El director del nosocomio, Ariel Herrera, explicó que el 70% de los casos que llegan a la guardia no son emergencias.
La guardia del hospital Central está colapsada. Mientras los pacientes se quejan porque deben esperar varias horas para ser atendidos, el director del principal hospital público de la provincia, Ariel Herrera señaló que la mayoría de los casos que atienden no son crisis agudas sino que los mendocinos consultan por razones dispares que pueden atenderse antes que nada en los centros de salud.
Ayer El Sol dio a conocer un video de un joven que se desmayó luego de esperar más de media hora para ser asistido por un médico en la guardia de ese hospital. El joven llegó a la principal guardia con un dolor en la zona abdominal y tuvo que esperar bastante a pesar de que pedía insistentemente que lo atendieran.
Herrera contó que estuvo presente durante el episodio y que no se trataba de un caso de emergencia sino que podría haber sido atendido en un centro de salud.
"En ese momento estaban siendo asistidos dos pacientes entubados, otros veinte en los boxes y una embarazada con politraumatismos", explicó.
El director informó que la guardia de ese hospital es la más compleja de Mendoza porque cuenta con neurocirujanos, anestesistas, unidad coronaria, terapia, entre otros servicios.
"Como es una guardia que resuelve, muchos optan por ir ahí antes que sacar un turno", señaló. Por este motivo alrededor del 70% de los casos que llegan al Central podrían ser atendidos por centros de salud o "salitas" de menor complejidad.
¿Cuándo se trata de una urgencia?
El hospital está preparado para recibir y atender en cuestión de segundos aquellos pacientes que presenten casos de traumatismos, heridas de armas de fuego o armas blancas, infartos y pérdidas de conocimiento.
"Es una guardia muy compleja pero mal utilizada por la población", sentenció Herera.
El funcionario comentó que llegan a la guardia personas con catarro, síntomas gripales, dolores musculares o contracturas.
"Estos pacientes con anomalías simples deben pedir turnos a los consultorios externos del hospital o dirigirse a algún centro de salud cercano a su domicilio", explicó.
El retraso en la atención de los pacientes se debe, según Herrera, por aquellos mendocinos que no distinguen una situación de emergencia.
Los tiempos normales de espera dependen de la cantidad de urgencias que estén atendiendo. "Siempre van a tener prioridad las urgencias pero nunca dejamos sin atender algún caso, eso retrasa todo", agregó.
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