Con normalidad se desarrolló ayer en toda la provincia el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas, que para el caso de las zonas rurales continuará durante toda esta semana. La actividad comenzó a las 8 y se extendió hasta las 20, sin inconvenientes y durante una jornada soleada y cálida.
En el centro y en la periferia de cada ciudad, los 15.000 censistas habilitados en el Chaco recorrieron durante 14 horas casa por casa relevando información de la población y sus condiciones habitacionales. Si bien en los centros urbanos de toda la provincia la actividad se concentró ayer, en la zona rural de los distintos departamentos de la provincia todo comenzó el lunes. Allí, censistas con el apoyo de fuerzas de seguridad comenzaron a recorrer parajes alejados de las zonas urbanas, de difícil acceso y cuyo relevamiento demandará más tiempo.
Según estimó la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos, las acciones en esas áreas terminarían durante esta semana, si las condiciones climáticas lo permiten y no se producen lluvias que dificulten el acceso de los censistas.
Algunas de las zonas donde comenzó el censo el pasado lunes son Tapenagá, la Isla Soto, algunas poblaciones del Impenetrable y también la zona rural de los departamentos Bermejo, Güemes y Almirante Brown, donde existen grandes distancias entre cada paraje.
Los datos preliminares
En la sede de la Dirección de Estadísticas y Censos, la directora María Olga Augusto fue la encargada de explicarle al gobernador Capitanich la división de la provincia en segmentos y radios, y la cantidad de viviendas a cargo de cada censista. También Augusto estimó que los datos básicos de población y ubicación geográfica de la misma estarían disponibles en dos semanas. “Después, existe un cronograma de procesamiento en forma centralizada a través del Indec. Según fue anunciado, los datos finales estarían para diciembre de 2011”, repasó.
“Es muy importante el operativo que se montó para la realización del censo”, subrayó el primer mandatario chaqueño, para luego destacar la ampliación del territorio provincial en segmentos y radios censales. Así también valoró el amplio despliegue con 15.000 censistas y 2.000 supervisores.
Irresponsabilidad de los medios
En otro punto, Capitanich se refirió al tratamiento mediático del operativo censal y a la instalación de temor en la población. “Es un acto de irresponsabilidad de muchos medios de comunicación porque cada censista tiene una perfecta acreditación e identificación. Además, es muy importante la información que se obtendrá con este censo”, indicó.
La utilidad
También el gobernador valoró la información que se obtendrá del censo, que servirá para definir y perfeccionar las políticas públicas que atiendan necesidades puntuales. “Este censo nos permitirá conocer las condiciones de las viviendas o si existe hacinamiento por cuarto y hogar”, señaló. En este sentido, aseguró que la provincia tuvo “mejoras cualitativas”, que quedarán plasmadas en los números del censo.
“Es interesante porque podremos tener un muy buen nivel de información con respecto a las condiciones sanitarias y a la educación de la población. Además nos permitirá, en unos diez días, conocer el número de personas que habitan el Chaco. Si bien acá hay menos de 1.100.000 según la proyección que tiene el Indec, es posible pensar, en base a las demandas sanitarias, en cerca de 1.200.000 personas”, detalló finalmente.

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