"EN CHILLAR, EN CUATRO AÑOS DE GESTIÓN, HACÉS 15 CASAS Y 6 CUADRAS DE PAVIMENTO Y SOS GARDEL"

"EN CHILLAR, EN CUATRO AÑOS DE GESTIÓN, HACÉS 15 CASAS Y 6 CUADRAS DE PAVIMENTO Y SOS GARDEL"
El amplio espectro político de Azul no acusó recibo de una solicitada que un grupo de vecinos publicó en EL TIEMPO, donde se advierte de una situación de virtual abandono que la vecina localidad padece de la gestión actual, con 22 meses en el poder.
Uno de los firmantes del aviso, Roberto Diorio, productor lácteo reconocido y comprometido con el progreso del pueblo, afirmó que únicamente las autoridades del Banco Provincia dieron curso a uno de los reclamos. Confió que la idea de autonomía aún flota en el ambiente chillarense.

La dirigencia política en general, y la gestión del doctor José Inza en particular, no acusaron recibo de la solicitada que un grupo de vecinos de la vecina localidad publicó días pasados en EL TIEMPO, donde se habla de una situación de virtual abandono en distintas cuestiones, no todas con responsabilidad directa de la comuna, pero con temáticas que deberían ser de su incumbencia.

Cronistas de este diario viajaron el sábado a la centenaria población y, además de realizar una recorrida por la localidad y por caminos rurales, conversaron con Roberto Diorio, un reconocido productor lácteo que ratificó los conceptos de la solicitada publicada en la página 16 de la edición del sábado 28 de Septiembre pasado.

Diorio es propietario de un tambo al que se llega por el camino que conduce a 16 de Julio, y de un campo de cría situado a unos 4 kilómetros de la planta urbana, donde, además, reside.

Desde hace algunos años, su nombre aparece entre tamberos solidarios -junto con Mario "Pelusa" Layús y la familia Loholaberry- que dona varios miles de litros de leche fluída a las comisiones barriales azuleñas, y que son entregadas los días sábado a las familias de escasos recursos.

En Chillar todos conocen esa faceta de Diorio, y hasta la viven a diario. Es ayudante ad honoren de varias de las entidades intermedias, y un constante colaborador de las cooperadoras escolares. De hecho, días pasados le donó a la comisión de padres de la escuela primaria chillarense, 25 litros de leche para elaborar "Bolas de Fraile" para ser vendidas para recaudar fondos para la manutención del establecimiento.

Chillar arribará el 12 de Mayo de 2014 a los 102 años. Según el entrevistado, ha dejado de ser, en parte, la apacible localidad que era para adquirir "costumbres" de ciudades demográficamente más relevantes.

"Hay muchos campos abandonados por gente que se fue a vivir al pueblo y alquiló las tierras, que por esta zona tienen una riqueza importante. Los chillarenses ya no podemos decir que no tenemos a la droga entre nosotros; durante la noche hay bastante descontrol con el tránsito, especialmente con autos deportivos y motos haciendo 'picadas'", expresó.

El productor lamentó que el micro que transporta a los estudiantes que residen en 16 de Julio, tenga que circular rumbo a Chillar por un camino en estado calamitoso. Esto lo pudieron corroborar los enviados de este diario durante una breve recorrida.

Alguien respondió

Diorio diferenció la actitud que, ante el reclamo popular, tuvieron la dirigencia política azuleña y las autoridades del Banco Provincia. También comparó el trato que reciben del gobierno azuleño y de las autoridades comunales olavarrienses, que incrementó notoriamente su trato con los chillarenses, sobre todo luego de la construcción de la autovía "Presidente Néstor Carlos Kirchner".

La "autopista" acorta distancias entre Olavarría y la localidad azuleña: algunos la ven como una "mano" que, como parte de un "juego de seducción", los capitaneados por José María Eseverri les tienden.

"Es como un chico destratado por su padre biológico que recibe más atención de parte de su padre adoptivo", comentó un vecino del pueblo, dando cuenta del enojo existente en la localidad.

Si algo ha incrementado Chillar en los últimos seis años, es la conectividad con poblaciones vecinas, equiparando los servicios de combi con Azul, Olavarría y Tandil.

"Esto no tiene ninguna intencionalidad política"

"Esto no tiene ninguna institucionalidad política ni hay instituciones detrás de este reclamo", reiteró Roberto Diorio, echando por tierra cualquier vinculación que se pretenda hacer en tal sentido. La solicitada publicada por este diario es muy explícita en ese sentido, cuando aclara que el reclamo por falta de atención va dirigido a todos los partidos políticos, incluso hacia aquellos que nunca fueron gobierno ni tienen concejales en la constitución actual del deliberativo municipal.

"Van 22 meses de gestión y no tenemos nada", sintetizó el productor, para detallar el contenido de la publicación realizada.

