El servicio estaba tercerizado a una firma declarada en quiebra por la justicia. Más de 20 empleados reclaman el último sueldo, aguinaldo e indemnización.
De un día para el otro tanto los empleados como los pacientes se enteraron de que el servicio no funcionaba más. Los primeros se quedaron sin su trabajo y los segundos sin la atención que estaban acostumbrados a recibir. Se trata de la maternidad, neonatología y pediatría del hospital Militar Regional Mendoza, servicios que estaban tercerizados a la empresa de Neonat 2000 SA bajo el nombre Centro de Atención Integral de la Madre y el Niño, a cargo del doctor Leandro Di Yacobo.
En abril de 2013, el médico se había declarado en concurso de acreedores y el pasado 14 de octubre la justicia determinó la quiebra. Cuando los síndicos dispuestos por el juez intervinieron en el lugar todavía había bebés internados que debieron ser reubicados, con la ayuda del Ministerio de Salud y personal del mismo Hospital Militar.
Ante las consultas de Los Andes en las instalaciones del nosocomio, ubicadas en calle Boulogne Sur Mer, personal de guardia explicó que la firma Neonat 2000 SA es totalmente ajena al hospital, que hacía mucho tiempo que debía el alquiler del espacio y que se encuentra en quiebra. Asimismo, indicaron la dirección de los síndicos encargados de continuar el proceso, tal como se lo informaban a cada trabajador y paciente que preguntaba por la atención del centro de atención.
Reclamo de los empleados
Buscando explicaciones sobre los sucedido, unos 12 trabajadores de maternidad, neo y pediatría, de los aproximadamente 20 que son en total, se reunieron ayer en la oficina de los síndicos. Los empleados reclaman que se les abone el último sueldo, el aguinaldo y la indemnización que les adeudan.
“El día 14 me presenté en mi puesto de trabajo, no me dejaron ingresar y me explicaron lo que pasaba”, contó Azucena Arias, empleada desde hace 17 años en el servicio como camillera y enfermera. “Lo peor de todo es que el director no ha dado la cara y sabemos que no la va a dar”, se quejó. La mujer de 55 años piensa que deberá jubilarse “porque a esta edad es difícil que te contraten”.
El problema con el que se encontró en AFIP es que su empleador no le había hecho los aportes jubilatorios completos. “Fui a averiguar y me faltan varios aportes, ahora a quién se lo reclamo”, se preguntó desesperanzada.
Sergio Fernández, otro enfermero, comentó que se reunieron allí para presentar una nota. “Nos quedamos todos sin trabajo y estamos esperando para ver si cobramos aunque no tenemos muchas certezas”, reconoció. El joven afirmó que nunca recibieron un aviso de lo que estaba pasando hasta el día que no los dejaron entrar a cumplir con sus tareas.
Por su parte, Miriam Díaz, enfermera de neonatología desde hace 9 años, explicó que si bien ellos pertenecen a la Obra Social del Personal de la Sanidad Argentina (Ospsa), nunca pudieron elegir un delegado. “Cuando quisimos elegir un representante echaron a las chicas que estaban en blanco y contrataron a otras en negro que no tenían representación en el sindicato y quedamos tan pocos que no nos dio el número”, relató.
Para Héctor Fernández, otro empleado, la quiebra no se debió a una administración fraudulenta sino a una crisis en el sistema de salud. “La salud privada de Mendoza está en una crisis muy grande, porque las obras sociales no pagan y tener este tipo de servicio parece que no es rentable”, manifestó el hombre.
Entre otros pedidos de los trabajadores reunidos se escuchó el de un adicional por trabajo nocturno y por formar parte de terapia intensiva, que -aseguran- nunca les abonaron como correspondía. Además, se sumaron los reclamos de los empleados que no estaban en blanco sino que le facturaban al hospital, que ante la quiebra se encuentran en una situación muy desfavorable.
En las oficinas de los síndicos, los profesionales asesoraron a los trabajadores y les contaron que para recibir el dinero que les corresponde por su trabajo deberán realizar su presentación en el juzgado y esperar a que continúe el proceso judicial.
Desde este diario se logró la comunicación con el doctor Di Yacobo, quien prefirió no hacer declaraciones.
Abierto a obras sociales
Si bien el Hospital Militar Regional Mendoza se proyectó inicialmente para brindar apoyo sanitario a la Brigada de Montaña VIII, actualmente atiende a pacientes de diversas obras sociales que concurren al mismo en busca de atención médica.
Este proceso de apertura empezó en el año 2004 con la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP) y con el tiempo se fue expandiendo.
Entre sus servicios cuenta con guardia médica, terapia intensiva, dos pabellones de internación y consultorios externos, entre otros, según se informa en la página web.

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