El Centro de Salud del Eva Perón, desbordado por aumento de la población del Circuito Cinco

Entre sus pacientes, hay cada vez más ciudadanos paraguayos y del interior provincial. Su director reconoció que “la demanda supera a la realidad” de la sala y que a veces faltan insumos.
El Centro de Salud del barrio Eva Perón, del Circuito Cinco de la ciudad, se encuentra desbordado por el aumento de la población total de dicha zona. Su director, el Dr. Victorio Willimburgh, informó a La Mañana que mensualmente unas seis mil personas pasan por su guardia y consultorios, a razón de 200 pacientes diarios. Lo más llamativo es que la superpoblación del centro se debería a que cada vez más se acercan ciudadanos paraguayos y del interior provincial para recibir atenciones. El responsable de la sala reconoció a este diario que “la demanda supera a la realidad” y que a veces les faltan los insumos.

El Centro de Salud Eva Perón es la sala de atenciones primarias y consultorio de referencia del Distrito Sanitario 8 y abarca a los barrios del todo el Circuito Cinco. Es uno de los centros que más población atiende, ya que congrega a gente de los barrios República Argentina, 8 de Octubre, Antenor Gauna, 7 de Mayo, Juan Domingo Perón y hasta Namqom. Según su director, “tenemos más habitantes que la ciudad de Clorinda”.

Esta gran afluencia de personas ha llegado a desbordar el centro, que mensualmente atiende un total aproximado de seis mil personas: 4 mil ingresan por guardia y el resto se atiende en los consultorios. Todo esto, sólo con tres médicos de guardia y dos enfermeros.

Lo que sorprende y llama la atención es que una gran parte de dichas atenciones corresponde a ciudadanos paraguayos y del interior de la provincia que se encuentran transitoriamente en la ciudad y deciden ser atendidos en el Centro Eva Perón. “La demanda supera a la realidad. Se brinda atención primaria, pero cada vez hay más población. Este barrio se compone de mucha población nueva y habitantes transitorios. Acá se brinda atención primaria, pero se está transformando casi en una atención hospitalaria”, puntualizó Willimburgh.

Funcionamiento

El director Willimburgh reconoció que debido a este desborde, “no puedo negar que muchas veces faltan insumos”. Es él mismo quien debe acudir semanalmente a la farmacia a abastecerse de material descartable, que muchas veces no alcanza. Pero ello no fue obstáculo en el éxito de las atenciones realizadas. Sólo el 1% (unos cuarenta pacientes) tuvo que ser derivado a hospitales de mayor complejidad, “el resto se resuelve acá”.

Funcionando casi como un hospital, la salita es la sede de capacitación para profesionales de salud (médicos y enfermeros) y se brinda servicio de pediatría, clínica médica y a embarazadas. Allí trabajan tres médicos de guardia y dos enfermeras. También hay especialistas, pero hace cinco años que no se cuenta con servicio de traumatología.

A diario, largas filas se forman para sacar turnos desde la madrugada, y la gente debe esperar en salas que no cuentan con aire acondicionado o en la vereda, a escasos metros de zanjas a cielo abierto. Es por ello que se trabaja en un proyecto que cuenta con el compromiso de funcionarios ministeriales para “reacondicionar y hacer la restauración histórica del centro”, que lleva 20 años brindando atención a los ciudadanos.

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