Son indicadores que revelan la crítica situación social de la provincia por la pobreza y la falta de oportunidades laborales. Crece la demanda por asistencia.
Cerca de 30.000 familias catamarqueñas reciben la ayuda del Estado para alimentar a sus familias a través del programa social que otorga tarjetas y vales para adquirir mercaderías que equivalen al 30 por ciento del valor de la canasta familiar. En los lugares más alejados de la provincia se mantiene la entrega de los módulos alimentarios. Otras 1.200 familias reciben ayuda a través de otros programas que se denominan de Hornos Comunitarios, Cocinas Solidarias y Cocinas Comunitarias.
Según datos proporcionados por la subsecretaria de Familia, Claudia Ruibal, hay 87 mil menores entre 0 y 14 años que reciben su ración diaria de comida por la asistencia a los comedores infantiles y los comedores escolares. Los aportes no son "excluyentes": que una familia reciba los vales no implica que sus hijos, por caso, no puedan asistir a los comedores infantiles.
Para acceder al beneficio de tarjetas, vales y módulos, la familia debe demostrar que está por debajo de la línea de pobreza a través de los recibos de sueldos o por la inexistencia de éste, ya que forman parte del empleo informal. Además, el grupo familiar debe contar con menores hasta 18 años, ancianos o discapacitados.
Ruibal estimó que la pobreza y la indigencia no crecieron de manera alarmante al señalar que desde hace dos años se mantiene estable la cantidad de beneficiarios de la asistencia social para la canasta básica. Advirtió que existen diversos factores por los que la población demanda la asistencia del Estado y apuntó que muchos se las "ingenian" para escapar de los filtros y mecanismos de control para convertirse en asistidos aun cuando tienen un empleo formal.
De igual modo indicó que la asistencia no puede ser solitaria, sino que tiene que estar acompañada por otras estrategias para la promoción de las personas.
ASISTENCIALISMO
El 56,6% de la población de niños y adolescentes tiene el beneficio de la asignación universal por hijo que otorga la ANSES.
Unas 30.000 familias reciben asistencia para la canasta familiar a través de tarjetas, vales y módulos que les permite adquirir mercadería.
Son 87 mil los menores que reciben su ración diaria de comida a través de comedores infantiles y escolares.
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