo representó en nueve actividades oficiales.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó el viernes al universo de gobernadores peronistas para firmar un nuevo tramo de la refinanciación de pasivos, pero desde el Chaco el ahora ermitaño Juan Carlos Bacileff Ivanoff volvió a dar el faltazo.

En su reemplazo fue Darío Bacileff, presidente de otro poder del Estado, el Poder Legislativo y primogénito del mandatario fantasma, con el mismo apellido pero sin reunir los requisitos para una representación institucional plena.

Si bien es cierto que Bacileff hijo figura en el tercer lugar del orden sucesorio después de Jorge Capitanich y de su padre, al no haberse producido un pedido de licencia del vicegobernador en ejercicio del Ejecutivo la presencia del presidente de otro poder del Estado haciendo las veces de jefe del Gobierno provincial resulta una desprolijidad que fue comentada en los corrillos de la Casa Rosada en los que no se arriesga fecha para el retorno de Jorge Capitanich en un abanico de posibilidades que va desde el 2 de marzo al 2 de junio cuando se defina la representación del espacio K en las listas de las PASO. (Ver cuadro aparte)

El menos preocupado por la recurrente ausencia de Bacileff Ivanoff padre fue el jefe de Gabinete Jorge Capitanich, quien hace ya un buen tiempo dejó de tener en cuenta al gobernador provisorio para tomar las decisiones estratégicas que atañen al futuro del peronismo chaqueño, obviamente ligado de manera estrecha con las medidas que -como la adoptada el viernes- tome la Presidenta de cara a las elecciones.

Chiyito dio el presente, pero no proporcionó precisiones sobre los motivos por los cuales su padre decidió no viajar. Entre los más cercanos del presidente de la Legislatura descartaron que el mandatario suplente se encuentre imposibilitado por razones de salud, al tiempo que dieron a entender que el ostracismo de Bacileff es una opción estratégica frente al aluvión de críticas que comenzó a recibir ni bien comenzado el año en curso.

Bacileff hijo nunca fue la promesa electoral que soñara su padre para extender la dinastía de los de Castelli al frente del Ejecutivo, pero por lo menos se da el gusto de entrar en el lote de invitados especiales a la Casa Rosada para probarse el ropaje que Capitanich le prestó a su padre hasta su regreso. Lo suyo evidentemente es una transición que el vicegobernador a cargo del Ejecutivo elucubró para preparar el momento en que deba devolver el poder al jefe de Gabinete -quien desde hace tiempo evalúa los tiempos para reintegrarse al frente del Gobierno chaqueño-.

Dentro de pocos días el mandatario provisorio cumplirá un mes y medio sin mostrar su rostro ni hacer oír su voz en ámbitos públicos de la provincia, con lo cual evita enfrentar asuntos de Estado como las sospechas de que su afán por pavimentar la ruta provincial 9 tiene relación con la construcción de un hotel de selva erigido en sus campos de El Impenetrable para aprovechar el flujo de turismo internacional cuando termine su mandato.

Bacileff Ivanoff encontró en el silencio el refugio ideal para no atravesar los senderos escarnecidos por la crítica periodística que no puede rebatir pese a su otrora verborragia procaz. En Casa de Gobierno dicen que al nuevo Bacileff se le mojó la pólvora cuando sus arranques más viscerales le reportaron resultados nulos en su afán por ser considerado un referente de peso en el peronismo.

Todo pareciera indicar que el mandatario que hasta hace poco atacaba a Capitanich con todo tipo de acusaciones, ahora se limita a esperar el regreso del gobernador titular ante la evidente falta de respuesta de su administración a los reproches políticos de sus partidarios y los reclamos gremiales de sectores como el docente, que a un mes de iniciarse las clases ya anunció que comenzará el año electoral con paro.

El silencio de Chiyo se traduce en tranquilidad puertas adentro de su espacio de confort, pero lo cierto es que la imagen del Gobierno decae progresivamente ante la evidencia de un vacío de poder que no alcanza a llenarse con los remedos del hijo gubernamental, quien paradójicamente voló a Buenos Aires en el avión LearJet que su padre había decidido vender para mojarle la oreja a Capitanich. Otra señal de que el gobernador sustituto tiene cualquier cosa menos palabra un hecho que en términos políticos no es menor.

» decretos

n 58 el instrumento legal, con fecha del 27 de enero, sin especificaciones, señala: «El gobernador en ejercicio debe ausentarse, por razones inherentes a su cargo. Por ello decreta dejar a cargo del Ejecutivo a Darío Bacileff Ivanoff el 29 de enero a partir de las 13».

n No hay otros decretos de ausencia del interino, quien por última vez oficialmente anunció una participación en el aniversario de Coronel Du Graty el jueves 1 de enero pasado. Sólo hay decretos -desde el 22 de diciembre- de ausencias y regresos de los ministros de la Producción, de Economía y Educación. Al cierre de esta edición llegó un saludo para Resistencia. Chiyo no quiso quedar afuera de los festejos y reseñó las obras que aportó la provincia a la ciudad. «En el aniversario de nuestra capital, destaco desde nuestra gestión con Capitanich, que Resistencia siempre tuvo acompañamiento para crecer», escribió.

Pruebas al canto

LA VOZ DEL CHACO viene asegurando que desde que Chiyo se mandó guardar, la representación institucional hacia afuera la cubre su hijo, cabeza de otro poder del Estado, y hacia adentro el todopoderoso Pedro Miró, quien hace y deshace en el área chica del poder, mientras el mayor de los Bacileff sólo espera el tiempo de un recambio aún sin fecha.

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