-La intención de siembra en el Chaco alcanza casi el medio millón de hectáreas para la campaña 2010/2011, según estimaciones hechas por el propio ministro de la Producción del Chaco, Enrique Orban. En la anterior campaña se alcanzaron a sembrar 360.000 pero se cosecharon unas 336.000,dado que las otras 24.000 se perdieron por efecto de la sequía.
En este sentido continúa la entrega de combustible y semillas a pequeños productores y minifundistas algodoneros de toda la provincia a través de las comisiones zonales de sanidad vegetal, que a su vez aportan la maquinaria para culminar la tarea de destrucción de rastrojos.
Orban sostuvo, en el programa Marca Chaco que se emite por Radio Chaco, que el algodón chaqueño está en una etapa de renacimiento en la que se logró el abastecimiento interno que permite darle valor agregado a lo sembrado y cosechado por chaqueños. El algodón alcanzó además los mejores precios internacionales de los últimos 15 años.
Una de las razones de este aumento de la superficie de siembra y que hoy se hable de una intensión de alcanzar las 450.000 hectáreas son los buenos precios internacionales. A eso hay que agregarle que, según técnicos y estudiosos locales, el stock mundial de fibra es uno de los más bajos de los últimos años. “Sólo esperamos que el tiempo nos ayude para que tengamos la humedad necesaria para llegar a la intención de siembra que tenemos”, dijo el ministro.
Como dato ilustrativo de este fenómeno, el gerente de la Cooperativa Sáenz Peña Juan Kissiel dijo a NORTE que “estamos aproximadamente por debajo del 50% del stock con el consumo”, y que los demás países que consumen fibra están con stock mínimo y no tienen dónde adquirir, por lo que se ven obligados a esperar la nueva campaña. Si bien es cierto que los principales productores de algodón --como Estados Unidos, Pakistán y otros países-- han incrementado la siembra alentados por el significativo aumento en los precios mundiales del algodón, seguramente habrá mayor producción, pero también el consumo, todo esto después de la crisis financiera a nivel mundial. Con esta información --estimó--, deberán pasar unos años hasta llegar a un equilibrio stock-consumo, indicó.
El rol del Estado
Debe destacarse que el productor --tanto pequeño como mediano y también el grande-- cuenta con una ingeniería de líneas crediticias, algunas en carácter de subsidio, para ampliar la superficie de siembra. En este sentido, se informó que para pequeños productores existe un crédito no reintegrable; en tanto que para los medianos a partir de esta semana está disponible un crédito de 450 pesos por hectárea a través del Fondo Algodonero. Finalmente, para los más grandes está en marcha la operatoria crediticia de Riesgo Cero financiada por el BICE a través de la Unidad de Coordinación y Evaluación de Financiamiento del gobierno del Chaco -UCEF-, que hoy cierra el período de inscripción. Sobre este particular, Carlos de los Santos, coordinador de esta unidad, dijo a NORTE que “será la primera vez en la historia productiva del Chaco y del país que se otorgue un crédito al agro sin riesgo de que los productores queden endeudados”, afirmó.
La asistencia crediticia
De acuerdo con la información oficial, el gobierno estableció la asistencia a tres segmentos de la producción, con la finalidad --según el Orban-- de optimar la productividad, rentabilidad y comercialización.
El gobierno destinará 6.000.000 de pesos no reintegrables para pequeños productores algodoneros que no superen las 10 hectáreas y no cuentan con herramientas formales de financiación para solventar los costos de siembra para la campaña 2010/2011. Los fondos se destinarán a la compra de semillas y combustibles para tareas de arada y siembra. En total alcanzarán unas 30 mil hectáreas. Para los productores de hasta 100 hectáreas el gobierno otorgará través del Fondo Algodonero un crédito de 450 pesos por hectárea que funcionará como compra anticipada de la fibra. La operatoria --que estará disponible a partir de esta semana-- incluye el seguro multirriesgo para los cultivos.
Para eso se suscribió un convenio con Nación Seguros a través del cual se indemnizarán las mermas de rendimiento causadas por la incidencia directa de granizo, incendio, exceso de lluvias, heladas, inundación, sequía, falta de piso y vientos.
Finalmente, para los productores que tengan más de 1.000 hectáreas se puso en marcha la operatoria de Riesgo Cero, una herramienta de financiación para la siembra y cosecha de algodón por un monto total de 265 millones de pesos.
Siembra en surco estrecho
Se estima, según la opinión de técnicos privados, que entre el 70 y el 75% de la siembra se hará con el sistema de surco estrecho. En este sentido, en el área de Sáenz Peña, para la campaña anterior se sembraron 25.000 hectáreas, de las cuales 18.000 fueron sembradas con la técnica de surco estrecho, es decir que el 70% de la siembra.
