China se abre al mundo con una nueva zona de libre comercio en Shanghai

China se abre al mundo con una nueva zona de libre comercio en Shanghai
Allí se permite el cambio de divisas y se dejan fluir las tasas de interés. Se busca fortalecer la economía china.
China dio ayer un nuevo paso histórico en la apertura al mundo de su sistema económico y financiero, con la puesta en marcha oficial de una nueva zona de libre comercio en Shanghai, un área experimental llamada a revolucionar su propio peso en la economía internacional. Shanghai, que ya es la capital financiera y comercial de China y cuenta con el puerto mercante más activo del mundo, se dota así de un área donde experimentará qué ocurre si permite el libre cambio del yuan o deja las tasas de interés bancario en manos del mercado.

“El establecimiento de una zona de libre comercio en Shanghai es un decisión significativa para China para adaptarse a las nuevas tendencias de la economía y el comercio global e implementar una estrategia de apertura más activa”, dijo en un comunicado el ministro de Comercio Gao Hucheng, que participó en la ceremonia de inauguración. La zona, que cubre 29 km2, será “un banco de pruebas del impulso del liderazgo chino para profundizar las reformas orientadas al mercado y estimular el fortalecimiento económico”, según la agencia oficial Xingua.

La nueva zona empezó a operar ayer como tal, para lo que tendrá normas especiales distintas a las del resto del país, al menos hasta 2016. La idea del Gobierno chino es que durante esos primeros tres años la zona sirva para poner a prueba reformas económicas y un sistema de regulaciones que le permita llevar a cabo más pasos de apertura con éxito, por lo que en 2016 se evaluará su funcionamiento, explicó Dai Haibo, subsecretario general del Gobierno de Shanghai. Cuando pasen esos tres años, hacia octubre de 2016, China decidirá qué hacer a continuación. La zona promoverá un mayor desarrollo, a través del comercio internacional, que facilite la expansión del crecimiento chino a todo el país, declaró en su apertura Gao. Para hacer todo esto posible, las normas nacionales y locales que regulan la inversión extranjera en Shanghai serán suspendidas dentro de la zona de libre comerci o durante al menos tres años, a partir de mañana. Un primer grupo de 25 empresas chinas y extrajeras recibió ayer su permiso oficial para instalarse en la nueva zona. Este “mini-Hong Kong” en las afueras de Shanghai, será la primera zona de este tipo en territorio continental chino bajo el Convenio de Kioto, y competirá con otras zonas similares asiáticas, como la de la ex colonia británica, la surcoreana Busán o la propia Singapur.

La idea es que en 2020 sea un polo financiero mundial, capaz de competir con Londres o Nueva York.

Su creación, anunciada por sorpresa en julio, aprobada en agosto y puesta en práctica desde ayer, en apenas tres meses, sólo se explica porque nace con instalaciones logísticas ya existentes, y porque se trata de un proyecto defendido como una necesidad por el nuevo Gobierno chino, aunque afrontó una fuerte oposición interna. El propio primer ministro, Li Keqiang, cuyo Ejecutivo tomó posesión en marzo, arriesgó todo su capital político por hacer posible la nueva zona, a pesar de la fuerte resistencia que encontró entre los propios organismos económicos chinos, como sus reguladores del mercado de valores y del sector bancario. Esto parece indicar la determinación del nuevo Gobierno por hacer reformas económicas y dar pasos en la apertura del mercado chino difíciles de imaginar durante la década anterior. Li parece querer demostrar con Shanghai cómo su plan económico puede salvar a China de un aterrizaje forzoso, tras tres décadas de rápido crecimiento continuado. En la zona se permitirá inversión extranjera en sectores antes vedados.

Los bancos extranjeros podrán abrir filiales controladas completamente por ellos dentro de los límites de la zona franca, al igual que las operadoras de telecomunicaciones, mientras que los mercados internacionales de materias primas, como la Bolsa de Metales de Londres, podrán tener allí sus propios almacenes.

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