Las inmobiliarias de la provincia los califican como una interesante herramienta para incrementar la seguridad en la compraventa de inmuebles, sobre los de gran valor.
La posibilidad de comprar cheques a través del débito o de efectivo para cancelar el valor de una propiedad fue bien recibida por diversos representantes de las inmobiliarias de Mendoza. Consideran que -aunque con la práctica se verán los puntos a pulir- se trata de una herramienta buena a la hora de prevenir actos delictivos.
El hecho de que sea un servicio gratuito para los clientes y de que -a pesar de su nombre- no implique el pago del 1,2% del impuesto al cheque lo convierten en un instrumento favorable y complementario con otros que se vienen implementando desde hace un tiempo para evitar o disminuir las salideras bancarias.
"Es una opción buena por la seguridad que representa para el comprador y vendedor", apuntó Manuel Otero, dueño de la inmobiliaria homónima, al mismo tiempo que agregó que al tratarse de una herramienta opcional y gratuita, facilita las cosas. Para Santiago Debé, presidente del Colegio Inmobiliario, los cheques cancelatorios no solucionan "los problemas de seguridad de muchas entidades financieras".
Desde los bancos, en tanto, explicaron que el sistema está habilitado y -aunque algunos todavía no han recibido instrucciones precisas para su implementación- aseguraron que no se trata de un trámite complejo. Incluso, cuando se observe el movimiento en cada uno de los bancos, lo más probable es que las entidades dispongan de determinados stocks para hacer operativo el pedido en el transcurso de horas.
"Cualquier cliente puede pedirlo para que el banco lo solicite en el BCRA", explicó Miguel Santandreu, gerente zonal del banco Credicoop. De acuerdo con su visión, el cheque podría estar operativo en el curso de horas porque "va a haber stock disponible en las diversas sucursales". El monto del cheque -de un valor máximo de U$S 100.000- podrá debitarse de la cuenta del banco en dólares o en pesos así como cancelarse a través de un pago previo en efectivo.
Para Javier Marisi, gerente del banco Hipotecario, el instrumento es bueno aunque la principal traba a la bancarización pasa por los diversos impuestos. "Eso hace que la gente no mueva fondos a través del sistema financiero", explicó.
Más allá de esto, el dueño de la inmobiliaria Otero opinó que una de las contras puede ser la desconfianza de las personas a la hora de recibir un cheque en lugar de efectivo al mismo tiempo que aclaró que en la actualidad es cada vez menor la cantidad de personas que lleva el dinero en efectivo ya que muchos realizan depósitos previos, tienen cajas de seguridad o prefieren hacer transferencias.
Aunque por estos días la mayoría de los bancos posee salas privadas para realizar transacciones y una nueva disposición del BCRA exige más modificaciones en ese sentido, los representantes de inmobiliarias creen, como Debé, que no hay un equipamiento mínimo para garantizar la seguridad. Para Otero, en tanto, las salas se pueden pedir pero no siempre uno se siente seguro si avisa con tiempo que necesita hacer una transacción que involucra mucho dinero. Por este motivo, estimó que los cheques "van a ayudar en la seguridad".
Cómo funcionan
La utilización del cheque cancelatorio comenzó a regir en el marco de las medidas implementadas para reducir el uso de efectivo y evitar así los robos. Las entidades podrán librar cheques por el valor que solicite el cliente dentro de un rango que va de 5 mil a 400 mil pesos, o de 2.500 a 100 mil dólares. Si se necesita un monto superior, el cliente podrá solicitar más de un cheque para cubrir el total.
Para verificar la legitimidad de los cheques cancelatorios, el Banco Central ha dispuesto un sistema de consultas que se habilitará en la página web de la entidad. Para cobrarlos, también habrá que dirigirse a la entidad financiera donde se tenga firma registrada. Las personas físicas tendrán la opción de solicitar el efectivo o depositarlos en su cuenta. Las jurídicas, en tanto, sólo tendrán la última opción.
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