En una entrevista con CHACO DIA POR DIA, Sabadini repasó temas vinculados a su jurisdicción. Valoró la decisión de la Procuradora General de crear cuerpos especiales para investigaciones sobre narcotráfico y violencia institucional.
En cuanto a la problemática del narcotráfico, Sabadini reconoció que la provincia sigue siendo un lugar de paso para el tráfico de drogas, debido a su ubicación estratégica. Y, en relación a la violencia institucional, recordó que el año pasado se produjeron varios episodios en la Unidad Penitenciaria 7 que involucraron a personal penitenciario.
- ¿Cómo repercutirá en las tareas de la Fiscalía Federal de Resistencia la decisión de la Procuradora General de crear dos equipos especiales dedicados a redes de narcotrafico y a delitos cometidos por fuerzas de seguridad y penitenciarias?- consultó CHACO DIA POR DIA a Sabadini.
- Teniendo en cuenta que son Unidades Fiscales que todavía no han sido inauguradas uno debe responder esta pregunta efectuado una comparación con las ya creadas y una lectura sobre las recientes políticas encaradas por la Procuradora. Aquellas creadas en la anterior gestión (en materia de investigación de delitos de Lesa humanidad durante el terrorismo de Estado, UFASE (trata de personas, secuestros extorsivos y UFITCO (ilícitos tributarios y contrabando) fueron determinantes en materia de colaboración solicitada por todos Fiscales del país. La Unidad Fiscal de DD.HH es vanguardista en la materia y ha contribuido de modo preponderante en materia de colaboración e información.
Ya la creación de la PROCELAC (en materia de criminalidad económica y lavado de dinero) es una clara señal evolutiva desde el punto de vista político y jurídico: torcer la selectividad del sistema penal hacia la criminalidad que indirectamente incide en macrodaños a la sociedad, y poner al poder económico en la lupa. Mucho mas sofisticado y complejo que la criminalidad callejera o el que es hallado con mínimas cantidades de marihuana para consumo.
Respecto a la unidad anunciada en materia de narcotráfico, ésta no puede desentenderse del poder económico. Por ejemplo, el producto del tráfico es reintroducido al mercado legal ya sea en empresas, bienes muebles, bienes inmuebles, etcétera; o bien es reintroducido en bienes o capitales que hacen subsistir al mismo crimen organizado, es decir, "seguir invirtiendo en el kiosco ilegal". El narcotráfico es un fenómeno dinámico y no estático, las grandes organizaciones van a la par de los avances tecnológicos, tienen el capital para acceder a ello y el Estado viene varios pasos detrás. En este sentido es relevante tener un cuerpo de Fiscales capacitados y entrenados en la materia a la hora de las líneas de investigación a tomar.
- La decisión de crear este cuerpo especial para investigar la violencia institucional se debe principalmente al crecimiento de los casos de tortura y tormentos en las cárceles argentinas. ¿Cuál es la situación de la U7 en este sentido?
- Yo no diría crecimiento, hoy en día en la sociedad de la información parecería que cuando algo sale a la luz pareciera existir un descubrimiento o incremento de sucesos. La violencia en las cárceles es un problema milenario, y no advierto una época de buen balance como para luego hablar de un empeoramiento. Yo hablaría de un achicamiento de la cifra negra, es decir, casos que de uno u otro modo empiezan a saltar a la luz. Existe un "puente de plata" desde el terrorismo de Estado hasta tiempos actuales en materia de violación a los derechos humanos en establecimientos carcelarios. La unidad que se creará es un acierto en todas sus aristas, que demuestra una coherencia en los avances que se han tomado en la investigación y condena a los funcionarios del Estado, que aplicaron tormentos, de modo sistemático, a personas que piensan diferente. Para que aquello no siga ocurriendo, surge esta decisión que se enmarcan en la prevención de estos sucesos. Lo que puedo expresar de la situación de U7 es que el 2012 tuvo varios episodios que involucran a funcionarios de la misma, entre ellos la muerte de un interno, presumiblemente en manos del personal penitenciario, y una denuncia que vincula a estos sobre amenazas de muerte, y otros donde se denuncian apremios y torturas en la que el Ministerio Público Fiscal en la jurisdicción tuvo un fuerte compromiso. Las estadísticas sobre estas irregularidades son evaluadas por otros organismos como La Procuración Penitenciaria u asociaciones de prestigio como el CELS.
- En cuanto al narcotráfico, ¿en dónde se hace más necesario el apoyo de un equipo especial?
- La idea de "equipo especial", en las fuerzas de seguridad, como grupo de personas es una idea abstracta y puede que peligrosa. Si hablamos como grupo de personas capacitadas de las fuerzas de seguridad distinta de aquella que se encarga del delito convencional, con tecnología de primera, pero controladas, es una ayuda. No debemos caer en lo "parapolicial" o en el lenguaje de "guerra contra...", de ser así la masacre estaría a la vuelta de la esquina. Argentina no es México, San Pablo ni Río de Janeiro. En cuanto al equipo de Fiscales, presumo que la necesidad irá de la mano de los problemas autóctonos en la materia, de las distintas jurisdicciones así como las líneas que dicte la Procuración cuando sea puesta en funcionamiento.
- ¿Cuáles son las herramientas a reforzar?
- La principal herramienta que hay que reforzar es este arcaico sistema mixto (mas inquisitivo que acusatorio) del proceso penal a nivel nacional, por uno acusatorio. El Fiscal está para investigar y ser controlado por el juez, no para controlar a éste. Pero esto es tarea ya del legislador.
- Actualmente, ¿cómo está la situación en su jurisdicción?
- Lo corriente sigue siendo menudeos de marihuana y cocaina, aunque no hay que desconocer que hay un incremento de causas en las que se advierte con más frecuencia lo último. Esto, sin embargo, no debe ser tomado con liviandad. Algunas operaciones interesantes de las fuerzas de seguridad con secuestros de grandes cantidades, pero no para la zona. Nuestra Provincia, por su ubicación estratégica, sigue sirviendo al paso. No es un mercado rentable para que el epicentro del problema sea aquí. Una cuestión es el ataque a megaoperaciones de tráfico, en grandes cantidades para mercados extranjeros mucho mas potables y otro es el tráfico doméstico, en menos cantidades pero que igual afecta a nuestra sociedad. Ambos merecen interés. Lo que si debe derrumbarse definitivamente es que el consumidor forma parte de la cadena de tráfico. La Corte dio un gran avance, solo falta el legislador.
- ¿Se puede hablar de un aumento, reducción o amesetamiento en la cantidad de casos de tráfico y venta de estupefacientes?
- Esa pregunta debería desmenuzarse según la zona. La jurisdicción no posee la misma problemática del Paco que posee el conurbano bonaerense o algunos barrios de la zona sur de la Capital Federal. En números sería dificil responder esta pregunta pero si hay que sincerarse de que la problemática vino para quedarse, y que el sistema penal no es la solución al flagelo del consumo de drogas.
- ¿Cuáles son las zonas más complejas?
- Por ética investigativa no podría responder esta pregunta.


Comentá la nota