El Chañar y Añelo acordaron ampliar sus ejidos en 816 mil hectáreas

El Chañar y Añelo acordaron ampliar sus ejidos en 816 mil hectáreas
Hoy existen “zonas grises” que separan a los dos municipios y que generan inconvenientes a más de 400 pobladores, como la falta de transporte público y de asistencia social.

Los 54 kilómetros que separan San Patricio del Chañar de Añelo están llenos de “zonas grises”. Son espacios de tierras provinciales, donde viven pobladores y hay vastos recursos naturales con promesas de nuevas inversiones petroleras y desarrollo económico.

La definición de los ejidos de las dos ciudades es un tema que ha desvelado a varias gestiones de gobierno, que no se han puesto de acuerdo. Pero desde el año pasado, los dos municipios consensuaron un proyecto para demarcar los nuevos límites y expandir sus ejidos en poco más de 816 mil hectáreas.

El acuerdo por ahora virtual se materializó el año pasado, y la semana pasada el intendente Ramón Soto (El Chañar) y Darío Díaz (Añelo) concurrieron al nuevo punto que dividirá las dos localidades que, de acuerdo al proyecto consensuado, es el paraje Tratayén.

Entre las dos ciudades existen varios problemas a resolver: no hay un transporte público interurbano y los más de 400 pobladores que viven en tierras fiscales tienen que hacer dedo en la ruta o caminar kilómetros hasta la localidad más cercana.

Además, al no haber una jurisdicción definida, los múltiples accidentes que ocurren en la Ruta 7 hacen que la logística de asistencia se reparta entre las dos ciudades. “A veces tienen que salir dos ambulancias cada vez que hay un accidente”, describió el jefe comunal chañarense.

Este conflicto se traslada también a la asistencia social, donde hay acuerdos entre los dos municipios para ayudar a los crianceros, más allá de los lugares donde vivan y voten. “Venimos atendiendo cuestiones sociales y comisiones de fomento, pero históricamente salimos afuera de nuestros ejidos para atender estas necesidades rurales”, explicó Díaz.

Regularización

El proyecto de regularización de límites fue elevado al gobierno provincial, y técnicos del Copade trabajaron en el nuevo diseño. Además, se espera que una comisión por la Legislatura neuquina trate el tema, debido a que existe un acuerdo previo entre los intendentes.

Se trata de ampliar ejidos por 816.855 hectáreas en el departamento Añelo, el más grande de la provincia. San Patricio del Chañar tiene hoy unas 9.613 hectáreas de ejido y pretende ampliarla a 365.741, es decir, 38 veces más. Añelo, en cambio, cuenta con 8.618 hectáreas y quiere expandirse hasta unas 451.114, unas 52 veces más grande que el actual.

Para definir estos límites, según explicó Díaz, Añelo tuvo que acordar la cesión de tierras con otros parajes cercanos. “Nos conectamos con Chihuidos y Aguada San Roque y no hay problemas porque ellos definieron sus límites en su momento. Lo nuestro se venía discutiendo hace años pero no se definió antes porque no se pusieron de acuerdo los otros intendentes, pero nosotros con Ramón hemos hablado fluidamente”, dijo Díaz.

Pero la cuestión de los límites no sólo se reduce a una discusión económica, sino de jurisdicción para las atenciones del Estado. “Tenemos que definir cuestiones productivas, turísticas, de transporte y también para definir el radio de acción concreto, porque hoy nos pasa que la Policía de El Chañar tiene una jurisdicción más amplia que el ejido y lo mismo nos pasa con el servicio de electricidad y el Juzgado de Faltas”, explicó Soto.

El Chañar ya no tiene más lugar para crecer. En la margen este choca con la provincia de Río Negro. Hacia el Sur, con el río Neuquén, y la única posibilidad es expandir su territorio hacia el Norte y el Oeste. La ciudad cuenta con unas 5 mil hectáreas en producción (sin contar el polo vitivinícola) y pretende incorporar otras 1.500.

“Hicimos algunas consultas técnicas, el Concejo Deliberante nos acompañó y ahora, a medida que va pasando el tiempo, nos resulta importante si podemos generar una expectativa mayor, porque el caso de Añelo está por encarar el Plan Estratégico de Desarrollo y nosotros también, más allá de lo que se hizo en 2003”, indicó el intendente.

Con Añelo pasa algo similar. Su ejido es pequeño y alrededor posee cientos de yacimientos hidrocarburífereos en explotación y la promesa de Vaca Muerta. Hoy la localidad cuenta importantes inversiones, con más de 4 mil hectáreas de plantaciones.

“Las dos ciudades somos pueblos emergentes en crecimiento, venimos con un proyecto importante de crecimiento en los próximos diez años por el tema de los yacimientos no convencionales”, agregó Díaz.

Por su parte, Soto recalcó el problema del transporte entre las dos localidades, ya que desde hace años una empresa de Centenario tuvo que levantar el servicio por falta de rentabilidad, debido a la relación pasajeros-distancia, según pudo saberse. “Hoy no hay trasporte directo. Sólo hay urbano. Si bien hay un transporte que va a Rincón de los Sauces, no levanta pasajeros en la ruta”, concluyó.

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