"La solicitada tiene dos puntos. Uno que por ahí fue el tema que le dolió a muchos vecinos, es por no tener a un delegado que no sea de la localidad (Pablo Di Salvo reside en 16 de Julio); quisiera imaginarme a un azuleño si le ponen como intendente a José Eseverri, al de Benito Juárez o al de Tandil. Es cierto que Di Salvo está trabajando, que ha hecho cosas en el basural y en el pueblo en estos quince días que lleva. La otra parte es la referida al total abandono que tenemos en el pueblo" de parte del gobierno central del distrito, aseveró.

"Los caminos rurales son catastróficos. Chillar vive totalmente del campo, porque los que tenemos campo vivimos en el campo, pero el quiosco, la carnicería, el almacén, la panadería; toda la economía del pueblo se mueve en función del campo", añadió.

Diorio advirtió que no es proporcional la atención que la localidad tiene respecto del aporte que hace impositivamente a las arcas municipales.

"Los ingresos que debe tener el Partido de Azul por la zona de Chillar tienen que ser por lejos los más importantes del distrito; es una zona rica, con mucha producción, con mucho movimiento de la parte agrícola; en el sector de tambos, entre cuatro establecimientos, generamos mano de obra e ingresos muy significativos", señaló.

"Llevo más de 20 años en la Cooperativa de Agua, ad honorem, porque no hay muchos voluntarios para trabajar sin cobrar. Con la anterior gestión teníamos diferencias, pero se hacían obras. Quedaron tres casas hechas que las entregó el doctor Inza; quedó en nada el Plan Compartir, por el cual estaban proyectadas siete casas más para Chillar y Cacharí con aportes de la provincia, el municipio y el vecino, y no se hizo nada", afirmó.

La crítica de Diorio fue más abarcativa, cuando dijo que "creo que estamos como ustedes. En Azul se podrá ver un poquito de movimiento ahora, pero no hay obras importantes y, en Chillar, si hacés quince casas o seis cuadras de pavimento en cuatro años de gestión, sos Gardel", afirmó.

Una queja sin techo

Durante la visita al casco urbano de Chillar, se pudo advertir que prácticamente no hay casas precarias. Al decir de los pobladores hacen falta viviendas, pero se observan numerosas construcciones en desarrollo y extensiones loteadas.

Los precios de los terrenos no se diferencian de los valores de otras poblaciones. Lo que distingue a Chillar es, según los mismos habitantes, que no existe mano de obra desocupada.

"Acá, el que no trabaja es porque no quiere. Las camionetas y los autos son casi todos nuevos. Al día siguiente que se levanta la cosecha, aparecen muchos con un coche nuevo", comentó, a modo simbólico, un veterano poblador chillarense.

"Leemos el diario EL TIEMPO, vemos el problema que hubo con el barrio del ProCreAr por 700 viviendas y no hay una casa para Chillar; no hay una cuadra de cordón cuneta en el presupuesto. Se habló mucho de la supuesta deuda que dejó la anterior gestión, pero pasaron 22 meses y ni se habla de Chillar. No se proyectó una cuadra de cordón cuneta, una cuadra de pavimento, una cuadra de entoscado", espetó Diorio.

El productor reveló, con tono de preocupación, que ningún funcionario se llegó hasta la localidad para hablar con los vecinos sobre las demandas insatisfechas. Hubo políticos que hicieron apariciones en las redes sociales, pero nadie recorrió los 60 kilómetros que separan a la ciudad cabecera de la vecina población para "dar la cara".

"En comunidades chicas como la nuestra, somos el mismo grupito el que estamos en la cooperadora de la escuela, en el club, en la cooperativa, y llega un momento que te cansás de no tener nada. Si nos tocara un 5% de las 700 casas, serían 35 casas para Chillar y 35 para Cacharí, pero no hay nada. Están haciendo 150 cuadras de pavimento en Azul; un 5% serían entre 7 y 10 cuadras para cada una de esas localidades, y tampoco hay nada", afirmó.

El Provincia le pone banca

Consultado Diorio acerca de qué explicación le encuentran a la declamada falta de atención de la localidad, con descarnada sinceridad expresó: "No sé, no hay ninguna explicación".

"Se venían acumulando un montón de quejas, de rezongos, se enfrió un poco con el cambio de delegado (el renunciante Carlos Pagella), que no había hecho ni conseguido absolutamente nada, y ahora estamos con el delegado de otro lado (por Pablo Di Salvo, que es de 16 de Julio)", indicó.

Ratificó las intenciones de los chillarenses que sostienen que, en forma pacífica, se pueden obtener respuestas a demandas legítimas. Es el caso de las autoridades del Banco Provincia que, acudiendo al llamado de los vecinos, se comprometieron a generar las mejoras que están a su alcance.

