Chile: nuevo desafío de los estudiantes a Piñera

Violentas protestas en todo el país para exigir una mejor educación
SANTIAGO, Chile.- Con el presidente Sebastián Piñera enfrentando índices históricos de baja popularidad y rumores de cambios en el gabinete, una nueva ola de manifestaciones de estudiantes y universitarios volvió a sacudir las principales ciudades del país, .

Sólo en Santiago, unas 30.000 personas -convocadas por el Colegio de Profesores y la Confederación de Estudiantes Universitarios (Confech)- se reunieron en plena Alameda para protagonizar la tercera gran marcha de las últimas semanas, en protesta por la mala calidad en la educación y como un franco rechazo a la propuesta de reforma anunciada por el mandatario la semana pasada

Arica, Iquique, Antofagasta, Valparaíso, Concepción, Chillán, Osorno y Puerto Montt también fueron focos de masivas movilizaciones. Cifras preliminares hablaban ayer de un total de 100.000 personas en todo el país.

El primer asomo de conflicto se provocó por la insistencia de los manifestantes de comenzar la marcha en la plaza Italia (el kilómetro 0 de Santiago) y no en la plaza Los Héroes, como había sido autorizado por la intendencia y donde estaba concentrado el plan de contingencia de los carabineros. Los desmanes no tardaron en llegar, y se produjo un duro enfrentamiento entre los manifestantes -algunos, provistos de palos, pintura y bombas molotov- y la policía.

Las quejas de los estudiantes apuntaron a la fuerza desmedida ocupada por los uniformados y, a su juicio, a las "políticas represivas" del gobierno de Piñera. Por lo menos 28 estudiantes fueron detenidos, mientras que dos carabineros resultaron heridos, ambos tras recibir sendos impactos de bombas molotov, lanzadas por los manifestantes.

Mientras se producían los desmanes, Piñera pidió calma a la población. "Estoy convencido de que llegó el momento de terminar con la violencia, las tomas y los paros que tanta destrucción y daño han alcanzado. Espero que en nuestro país tengamos esa madurez y el patriotismo para que, más allá de las legítimas diferencias, haya un objetivo común, que es hacer un país mejor", dijo el mandatario.

Las autoridades dirigieron sus dardos a uno de los líderes de la marcha, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo. "El más algunos estudiantes desafiaron a la autoridad [?]. En esta ocasión, ellos están jugando con fuego. Son ellos los responsables de los desmanes que han sucedido", se quejó el subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla.

"Hemos visto a los dirigentes en una postura bastante intransigente. Los estudiantes tienen que comprender que la calle no es sólo de ellos", complementó la vocera, Ena von Baer.

El propio Gajardo alcanzó a dirigirse a la multitud antes de que los carabineros dispersaran a los manifestantes con agua y gases lacrimógenos. "El objetivo de la marcha es que los actores reales de esta discusión seamos considerados. Aquí, el gobierno ha tratado de realizar acuerdos, pero ¡sin considerar a los actores directamente involucrados!", explicó a los gritos.

En Valparaíso, por otra parte, unas 15.000 personas -no sólo estudiantes, sino también numerosos gremios- se plegaron al llamado "porteñazo", en protesta por el congelamiento gubernamental de una serie de medidas comprometidas.

Cerca del Congreso, las fuerzas especiales de carabineros disuadieron, también con gases lacrimógenos, a un grupo de encapuchados que arrojaban piedras y bombas de humo.

Fuentes del oficialismo confirmaron a La Nacion que el cambio en el gabinete debería producirse, a más tardar, la próxima semana. "Como nunca, el presidente ha sido sumamente reservado y hermético sobre los cambios que hará", dijeron esas fuentes. La dura pugna en el oficialismo, entre Renovación Nacional (RN, partido del cual es originario Piñera) y la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), garantiza que cada uno de éstos cuidará a sus ministros y que cualquier movimiento deberá mantener los equilibrios actuales.

En el actual escenario, los principales cuestionados son los ministros del Interior, Rodrigo Hinzpeter (RN); de Educación, Joaquín Lavín; el secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet, y la vocera de gobierno, Ena von Baer, todos de la UDI. Los analistas locales ven una fuerte pulseada de la UDI por remover a Hinzpeter, quien, sin embargo, siempre ha tenido el apoyo irrestricto de Piñera.

La eventual remoción permitiría la entrada como ministro del Interior del actual titular de Justicia, el también miembro de RN Felipe Bulnes, o de su correligionario, el ministro de Defensa, Andrés Allamand.

Comentá la nota