El gobernador K Jorge Capitanich tomó la decisión de declarar zona de desastre agropecuario a todos los departamentos de la provincia.
La sequía histórica se comió la mitad de los cultivos, que hasta el año pasado eran de 142 mil hectáreas y el rendimiento también cayó. "Antes oscilaba entre los 1700 y 2000 kilogramos, y hoy apenas llega a 800", informó Aguilar.
La medida, reclamada por todas las entidades del sector rural desde hace varias semanas, abarcará a todos los productores cuyas explotaciones hayan sido afectadas y tendrá vigencia por 180 días, que podría ser prorrogable luego de las evaluaciones que se realizarán de marzo a septiembre.
De acuerdo con el análisis de la Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria y de los informes de las Subcomisiones Zonales, "surge la gravedad en que se encuentran los productores agropecuarios con pérdidas en su producción y calidad, que superan el 50 por ciento", según los fundamentos de la normativa.
Por ejemplo, el cultivo de girasol en la provincia se redujo a menos de la mitad de lo producido el año pasado, debido a la prolongada sequía, según lo confirmó a Télam el ministro de Economía, Producción y Empleo provincial.
El ministro confirmó a Télam que ya se están pagando subsidios a productores que poseen hasta 200 cabezas de ganado, y que muchos agricultores están percibiendo el beneficio por las pérdidas que el granizo produjo en 30 mil hectáreas en noviembre pasado.


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