"Esta semana vino el Gerente Zonal del Banco. Un grupo de vecinos lo llamó; tuvimos las explicaciones y se ofreció a trabajar en conjunto con los vecinos. Nos dijo que gerente no tiene, que no vamos a tener más que el actual (está enfermo y vive en Azul)", manifestó.

Diorio aclaró que Chillar cuenta con una sucursal del BAPRO como única entidad crediticia, en la que se desempeñan no más de siete empleados, y que no figura entre las previsiones, aumentar la dotación de trabajadores.

En cambio, diferenció el productor, con el gobierno municipal no tuvieron comunicación, ni siquiera después de la solicitada.

"No sé si no vamos a tener algunos problemas personales como castigo...", advirtió Diorio.

Confió la satisfacción que tienen los chillarenses con las autoridades del Banco Provincia, a partir de que se analiza abrir un centro de pago rápido a fin de descomprimir la afluencia de público a la sucursal a pagar impuestos y tasas, "y así agilizar la atención bancaria".

Los representantes del BAPRO prometieron regresar a fin de ir solucionando las cuestiones que aquejan a los pobladores.

"Conversando se encuentran soluciones para todo, y no todo pasa por una cuestión de dinero. Uno se queda más conforme si le dicen 'las casas no van a salir este año, pero quedate tranquilo que en 2014, tenés cinco casas para el pueblo' o 'pavimento no podemos hacer este año, pero lo vamos a hacer cuanto antes' y, mientras tanto, hacen un mejorado de calles y caminos", señaló.

Piedad con la policía

Chillar es una localidad donde todavía quedan las bicicletas apoyadas en la pared de las viviendas y su dueño sabe que el rodado estará allí cuando salga a buscarlo.

Los ilícitos, cuentan los pobladores, se vinculan mayoritariamente con sustracciones de ruedas de camiones estacionados en la vía pública. De hecho, la mayoría de las casas carece de rejas, alarmas o temibles perros guardianes. Afortunados chillarenses, porque la policía lugareña tiene sólo dos móviles devastados, afirmó Diorio. "Si llegás a ver la camioneta de la policía salí corriendo, porque vas a tener miedo que te mate un fierro porque son un desastre. Hemos tenido robos. En pocos días se llevaron tres transformadores de luz, dos de ellos de La Esperanza y La Soñada, y hace dos meses el de la antena de Claro, a 20 kilómetros del pueblo. En Chillar, hay algún 'raterito' pero, con dos móviles, poco se puede hacer", indicó el productor.

Tras mencionar que él fue una de las víctimas de los "secuestros virtuales" -delito en auge en el país, pero desconocido en Chillar hasta hace algún tiempo-, Diorio advirtió que "no es tan grande la queja hacia el accionar de la policía; lo que tenemos miedo es que esto se incremente más. Decíamos que en Chillar no tenemos droga, y ya no sé si podemos sostener lo mismo".

"Más control tendría que haber por las 'picaditas' de las motos y los coches deportivos, y por chiquitos que andan provocando destrozos; al micro que traslada a las inferiores de Independiente casi no le dejaron un vidrio sano. Y volvemos otra vez a la falta de móviles en condiciones: presentaron cinco móviles nuevos para Azul (área de Control Urbano) y no hay ni uno para Chillar", se quejó.

Borrón y cuenta nueva

Roberto Diorio destacó el trabajo que, durante la gestión de Omar Duclós, se realizó en el funcionamiento del Hospital de Chillar.

"¿Por qué? Porque hubo una muy buena relación entre el doctor Fabián Retaco y la comunidad; el hombre cayó bien, se preocupó, la comunidad le puso los recursos y el hospital venía muy embalado. Después pasaron cosas que a la gente le molesta, como cuando se llevaron la ambulancia buena que teníamos para Azul. Hoy en día no sé cómo funciona el hospital. Se cambió a la comisión anterior y surgieron directivas nuevas. Lo anterior se podía mejorar; lo que no había que hacer era borrarlo, y así se hizo", comentó.

En el verano, los chillarenses -en especial aquellos que viven en arterias no asfaltadas- padecieron la carencia del servicio de riego de calles. Esta situación parece estar solucionada. Lo mismo sucedió con las dos motoniveladoras, que volvieron a funcionar luego de varios días detenidas por desperfectos mecánicos.

Es materia pendiente en la localidad, el ordenamiento del tránsito de camiones, según puntualizó Diorio.

"Como en la zona de las cerealeras no hay calles buenas, los camiones circulaban por el pavimento que tanto costó construir y lo rompen. Nos habían prometido la instalación de arcos para que no entraran los camiones, y no hicieron nada. En el presupuesto no hay nada y, en proyectos, tampoco", manifestó.

