Afirman que sobrepasará a EE.UU. en 2025 si sostiene su ritmo de crecimiento.
Japón ha confirmado oficialmente lo que ya se sabía desde finales del año pasado. Después de 42 años siendo la segunda economía del mundo, cae un escalón para ceder esa posición a China . Según los datos económicos de 2010, publicados ayer por la Oficina del Gobierno, el PBI nominal de Japón asciende a 5,47 billones de dólares, mientras que el de China subió en 2010 a 5,88 billones. La deflación, unida al estancamiento de las exportaciones y del consumo interno han propiciado este vuelco.
Ahora, el único rival de China en su meteórica carrera hacia el liderazgo económico mundial es Estados Unidos.
Beijing superará a Washington alrededor del año 2025 si mantiene su actual ritmo de crecimiento, según previsiones del Banco Mundial y Goldman Sachs. “Es realista decir que en un margen de 10 años, la economía china tendrá aproximadamente el mismo tamaño que la de EE.UU.”, consideró Tom Miller, analista de la consultora GK Dragonomics, ubicada en Beijing.
Mientras, el gobierno japonés trató ayer de interpretar su histórica caída más como una tendencia que como un signo de derrota frente a su enemigo íntimo. Es difícil competir, vino a decir, cuando el que viene por detrás lleva 30 años creciendo a un ritmo de dos dígitos, como el 10,3% registrado el año pasado por China. “Como economía, no estamos compitiendo por los rankings sino trabajando por mejorar la vida de los ciudadanos”, recordó el ministro de Economía japonés, Kaoru Yosano.
A su vez, el secretario de la Oficina del Gobierno, Yukio Edano, incidió en que el PBI per cápita japonés “ sigue siendo unas 10 veces superior al de China ”. Ahí se basa la principal defensa de Japón y la gran cuenta pendiente de China .
El país más poblado del planeta con 1.300 millones de habitantes, tiene una renta per cápita diez veces inferior a la de Japón. “Aunque la riqueza de algunas regiones se acerca a la de los países desarrollados, otras regiones sufren aún los problemas de los países en vías de desarrollo”, subraya Jean-Francois Huchet, director del Centro de Estudios sobre China contemporánea en Hong Kong.
China sigue siendo hoy un país esencialmente rural , e incluso en las grandes ciudades de la costa, motor de su estallido económico, cada vez hay más bolsas de marginados e inestabilidad social debido al brutal incremento de los precios.
Reducir la inflación, redirigir su economía de manufactura barata hacia otra de alto valor añadido y contener la burbuja inmobiliaria, precisamente para evitar el descalabro que sufrió Japón en los años 80 y que aún hoy arrastra, es la actual lucha de Beijing.
Mientras, Japón vio crecer su economía un 3,9% el año pasado, su primer dato positivo en tres años, si bien la recuperación es aún débil. La falta de liderazgo político que vive el país desde hace varios años, el envejecimiento de su población y su inmensa deuda pública (200% de su PBI, el país desarrollado más endeudado ) son las lacras que han impedido al otrora país del “milagro económico” asomar la cabeza en la primera década del nuevo siglo.
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