¡Chau plástico; hola changuito! Los salteños buscan cambiar sus hábitos

¡Chau plástico; hola changuito! Los salteños buscan cambiar sus hábitos

Comenzó en nuestra ciudad de manera paulatina la erradicación paulatina de las bolsas de plástico

Es uno de los hábitos más arraigados que tenemos los seres humanos y es uno de los más dañinos para el medio ambiente; tratar de erradicarlo o disminuirlo es una de las mejores políticas medioambientales que se pueden implementar.

Uno solo de los innumerables rubros comerciales es insuficiente para modificar un hábito muy arraigado y extendido, que conspira contra nuestra calidad de vida, afectando no solo el aspecto estético sino la infraestructura de drenajes cuando se tapan canales e imbornales.

La norma que  regula este aspecto de nuestra vida cotidiana es del año 2009, prohíbe la entrega de bolsas confeccionadas con materiales que no reúnan las características biodegradables, oxobiodegradables, hidrodegradables, o cualquier otro tipo similar para el transporte de la mercadería adquirida supermercados, hipermercados, shoppings, y comercios mayoristas o minoristas en general.

Muchas ciudades del sur del país, donde la característica es la limpieza y la pulcritud comenzaron con  esta  tarea hace muchos años  y el cambio abarca en algunos casos  el uso de contenedores o sistemas que eviten las bolsas de para residuos.

Las bolsas de plástico desaparecen definitivamente del ambiente en un lapso no inferior a los 100 años  y como ya se dijo provocan un enorme daño, pero el cambio de hábitos para dejar de usarlas requiere de más apoyo y de medidas complementarias.

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