China desafía con un alarmante aumento del presupuesto militar

China desafía con un alarmante aumento del presupuesto militar

Consolidando su rol de superpotencia mundial, China anunció ayer que su presupuesto militar ascenderá en 2011 a 91 mil millones de dólares, con un aumento de 12,7 por ciento respecto del año pasado. De esa forma, Beijing vuelve a un crecimiento de dos dígitos en sus inversiones para la modernización del ejército, pese a la desaceleración registrada en 2010.

El anuncio se realizó en vísperas de la apertura de la sesión anual de la Asamblea Nacional del Pueblo, el parlamento chino, que será inaugurada hoy por el premier Wen Jiabao con un discurso que se estima será dedicado a la necesidad de enfriar la economía. En los últimos días, el primer ministro anticipó que la tasa de crecimiento “ideal” bajará al 7 por ciento. Según los trascendidos, Wen pondrá el acento en la lucha contra la inflación –4,9 por ciento en enero– y anunciaría medidas para estimular el consumo interno, con el fin de desenganchar a la economía de su fuerte dependencia de las exportaciones.

Sin embargo, la reducción del crecimiento no alcanzará a las Fuerzas Armadas chinas. El vocero de la Asamblea Nacional, Li Zhaosing, aseguró durante una conferencia de prensa en Beijing que el aumento de los gastos militares está “justificado” por las exigencias de la modernización del ejército, que China está transformando gradualmente la “armada popular” de Mao Zedong en una moderna fuerza militar.

Actualmente, el Ejército Popular de Liberación chino tiene 2,3 millones de hombres en armas y es la fuerza armada más numerosa del mundo. Sin embargo, con el objetivo de calmar la preocupación de la comunidad internacional, Li recordó que muchos países occidentales gastan en defensa porcentajes de su PBI mucho más altos que los chinos. “Sobre la base de los estándares internacionales, los gastos de China para defensa son relativamente bajos”, sostuvo el dirigente. Para 2012, el Pentágono previó un gasto de 553 mil millones de dólares.

En enero, el gobierno de Hu Jintao confirmó haber efectuado un test de su nuevo avión de combate J-20. Además, los analistas de Washington creen que Beijing hizo grandes avances en la construcción de misiles y destinó más de lo que admitió públicamente a la modernización de su ejército. Sin embargo, Li Zhaoxing reiteró que China tiene el único objetivo de defenderse y “no representa una amenaza para nadie”. El año pasado, episodios de tensión en el Pacífico enfrentaron a naves chinas y japonesas en las cercanías de las disputadas islas Senkaku/Diaoyu, y a naves chinas con vietnamitas junto a las Spratly.

El último anuncio del gobierno chino llegó junto al comienzo de la construcción de la mayor planta del mundo para el diseño, producción y pruebas de cohetes que terminará de construirse en los próximos dos años.

Comentá la nota