El Centro Cultural, un espacio para recibir todas las expresiones

Un ritmo febril se mantiene en el trabajo de los obreros de la construcción que tratan de completar los últimos detalles de una obra singular y que, a partir de su apertura, sin lugar a dudas pasará a ser un punto de referencia para toda la cultura de la provincia de Catamarca.
Se trata del Centro Cultural ubicado en la manzana donde hasta la década del \\\'90 funcionó el viejo Hospital "San Juan Bautista" hasta que lo trasladaron a su emplazamiento actual.

Al margen de la historia, la actualidad de la que pasará a ser la "manzana de las artes" en la Capital provincial permite entusiasmarse con lo que se podrá ver, oír y aprender en este complejo.

Serán miles de metros cuadrados cubiertos, que fueron divididos en 4 espacios definidos en los que funcionarán cuatro instituciones artísticas: la Escuela Vocacional de Educación Artística (EVEA), la Escuela de Teatro "Juan Oscar Ponferrada", la Escuela de Danzas Nativas y Folklóricas, y finalmente, el Conservatorio de Música "Mario Zambonini". Las cuatro, por ahora, funcionan en casas particulares en las que se paga alquiler, y en muchos casos, se trata de espacios inadecuados para enseñar disciplinas artísticas.

Una recorrida que realizó días atrás un cronista y fotógrafos de este diario, junto al Director de Patrimonio Histórico de la provincia, Rafael Toledo, permitió advertir el importante avance que tienen las obras para poner en condiciones todos los espacios.

El funcionario dijo que actualmente hay más de 250 obreros de las empresas y de Obras Públicas terminando las tareas necesarias para dejar todo el complejo listo.

Un lugar para cada uno

La primera imagen que se tendrá del complejo será un amplísimo ingreso, en el que se niveló el terreno con el de calle República (se colocaron adoquines en toda la cuadra) y permite unir el ingreso con la plaza "Pedro Ignacio Acuña", el primer director del Hospital "San Juan Bautista".

El ala ubicada hacia la derecha del ingreso será para las instalaciones de la Escuela de Teatro. Contará con la sala de Ensayo "Miriam Cúneo", salas para maquillaje, escenografía y hasta un salón con piso entablonado para expresión corporal. Todo adecuado para la práctica de cada disciplina.

Hacia la izquierda del ingreso, Toledo presentó su joya: se trata de la restauración total de la capilla del viejo hospital, que fue saqueada y dañada al punto que hasta la Cruz principal se robaron. "Hicimos una reproducción de una cruz con las maderas que reciclamos del mismo edificio", remarcó el funcionario para luego agregar que cuentan con permiso del Obispado de Catamarca para realizar dentro de la capilla, actuaciones artísticas diversas.

El patio, luego de trasponer el ingreso, será para la EVEA, y contará con varias aulas para dictarles clases a los niños. Las cuatro salidas fueron cerradas reciclando las rejas originales que tenía la verja del frente del hospital. (Ver aparte).

Ya fuera del edificio central, que también tendrá oficinas administrativas para las diferentes escuelas, en la esquina de República y avenida Alem se ubica otra obra destacada. Se trata de lo que antes fuera el área de Cardiología del Hospital, un edificio que no fue construido por el arquitecto Caravatti (habría sido construido en 1910), y que fue reciclado e intervenido para adecuarlo a la Escuela de Danzas Nativas.

Al sacar la verja de hierro y mampostería que tenía en el frente, se logró un veredón de unos 8 metros de ancho, donde los alumnos podrán incluso ensayar a la vista de la gente que transite por allí.

"Los alumnos de Danzas tenían que realizar a veces los ensayos en la plaza 25 de Agosto, porque no tenían espacio. Los otros días vinieron y ensayaron acá y algunos lloraban por la emoción de tener un lugar propio", contó Toledo.

$288.000

Será el ahorro anual estimado que se podrá hacer por los alquileres que se pagaban por las cuatro escuelas artísticas que debían funcionar en viviendas particulares.

PINÁCULOS

El vandalismo y los robos hicieron estragos en el edificio diseñado y construido por Caravatti. Pero para recuperar los pináculos se tomó uno sano, se le hizo un molde con hierro y luego se reprodujeron con cemento blanco.

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