Carlos Paz. Miguel Ángel Cherutti es sin lugar a dudas una de las grandes figuras de la temporada de verano y se animó a un "mano a mano" con El Diario, que lo entrevistó en el Hotel Sheraton de la ciudad de Córdoba.
- ¿Qué se encuentra la gente en Noche de Astros?
Noche de Astros es una revista que, más allá del conocimiento que uno tiene en el género, me hace sentir muy cómodo a la hora de enfrentar al público. Más allá de lo que fue ‘Excitante' en 2011, que fue realmente impresionante, me siento muy bien con este producto porque trabajo con gente que conozco. El Bicho, principalmente, y toda la producción son fundamentales, sin olvidar las incorporaciones femeninas. De las tres, yo sólo trabaje con Jésica Cirio, pero creo que tanto Andrea Rincón como Paola Miranda son buenas artistas. A todo eso no podemos dejar de nombrar a Santiago Bal, que si miras para atrás, supo ser furor en Carlos Paz y dueño del verano.
- ¿Cómo los recibió Carlos Paz?
La verdad que la gente de Córdoba es muy especial. Yo estoy cumpliendo más de treinta años de trayectoria y uno se da cuenta de la importancia de manejar el género. Me pone contento volver, porque la gente es espectacular, siempre me trató muy bien y me se siento cómodo en Carlos Paz. El público me tiene un cariño especial y me lo demuestran cada vez que aparezco en el escenario.
- ¿Qué balance haces en tu carrera?
Creo que la confianza es lo principal, y te la da la trayectoria. Yo empecé en 1982 y trabajé con los más grandes, como Jorge Porcel, Gerardo Sofovich, Juan Carlos Calabró, y mujeres como "Yuyito" González y muchas figuras más. Hice diez temporadas con Nito y volví a Córdoba de la mano de otro grande, como Jorge Guinzburg. Creo que pagué el derecho de piso y estoy muy contento con lo que he logrado a lo largo de mi carrera, que ha sido superarme constantemente para hacer reír.
- ¿Hay algo de "Inimitable" en Noche de Astros?
Este show tiene algo de "Inimitable", es cierto. Mis cortinas y algunas rutinas tienen algo de aquel unipersonal. Eso le gusta al público, porque uno busca historias del pasado, un lugar o un objeto y busca el recuerdo. Así le llegas a público, haciendo un monólogo guionado con esas cosas, y así fue como descubrí que, mientras más llegas al corazón de la gente, desde el humor, más te quieren. Yo puedo pasar de un chiste al auténtico Cherutti cantando tango, y eso sorprende. Todo eso tiene "Noche de Astros" y sencillamente, disfruto mucho de hacerlo con estos compañeros maravillosos.
¿Cómo ves el crecimiento de Flavio Mendoza, Adabel Guerreo y Cinthia Fernández? Todos trabajaron con vos y ahora brillan por separado...
Hay tanto para decir sobre ellos. Flavio es un chico muy creativo y muy capaz, es un artista que se ha hecho su camino sólo y es comprensible. Tuvo una incursión en una época cuando estábamos con Nito y entró a nuestra compañía. Al principio fue como bailarín y al año siguiente Nito lo tomó como coreógrafo, y luego como asistente de vestuario. Así empezó a crecer en el espectáculo y fue aprendiendo. Flavio hizo una jugada muy inteligente y logró un producto único en el país. Uno es realista y sabe que hay que darle el espacio para crecer. Yo tengo respeto por él, no somos amigos pero lo respeto como artista. El caso de Adabel fue muy especial. Ella fue la primera bailarina que tuve luego de separarme de Nito, fue en una revista con Carmen Barbieri en Mar del Plata en el año 2007. Adabel fue a un casting donde me impresionó y fue creciendo con cada temporada. A Cinthia Fernández no la conocí mucho, pero es una chica inteligente. Aprovechó el trampolín que le dieron en Showmatch y de ahí hizo una carrera. El año pasado con Flavio mejoró su curriculum, así que hoy tiene nombre propio. Recuerdo que cuando firmó con "Excitante" ya era una figura.
-¿Qué diferencia hay entre una revista como Noche de Astros y las comedias del verano?
El teatro de revista tiene algo que no tiene la comedia. Tiene mucho glamour. Cuando te sentás en una platea y salen bailarinas, artistas y cuerpos insinuantes de todos lados, y después te encontrás con un musical, un monólogo o un sketch, que hacen un show único. Hay varias cortinas y la gente espera por los distintos personajes, porque la revista tiene un ritmo que no se tiene en la comedia.
-¿Qué rol cumple la familia en tu vida como artista?
La verdad es que mi familia vive conmigo cada temporada desde hace años. Es complicado, pero siempre me siguen. Van a ver al teatro y están conmigo toda la gira, se convierten en mis críticos más importantes. Mis hijos valoran mucho mi esfuerzo pero así también cuando algo no cierra, me lo hacen saber. Eso es muy bueno. Mis primeras dos hijas, Antonella y Bianca fueron las que más me acompañaron, y los otros dos, como que ya están acostumbrados, salen todo el verano de gira.
-¿Cómo es tu relación con Daniel Comba?
Mi relación con Daniel es muy buena. Más allá que yo pueda estar o no sobre un escenario, tenemos una relación de amistad. Él es un tipo que tiene códigos y yo soy de provincia, de Cañuelas. Los dos tenemos muchas cosas parecidas, principios, familia y eso es muy bueno. Es un tipo transparente, competitivo, pero esta bien que así sea. Es un hombre que arriesga y que siempre está preocupado por todos. Y a la hora de firmar un papel, respeta mucho la palabra.
-¿Cómo es el público de Córdoba?
Siempre tenemos que hablar de públicos distintos. Córdoba tiene algo especial, que lo diferencia del resto de la gente. Hay una diversidad de personas que es impresionante. Los cordobeses son optimistas y eso le genera a uno la seguridad que necesita para estar sobre el escenario. Eso es algo que no tiene comparación. La risa y el análisis que hace un cordobés sobre un artista es muy distinto a la que se hace en cualquier parte del país. Siempre salen y te felicitan. Pero hay algo que sólo me pasó en Córdoba: salís y la gente te agradece por el show, pero al mismo tiempo te regala un chiste para que después lo hagas arriba del escenario. Ahí te das cuenta que la gente te adoptó.





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