Hay una chica en mi sopa: cruce declaraciones entre la fiscal y la abogada de la docente

Hay una chica en mi sopa: cruce declaraciones entre la fiscal y la abogada de la docente
Con la judicialización de la lectura del libro “Hay una chica en mi sopa” en un curso de la escuela “Nicolás Antonio de San Luis”, la abogada de la docente que colocó a la obra dentro del material de estudio de la clase y la fiscal que tomó intervención en la causa mantuvieron un cruce de declaraciones.

La agente fiscal N° 2, Sonia Fernández de Vargas, dijo este miércoles, en contacto con la prensa, que la novela “con esos gráficos pueden crear tendencias que antes no existía en la mente de un adolescente; me pareció sumamente pornográfico pero no es una doble moral, simplemente me pareció para un adolescente de suma gravedad”.

“Advierto acá conductas que rayana con conductas típicas que están contempladas específicamente en el Código Penal como corrupción de menores respectos a ciertas frases. Acá no se trata de polemizar lo que son actos de adultos entre cuatro paredes y lecturas obligatorias que se les dan a menores de edad cuando dicen frases como ‘hacer el amor, fumando marihuana es mucho mejor’. Eso no se puede hacer de ninguna manera como educadora para desarrollar al chico porque al chico hay que desarrollarlo con valores, con principios. La prevalencia es del interés del niño porque no sabe lo que es bueno y lo que es malo, por eso, llegan a esas perturbaciones de tendencia o conducta desviada. Esto es una apología de alabanza a la corrupción de menores”, agregó la fiscal en declaraciones que reproduce el portal La Gaceta Digital.

Liliana Camargo, abogada de la profesora Romina García Hermelo, respondió a esas expresiones en FM Ciudad: “Son opiniones sumamente desmesuradas, el hecho de que se traten temas de contenido sexual en el aula no significa adelantar la sexualidad de nadie y mucho menos desviarla”.

“Si hablamos de corrupción de menores, como delito exige un dolo y un interés ya sea un ánimo de lucro o un interés de satisfacción de deseos propios o ajenos que no se da en esta situación”, agregó la defensora.

Además señaló que “hablar de apología del consumo de estupefacientes surge de una lectura descontextualizada del libro; no puedo tomar frases aisladas porque voy a tener una interpretación absolutamente parcial”.

Fernández de Vargas adelantó que citará a declaración informativa a la educadora, para conocer bajo qué título brinda clases en escuelas públicas.

“Aún no hemos recibido notificación alguna para que Romina vaya a producir la prueba informativa, de manera que si no se cursa la notificación nos vamos a presentar espontáneamente para explicar los fundamentos pedagógicos del libro”, adelantó Camargo.

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