La idea de la autonomía sobrevuela la localidad

Cuando en plena campaña de las elecciones de 2011 el concejal Agustín Carús se refirió a la posibilidad de la declarar autónomo a Chillar, algunos se espantaron y otros rieron de la idea; pero esa iniciativa, lejos de desvanecerse, permanece en la intención de algunos pobladores.

"Es un movimiento que se mantiene desde hace muchos años y, cuando vienen los momentos de bronca, hay gente que está muy interesada en eso. Es un tema que toco de oído, porque no anduve en eso. Ahora se conversa que hay mucha más llegada con Olavarría, con el enlace. De hecho, el doctor José Eseverri me dijo que hay mucha gente que le ha hecho llegar esa inquietud. El mismo Eseverri me dijo que, para él, el enlace fue un triunfo y un fracaso para Azul, porque le abre paso a las ciudades del sur de la provincia y el puerto de Quequén, y por la apertura de una llegada más directa al comercio olavarriense. Ese enlace el olavarriense lo utilizando mucho y, con el tiempo, lo usará aún más. En la parte bancaria, la gente de Chillar sigue conectada con Azul, no así en la faz comercial y de repuestos agrícolas, por ejemplo. Mientras tanto, la gente de Olavarría viene a Chillar a pasear, a tomar mate; un grupo numeroso nos visitó para la Fiesta del Chacarero", indicó.

Al decir de Diorio, son muchos los chillarenses que, ante similar distancia de Azul, privilegian viajar hacia "la ciudad del cemento".

"Salen más seguros a buscar urgente un repuesto para el campo; en Olavarría, sabés que lo conseguís sí o sí, mientras que para Azul viajás con dudas. A cualquiera que le preguntés de Chillar que viaja a Olavarría, te dice que el olavarriense tienen otra idiosincracia, distinta a la del azuleño. Posiblemente Azul nunca podía llegar a ser una ciudad importante industrialmente, pero sí lo podría serlo desde el punto de vista turístico. Tandil pasó de un fracaso de la industria metalúrgica de los '70, a una industria turística impresionante", sostuvo.

Diorio opinó que "cuando se había hecho el circuito del TOAR (Tandil, Olavarría, Azul, Rauch), pensé que iba a ser el despegue porque se iban a complementar. Es una lástima; llevo 64 años en Chillar y duele porque todos podríamos estar mucho mejor".

El productor lamentó que ya no haya candidatos a concejales entre los primeros cuarto o quinto puestos de las listas de los distintos partidos, y hasta porque la localidad no tenga en los medios azuleños, un programa referido al acontecer del pueblo.

"La solicitada salió el sábado, el lunes fui a hablar con el delegado, me preguntó si no se estaban haciendo cosas, le dije que sí, y comentó que no le gustó cuando decimos que él no se ponía la camiseta de Chillar. Me aseguró que va a trabajar por la localidad y le advertí que gente de distintos partidos políticos y apolíticos estábamos dispuestos a colaborar con su gestión. Igualmente da la impresión que gastamos unos pesos de gusto (en la solicitada); la publicación no se hizo para ofender ni atacar a nadie sino para sumar. Los que hicimos la solicitada, que tiene consenso, ya que fue firmada por muchos vecinos, aunque sólo aparezcamos dos, seguimos pensando lo mismo", aclaró.

"Eseverri está haciendo política, pero lo concreto es que nos ha visitado veinte veces más que nuestro intendente, participando de reuniones con los productores agropecuarios, con instituciones, y recibiendo a gente de Chillar que le lleva inquietudes. Es cierto que él, aunque no es candidato, está trabajando para un partido político, pero lo cierto es que es muy abierto y cordial. Dudo que Chillar pueda emanciparse pero, si se pudiera, a Olavarría le interesa mucho; de eso no tengo dudas. No siendo en 2008, por los problemas con el campo, Olavarría y Benito Juárez siempre nos acompañaron", afirmó.

Diorio sostuvo que existen diferencias, aunque sutiles, en el trato que la comuna le dispensa a Cacharí y Chillar.

"En Cacharí el intendente firmó un convenio con la Cooperativa de Agua, mientras que acá hubo una obra de agua potable del SPAR (Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento Rural) directamente, una obra importante de anillado próxima a inaugurar, pero del municipio, nada. Y se consiguió por 'afuera' porque era cuando la Municipalidad estaba enfrentada con la Provincia", señaló.

EL DATO

Según se pudo saber extraoficialmente, la Municipalidad de Azul le alquila a la empresa Malvinas un camión para recolectar los residuos domiciliarios en Chillar, pagando 2.000 pesos diarios (es decir 60.000 pesos mensuales y 720.000 pesos al año) por el arrendamiento de esa unidad. La erogación en doce meses, curiosamente, supera el importe total que insumiría la adquisición de un camión cero kilómetro

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