Chaco, entre los algodones de mejor calidad del mundo

Chaco, entre los algodones de mejor calidad del mundo
George Toby, manager de la Compagnie Cotonnière (COPACO) de Francia y vicepresidente de la Asociación Francesa Algodonera (AFCOT), expresó que Argentina -específicamente el Chaco-, está entre los algodones de mayor calidad del mundo, comparado con lo mejor de Egipto, por ejemplo.
El empresario habló con NORTE acerca de la situación actual del producto en el país y la visión internacional del textil.

“Argentina se inserta dentro del contexto algodonero internacional, en relación a COPACO desde los ‘90, en que la compañía decide invertir y llevar a cabo una actividad algodonera en Argentina, particularmente en Chaco y para esto nombra una empresa representante, Fibralar, en la persona del señor Guillermo Rosas que fue el representante exclusivo para Argentina y hoy para toda América del Sur”, expresó Toby.

En cuanto a la Compegnie Cotonnièr, la presencia Argentina tiene dos fases: En 1994 cuando llega a su explosión algodonera, que alcanza casi al millón de toneladas; y “una fase más triste”, producto de una situación económica y política en Argentina que afecta a todos los sectores y particularmente el agropecuario, que es donde “nos vimos aquí confrontados en toda nuestra historia a un concepto que en Europa no existe que es la pesificación”.

“Es decir, a ti te deben dinero en moneda fuerte, moneda de dólares y de la noche a la mañana te enteras que te lo deben en pesos”, explicó.

Una mirada internacional

“Si usted me preguntase qué pasará en 2014, le diría que Brasil será deficitario de 500 mil toneladas de algodón que tendrán que salir de algún sitio. Brasil creo que llegó a lo que se llama el ciclo de vida de un producto, tuvo su apogeo y que en este momento, esa producción irá mermando por diferentes razones, en beneficio de otros cultivos, por un problema de progreso tecnológico en las tierras dedicadas al algodón y la diferencia con Argentina es que concentra su producción en un espacio geográfico pequeño como el Chaco y lo que es maravillosos es la capacidad de infraestructura de desmote que tiene el Chaco”, destacó.

Así agregó: “Quizás en 2013, se hagan 150, 160mil toneladas de algodón, con lo cual se estaría usando quizás el 30% de la capacidad de desmote que tiene el Chaco”, explicaba el empresario extranjero, que vaticinó un futuro próspero para la producción algodonera chaqueña.

“Desde este punto de vista, yo tengo la convicción íntima que en cuatro o cinco años puede llegar a esa producción de un millón de toneladas. Ya lo ha hecho y la infraestructura está viva, de lo que he recorrido aquí mantienen las desmotadoras como oro en barra, aunque trabajen a un 20% de su capacidad, cuando uno quiere, ese útil de trabajo lo pone en funcionamiento”, aseveró Toby.

El clima, un factor fundamental

“En agricultura hablar de previsiones a un año es muy delicado, podemos hablar hacia el 2014, prever a un mediano y largo plazo en un período de tres a cinco años es muy difícil porque siempre hay algo que el hombre no domina y que es, lo que va a pasar con el cielo, cuales van a ser los caprichos del cielo. Yo parto de una base que es muy simple, el algodón se seguirá haciendo toda la vida, nadie se enriquece con el algodón, pero asegura un ingreso”, aseguró el empresario internacional.

Si el precio del algodón en el mercado internacional se mantiene en 0,75, 0,80 centavos la libra, ese precio es bueno, comparado con la Soja y el Girasol.

La Soja lleva más tratamiento químico, agroquímico y combustible, quizás cuatro veces más que el algodón, digamos entonces que existe un futuro que pienso es importante para el algodón argentino”, dijo a NORTE.

En esta línea, consideró que “la campaña más importante en Chaco va a ser la de este año, porque Argentina consigue, algo que no se ha visto en muchos años, estabilizar la calidad del algodón, que tendrá una media con un largo que va a acercarse a los 30 milímetros, acercándose a la mejor calidad africana o lo que sería un algodón egipcio. Esto sucede porque se toma la decisión de adelantar la siembra.

Si no se impide por alguna regulación legal, que se pueda sembrar en octubre, quizás sea la solución. Este año Argentina tendrá una calidad comparable a los mejores algodones existentes en Asia Central, en África y si se implementa bien ese algodón podría tener un premio”.

Falta de políticas

“Existe un problema muy particular, cuando uso la terminología Argentina en algodón me refiero a Chaco que es la provincia más importante, que impide el desarrollo de ese algodón y sin querer meterme en lo que no me corresponde en tanto que extranjero, no existe en Argentina, una política algodonera definida, es quizás una de las razones que impida el desarrollo”.

“Argentina tiene un nivel profesional superior al que tenemos en Europa, pero no tiene una política coherente, como ser un fondo de sostén que permita establecer un precio mínimo garantido al agricultor, y que se sepa que en años de bonanza, este precio, que seguramente va por encima del precio mínimo, alimentará ese fondo para los años en donde el precio esté más barato, no existe.

Hay que diferenciar entre el desmote y la filial algodonera, que si esta no está en manos del Estado no funciona, el agricultor es expresión social. Argentina está diciendo, no solamente importen, también exporten. Este oro blanco, como fue llamado puede llegar a tener un desarrollo y puede ser un vector que traiga el ingreso de divisas que este país lo necesita, a partir de una política coherente”, expresó Toby.

Finalmente, el empresario expresó: “Creo que hoy en día nadie le puede enseñar a un agricultor argentino a hacer algodón porque en sus venas corren cinco siglos de antigüedad. El agricultor tiene que seguir desarrollando algodón, que es un producto noble, tiene un futuro y lo va a seguir teniendo. El agricultor debe organizarse, cada vez más, que se ponga en marcha una política coherente con los agricultores, tratar de crear un fondo de estabilidad para el algodón con un precio mínimo garantizado para que el agricultor cuando se levante a la mañana tenga ganas de pensar en algodón y no en otros cultivos, cuya rentabilidad es pasajera y se puede ver con la soja este año”.

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