Lo revela una encuesta de la Organización Mundial de la Salud. Superan la media nacional y se inician más tarde en las relaciones sexuales que sus pares del resto del país. Los consultados tienen entre 10 y 20 años, y están escolarizados
En las maternidades de los hospitales mendocinos el embarazo adolescente es más cotidiano de lo que trasciende en los medios de comunicación. Sin embargo, sólo en la última semana de agosto se conocieron tres casos de niñas de 12 años que habían dado a luz o estaban por hacerlo en la provincia. Pese a estos registros, el Ministerio de Salud asegura que nuestros adolescentes están mejor informados y utilizan más los métodos anticonceptivos que la media nacional. Una encuesta de la Organización Mundial de la Salud reveló que el 82% de los jóvenes mendocinos consultados dijo haber usado preservativo en la primera relación sexual, lo que supera el 75% del promedio nacional. Otro dato clave: los chicos de la provincia se inician sexualmente más tarde.
Desde el 2006, con la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral se ponía fin a la eterna discusión sobre si en las escuelas se debía o no brindar información sexual. La norma, como bisagra, promovía saberes y habilidades para el cuidado del propio cuerpo y las relaciones interpersonales, pero generó reticencias y muchas veces la información llegaba tarde a los adolescentes que ya se habían iniciado sexualmente.
Para conocer qué tipo de información manejan los chicos y cómo la aplican en sus relaciones, la Organización Mundial de la Salud realiza anualmente una encuesta en el país, diferenciando los resultados por provincia.
“Una de las preguntas les pedía que nombraran espontáneamente qué métodos anticonceptivos conocían y en las respuestas el 94% de las chicas dijo que conocía el preservativo y sabía cómo usarlo. Además, se los consultaba sobre si habían utilizado alguno de estos métodos en su iniciación sexual y el 82% de los chicos dijo que los usó en la primera relación. Estos indicadores hablan bien de la información sexual de nuestros adolescentes y los ubican por encima de la media nacional”, aseguró la psicóloga Cecilia Sotano, titular del Programa de Salud Integral en la Adolescencia del Ministerio de Salud.
Las consultas, que se hicieron entre adolescentes escolarizados de entre 10 y 20 años, que acuden a escuelas urbanas, urbano-marginal y rurales, mostró también que en promedio los mendocinos se inician sexualmente más tarde que la edad promedio del país. “En esta iniciación, la región de Cuyo demostraba edades mayores y resaltaba sobre todo Mendoza, donde las chicas comienzan sus relaciones con 16 años y medio, y los chicos a los 16. Esto no quiere decir que no haya adolescentes que se inicien antes, sino que se toman las respuestas de todos y se promedian”, explicó Sotano. La media nacional indica que en el país la edad de la primera relación sexual es a los 14 años.
Ellos casi no consultan
De la encuesta y también de las estadísticas que surgen de los mismos centros de Salud de la provincia, en el programa detectaron que mientras los adolescentes están en la escuela primaria, es decir, hasta los 12 o 13 años, las consultas médicas se hacen en cifras similares, proporcionalmente, tanto en mujeres como en varones, ya sea en clínica médica como en pediatría.
Sin embargo, a los 14 años esa proporcionalidad se rompe. “A esa edad, de cada 5 chicas que consultan médicamente aparece sólo un varón. Además, mientras que las chicas llegan a clínica médica o ginecología, los varones sólo acuden a urgencias. Todavía el chico, cuando tiene dudas sobre sexualidad consulta con un par, que tiene los mismos errores y mitos que él mismo. Por eso, para llegar con la misma información a todos por igual creamos la libreta que entregamos el 5 de este mes”, precisó la funcionaria, quien aseguró que esa libreta se otorgará a todos los alumnos de séptimo grado junto con un turno en un centro asistencial para que hagan un control sanitario que se les exigirá cuando ingresen a la secundaria.
Cambiar el paternalismo
Si bien la ley de Educación Sexual Integral suponía un gran cambio en las aulas del país, también exigía que los equipos de salud se adecuaran a la necesidad de acompañar la directiva de acercar la información a los adolescentes y garantizaran la accesibilidad a los servicios que ellos necesitaban.
“El desafío para los equipos de salud sigue siendo salirse de una postura paternalista para saldar las dudas del adolescente y no espantarlo del sistema. Hasta hace un tiempo se daba la situación de que venía una chica de 14 años pidiendo métodos anticonceptivos y se encontraba con un agente sanitario que le decía que ella debía estar jugando a las muñecas. Esto es lo que debemos erradicar, porque si esa chica se va sin información y sin los métodos que necesita, estamos perdiendo la chance de evitar un embarazo adolescente”, confió la directora del Programa de Salud Integral en la Adolescencia.
Sobre estas consultas, Sotano confirmó que los agentes de salud tienen la directiva de que parte de las entrevistas con adolescentes deben realizarlas sin los padres presentes, sobre todo cuando se ha dado un caso de embarazo a temprana edad “porque en muchos casos existen abusos sexuales en el entorno familiar y dentro de ese seno familiar, el abuso se tapa, se niega o no se quiere ver. En estos casos, hay que respetar la confidencialidad, pero si hay riesgos debemos denunciar al Órgano Administrativo Local para que actúe”, acotó.
Segundo embarazo no deseado a los 15
Más allá de los números de las encuestas, en los consultorios a los que acuden los adolescentes la realidad cotidiana indica que el nivel de conocimiento y utilización de los métodos anticonceptivos de los adolescentes dista mucho del positivismo estadístico. Al consultorio de Salud Reproductiva del hospital Lagomaggiore llegan por mes más de 530 pacientes de toda la provincia que ya tuvieron un embarazo o un aborto. De ellas, más del 35 por ciento son adolescentes que ya tuvieron un embarazo no deseado y van por el segundo. Tan real es esto que mientras Diario UNO esperaba para hacer esta nota, al lugar llegó una adolescente de 13 años que fue madre hace días y se niega a que se le suministre algún método anticonceptivo porque como no los conoce, desconfía.
“En ese porcentaje, en general son adolescentes mayores de 12 años, en muchos casos con antecedentes de abuso sexual. Al entrevistarlas, notamos que no tienen información de métodos anticonceptivos, las ha sorprendido el embarazo. No han usado preservativo y no saben que disponen de todos los métodos en forma gratuita. En muchos casos son tan chicas que ni siquiera han recibido la charla correspondiente en la escuela”, confirmó la médica Roxana Cabrera, a cargo de ese consultorio al cual se derivan pacientes de todos los centros de salud.
Antes de llegar al consultorio, esas pacientes son entrevistadas por trabajadoras sociales y en esas charlas demuestran que, además, desconocen cuáles son sus derechos a la hora de entablar una relación sexual: “Muchas refieren que sus parejas, en su mayoría hombres más grandes, se niegan a usar preservativos y además, ellas tampoco saben cómo usarlo y por lo tanto, no se han cuidado”, aseguran en el consultorio del Lagomaggiore.
De acuerdo con la cantidad de consultas que reciben, los galenos de ese hospital refieren que en los últimos dos años ha crecido notoriamente la cantidad de adolescentes que llegan hasta allí con su segundo embarazo no deseado.
“Nos encontramos con varios casos en los que el primer parto fue a los 13 o 14 años y esa chica llega con 15 o 16 años a tener a su segundo hijo. Esto también se muestra en la gran cantidad de utilización de minis DIU (dispositivos intrauterinos) como métodos anticonceptivos, porque las chicas son muy pequeñas”, especificó Cabrera repasando las estadísticas de ese consultorio.
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