Muchas cosas importantes, pero inundadas por el fragor de las campañas. La insólita situación del transporte público. El Municipio paga mientras se hace demagogia. Cuatro concejales son candidatos a intendente. El propio Farizano ya está (sigue) de campaña
Lo de los colectivos es de locos. El intendente Martín Farizano anunció el envío de la documentación con la pre-adjudicación a la empresa Indalo, pero en concreto esos papeles tardaron dos días desde el anuncio hasta la llegada concreta a la Mesa de Entrada del Concejo. En el medio, Farizano se quejó de los concejales por “obstaculizaciones” permanentes. Pero lo cierto es que los papeles de la pre-adjudicación llegaron este jueves al filo del cierre del horario, con lo cual debían ser ordenados, foliados, y fotocopiados para que cada bloque y cada concejal tuvieran acceso a ellos. Se estimaba que entre viernes y lunes se evaluarían las modificaciones introducidas a lo que el Deliberante aprobó como pliegos de la licitación, y comenzaría el proceso de análisis el lunes próximo. Todo esto en medio de un ambiente muy deteriorado, de fuerte pesimismo. Un concejal lo graficó, con humor negro, de esta manera: “si rechazamos la adjudicación, Neuquén se queda sin colectivos y la gente nos mata. Si la aprobamos, Neuquén sigue con una empresa fuertemente cuestionada y encima con el boleto más caro, y nos matan también. Lo único que podemos hacer es elegir la frase que escribirán en nuestra lápida”.
En el medio de esta cuestión está el solicitado aumento en el boleto (poco más del 14 por ciento) que el Ejecutivo envió al Deliberante en abril, y que todavía no se ha resuelto. Esta es una situación insólita, porque cada mes que pasa sin resolverse, no es que la empresa Indalo pierda plata, sino que la pierde el Municipio, porque el aumento tiene que ver con la estructura de costos, que está reglamentada y debe cumplirse, por lo que hay que reconocerle a Indalo los mayores costos. Si no se traslada ese costo al boleto, lo paga el Municipio en forma de subsidio, es decir, en vez de pagarlo los usuarios del colectivo, lo pagan todos los contribuyentes de la ciudad, incluso quienes se precian de no usar nunca el servicio. Un disparate mayúsculo que navega por las aguas de la demagogia en tiempos electorales.
La demagogia es una fuerte tentación. O por lo menos, la más confusa noción de no querer quedar mal frente a un presunto pueblo impiadoso, que ya se queja de todo. Lo cierto es que los concejales en funciones y a la vez en campaña son muchos: Néstor Burgos, por la UCR; Darío Martínez, por el PJ; Mercedes Lamarca, por Libres del Sur; Mariano Mansilla, por UNE; son cuatro concejales y a la vez candidatos a intendente, en una situación que no tiene muchos antecedentes. Además, hay muchos más involucrados en campañas sin ser candidatos, por supuesto.
El propio intendente Martín Farizano, como se sabe, está de campaña, en el contexto de alta confusión que vive el radicalismo. Por lo pronto, ya se organizó una cena con asado para periodistas, el próximo sábado, para lo que se comenzó a cursar las invitaciones pertinentes. El radicalismo, este sábado, está de reunión en Zapala: parece haber recordado que el 14 se vota en las Primarias Obligatorias, y tiene que meter unos cuantos sobres en las urnas para la fórmula que encabeza Ricardo Alfonsín como candidato a presidente, y Alberto Crespo en lo que hace a candidatos al Congreso por Neuquén. En esa liga competirán, por ejemplo, Alicia Comelli por el MPN, y Alberto Ciampini por el Frente para la Victoria, entre otros. Claro, el 14 no se eligen, pero si no reciben la votación mínima exigida por la ley pueden quedar afuera. Así que el 14 se vota “como si”, pero no es solo una encuesta inocua, sino que puede ser determinante. De hecho, se da como una posibilidad que algunos partidos de izquierda queden fuera de la pelea electoral si no alcanzan un piso que ellos mismos dicen, es casi de proscripción para las minorías.



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