Los procedimientos fueron ordenados por el Juzgado Federal de Dolores. La banda actuaba en Chascomús y alrededores, también en localidades del Conurbano bonaerense. Se incautaron medicamentos sin autorización legal y mercadería ingresada al país en forma irregular.
En el marco de una investigación que lleva adelante el Juzgado Federal de Dolores, se incautaron 95.000 paquetes de cigarrillos falsificados, como también medicamentos sin autorización legal y mercadería ingresada al país sin control aduanero.
El Juez Federal Dr. Alejo Ramos Padilla, que venía investigando la actividad de una banda desde hace más de dos años, ordenó el pasado miércoles la realización de once allanamientos en forma simultánea, los que se concretaron con la participación de personal de Gendarmería Nacional y de la DGI-DGA (Dirección Regional Sur y Dirección Regional La Plata), en las localidades de Chascomús, Villa Elisa, Ezpeleta, Bernal Oeste, Wilde y Berazategui.
En los mismos se logró incautar más de 95.000 atados de cigarrillos de diferentes marcas conocidas, presuntamente falsos, medicamentos sin autorización legal para su comercialización, mercadería ingresada del país en infracción aduanera, como también numerosa documentación fiscal y contable.
La investigación se habría iniciado por una denuncia, que indicaba que una banda comercializaba cigarrillos falsificados en la vecina localidad de Chascomús.
La misma fue llevada adelante por personal de la Subdelegación Chascomús de la Policía Federal Argentina y de la DDI-Dolores, quine se abocaron a investigar a un grupo de personas que se dedicarían a la producción de cigarrillos apócrifos en la zona del conurbano bonaerense, para su posterior distribución y comercialización en Chascomús y sus alrededores, como así también a la comercialización de medicamentos sin autorización legal, y mercadería que había ingresado al país en infracción al Código Aduanero.
La fuente consultada por Compromiso de Dolores resaltaba, que es la primera vez que en la zona se investiga este tipo de delito perpetrado con cigarrillos, una actividad que resulta lucrativa para los marginados de la ley, favorecida por los importantes impuestos que gravan a cada uno de los atados, razón por la cual los comerciantes a sabiendas de su procedencia y en busca de un beneficio ilícito, los aceptan para la venta.
Por ahora se habla de cigarrillos presuntamente falsificados, hasta que Gendarmería Nacional culmine la pericia ordenada, oportunidad donde el Juzgado resolverá la situación de los involucrados y la figura del delito que se les podría imputar, cuya calificación podría estar comprendida entre los delitos económicos.

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