Dante Frank, fabricante de cosechadoras mecánicas y de adaptaciones con cabezales a otras máquinas, como las John Deere, que comercializa en Sáenz Peña la firma Andrés Parra, dijo que para la campaña que viene “hay optimismo de volver a sembrar algodón, hay precios razonables, a pesar de que este año hubo poco rinde en fibra, adjudicable al factor climático.
Los tres elementos que componen el algodón: semilla, fibra y basura, son tenidos en cuenta a la hora de hablar de resultados. “Hay optimismo pero faltarán cosechadoras porque la gran mayoría de las máquinas fueron vendidas a Brasil, cuando en Argentina cayó el área de siembra”, agregó.
Asimismo, consideró que en forma conjunta “se debe trabajar para luchar contra los enemigos, como es el picudo del algodonero”, indicó.
Parra: Hay buenas perspectivas
Para el empresario y productor Jaime Parra, al algodón se lo observa con buenos ojos y las perspectivas internacionales son favorables para los próximos años, por lo cual consideró que “estamos resurgiendo en materia algodonera después de haber tocado un piso histórico”. La franca recuperación del área de siembra en el Chaco y en provincias productoras de algodón “son una consecuencia de sucesos que a nivel internacionales se dieron” en cuanto a precios y condiciones climáticas que para esos países fueron perjudiciales, observó.
La firma Andrés Parra y Compañía, de Sáenz Peña, fue pionera en la utilización y comercialización de maquinarias para la cosecha algodonera en el país, y cuentan en su haber haberse colocado, en 1997, como el concesionario John Deere número uno del mundo en venta de cosechadoras de algodón.
En la actualidad, lleva comercializadas alrededor de 40 maquinarias en las ultimas dos campañas, con muy buenas perspectivas para los próximos años.
Parra sostuvo que el parque de maquinas cosechadoras sigue siendo escaso para el número de hectáreas que se sembraron y de las cifras que se dan oficialmente para la próxima campaña como intensión de siembra. “Hay dos factores importantes para tener en cuenta. Por un lado, es muy lento el proceso de recambio de unidades; y segundo, hay muy pocas cosechadoras porque las de mayor potencia fueron vendidas a Brasil y quedó un parque obsoleto que muy lentamente se va reponiendo”, manifestó.
Gran demanda de cosechadoras
La demanda de cosechadoras existentes actualmente en toda la región algodonera “habla de las buenas perspectivas para la próxima campaña”, dijo a NORTE el gerente de comercialización de la firma, Gonzalo Parra, quien indicó que para la última campaña 2010-11 llevan vendidas más de 20 unidades nuevas, todas de gran potencia y prestaciones a surco estrecho, y que se modifican también a metro.
En este sentido, opinó que el productor considera que “observando el mercado mundial, las expectativas regionales y que nos acompañen condiciones climáticas favorables, se puede retomar el destino de un Chaco algodonero”, señaló.
En este sentido, valoró que tanto el sector privado como el gobierno provincial vienen trabajando en el fomento de la siembra del cultivo. “Eso implica compromiso, en todos los ámbitos, desde la semilla que debe ser fiscalizada, como la participación activa de toda la cadena del textil, pensando en el fin ultimo que es que el Chaco tenga industrias textiles”, abogó.
En cuanto a los niveles de venta de cosechadoras dijo que se vendieron en Chaco, Santiago del Estero, Salta y Santa Fe, y que “el productor está optando por asumir nuevos desafíos” en materia de algodón.
Explicó que la máquina se destaca entre otras cosas por su nuevo cuerpo de cosecha VRS aplicado al cultivo implantado a 38 cm (ultra estrecho) y cosecha con husillos. Nota la versatilidad de ésta frente a los diferentes distanciamientos, mayor rendimiento y la alta productividad ofrecida.
“Sin dudas el sector empresarial tiene que seguir apostando al cultivo por excelencia, como es el algodón, y también al crecimiento tecnológico, brindando una solución que se adapte al productor y al contratista, elevando la productividad de su maquinaria y la rentabilidad de su producción”. La cosechadora a la que se refiere es una 9970 VRS de diez surcos John Deere.
Jaime Parra pidió a los productores hacer las reservas con tiempo de las cosechadoras, ya que se dio en la última campaña que mientras se estaba por iniciar la cosecha, ya se estaba cerrado el pedido a los Estados Unidos, país donde tiene su sede central John Deere.
Ahora, ya que no queda disponibilidad en fábrica para la campaña 2010/2011, por lo tanto aconsejó hacer el pedido con anticipación.

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