Al atenderse en algunos centros de salud de nuestra ciudad, el ciudadano común puede observar muchas veces, que a falta de insumos, los profesionales que llevan adelante la atención de urgencias tratan de suplir las carencias con mucho voluntarismo pero por supuesto con esto no alcanza.
Es por eso que muchas personas al tener una dolencia que puede o no configurar una emergencia a las dos de la madrugada piensan varias veces en la odisea de concurrir a algunas de las salas prefiriendo soportar el dolor hasta el otro día que pasar por interminables esperas o sencillamente que no la atiendan.
Una historia protagonizada por una pareja el último día lunes precisamente a las dos de la madrugada tiene varios de estos componentes y empezó con un dolor de estómago por el cual acudieron en primera instancia al centro de salud del barrio Eva Perón.
Allí, en donde si se encontraba el médico de guardia, luego de realizar las observaciones del caso le recetó a la paciente con el dolor que se aplicara una inyección y fue en ese momento donde empezaron las complicaciones.
Jeringas
El centro de salud no tenía jeringas entonces les recomendaron que fueran hasta la del barrio República Argentina en donde muy probablemente podrían solucionarles la cuestión. La joven pareja fue hasta el centro de salud del mencionado barrio y se encontró con este cuadro: Las puertas cerradas con llave, todos los aires acondicionados prendidos, una camioneta 4x4 estacionada afuera y un cartelito que decía "Golpee la ventana".
Golpearon hasta que se cansaron, las ventanas, las puertas, etc., pero nadie atendió en la sala pero una vecina les indicó a los jóvenes donde podían conseguir una jeringa muy cerca de allí.
Finalmente compraron 4 jeringas a 15 pesos para poder volver a la sala del barrio Eva Perón a aplicarse la inyección para terminar con tanto trajín y a lo mejor también con el dolor estomacal.
Después de tres horas de haber iniciado la travesía finalmente le aplicaron la inyección a uno de los jóvenes de la pareja pero como para la indignación no hay remedio que funcione en el trámite perdieron la tranquilidad, mas aún cuando leyeron la impresión que tenían las jeringas que habían comprado: "Gobierno de la Provincia de Formosa – Distribución Gratuita –Prohibida su venta".
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