Entre sus pacientes, hay cada vez más ciudadanos paraguayos y del interior provincial. Su director reconoció que “la demanda supera a la realidad” de la sala y que a veces faltan insumos.
El Centro de Salud Eva Perón es la sala de atenciones primarias y consultorio de referencia del Distrito Sanitario 8 y abarca a los barrios del todo el Circuito Cinco. Es uno de los centros que más población atiende, ya que congrega a gente de los barrios República Argentina, 8 de Octubre, Antenor Gauna, 7 de Mayo, Juan Domingo Perón y hasta Namqom. Según su director, “tenemos más habitantes que la ciudad de Clorinda”.
Esta gran afluencia de personas ha llegado a desbordar el centro, que mensualmente atiende un total aproximado de seis mil personas: 4 mil ingresan por guardia y el resto se atiende en los consultorios. Todo esto, sólo con tres médicos de guardia y dos enfermeros.
Lo que sorprende y llama la atención es que una gran parte de dichas atenciones corresponde a ciudadanos paraguayos y del interior de la provincia que se encuentran transitoriamente en la ciudad y deciden ser atendidos en el Centro Eva Perón. “La demanda supera a la realidad. Se brinda atención primaria, pero cada vez hay más población. Este barrio se compone de mucha población nueva y habitantes transitorios. Acá se brinda atención primaria, pero se está transformando casi en una atención hospitalaria”, puntualizó Willimburgh.
Funcionamiento
El director Willimburgh reconoció que debido a este desborde, “no puedo negar que muchas veces faltan insumos”. Es él mismo quien debe acudir semanalmente a la farmacia a abastecerse de material descartable, que muchas veces no alcanza. Pero ello no fue obstáculo en el éxito de las atenciones realizadas. Sólo el 1% (unos cuarenta pacientes) tuvo que ser derivado a hospitales de mayor complejidad, “el resto se resuelve acá”.
Funcionando casi como un hospital, la salita es la sede de capacitación para profesionales de salud (médicos y enfermeros) y se brinda servicio de pediatría, clínica médica y a embarazadas. Allí trabajan tres médicos de guardia y dos enfermeras. También hay especialistas, pero hace cinco años que no se cuenta con servicio de traumatología.
A diario, largas filas se forman para sacar turnos desde la madrugada, y la gente debe esperar en salas que no cuentan con aire acondicionado o en la vereda, a escasos metros de zanjas a cielo abierto. Es por ello que se trabaja en un proyecto que cuenta con el compromiso de funcionarios ministeriales para “reacondicionar y hacer la restauración histórica del centro”, que lleva 20 años brindando atención a los ciudadanos.
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