El relevamiento está a cargo de una paisajista y un grupo de estudiantes de la Escuela Agraria. Está enfocado en el Microcentro, con un avance cercano al 50%. Baja densidad de árboles y poda indiscriminada son los problemas más visibles.
El relevamiento permitirá avanzar en un plan de ordenamiento de especies, así como la necesaria reposición de aquellos cuyo estado lo imponga. "Podríamos decir que estamos haciendo un inventario para saber qué es lo que tenemos. Una vez que tengamos el resultado final, la Municipalidad seguramente decidirá cuáles serán los pasos a seguir", explicó Geoghegan, ante la consulta de EL POPULAR.
El Censo, al menos en esta primera etapa, se limitará a las cuadras del Microcentro, delimitado por las avenidas Colón, Del Valle, Brown y Pringles. Las recorridas urbanas del grupo de trabajo se iniciaron en el mes de abril y culminarán en noviembre. "Hasta ahora hicimos el relevamiento de todas las calles paralelas a San Martín. Y cuando los chicos se reintegren, una vez que finalicen las vacaciones de invierno, pasaremos a trabajar con todas las calles paralelas a Vicente López", detalló la paisajista respecto de los avances del estudio.
Con cerca del 50% del estudio ya desarrollado, Geoghegan dio sus primeras impresiones sobre el panorama céntrico ciudadano. "Lo que primero salta a la vista es que hay poca densidad de plantas en general, y también que el exceso de poda que notamos es terrible", afirmó la especialista durante la entrevista.
Hay algunas excepciones a la regla general, "como pueden ser Coronel Suárez, San Martín y Belgrano, que de lo que vimos hasta ahora es la calle que podríamos definir como la más prolija", según rescató ¿Simple casualidad? Tal vez no. La sensación de la paisajista es que "puede llegar a ser que en esas calles hay edificaciones más viejas y que por ese motivo los árboles se han mantenido en pie". En cambio, en otras arterias donde las viejas construcciones fueron derribadas para darle lugar a complejos habitacionales más modernos, no sólo cayeron ladrillos, sino también muchas plantas.
Entre algunas anotaciones sueltas que arrojaron los primeros pasos del estudio, aparecen ejemplos significativos para la mirada profesional. "En la calle San Martín nos encontramos con muchos nogales, que no son aptos para el arbolado urbano porque son enormes. En ese caso, es entendible que mucha gente los haya reemplazado por otros", dijo.
Para los que hayan conservado en su frente el nogal que trae problemas por la extensión de sus raíces, el consejo de Geoghegan es el de "reemplazarnos por fresnos". Otra singularidad es la de la calle Belgrano, "que hasta Moreno tiene mayoritariamente fresnos americanos, y desde Moreno hasta Pringles fresnos europeos".
Desinformación
A simple vista, el exceso de poda es la principal problemática del arbolado céntrico olavarriense. Para Geoghegan no se trata de mala intención. "El punto número uno es la desinformación, la falta de conocimiento", opinó. Y enseguida remarcó que con la poda indiscriminada "no se obtiene ningún tipo de beneficio, sino todo lo contrario, se agudizan los problemas".
Las consecuencias de una mala poda son varias, y todas negativas. "Especialmente, lo que hacen es encarecer muchísimo el mantenimiento de la planta y bajar el árbol a la altura que más molesta. Además, en líneas generales en el arbolado no se ven plantas enfermas por otros motivos ajenos a la poda", enumeró.
Desde su punto de vista, la actitud a seguir por los vecinos es más simple. "Lo primero que tiene que hacer un frentista es elegir una especie correcta. Después, hacer una poda de formación, que el tronco esté libre hasta dos metros de altura, que ahí se desarrolle la copa y ahí no intervenir nunca más, salvo en casos excepcionales como puede ser una rama que toque un cable. Pero a lo sumo estamos hablando de una rama, y no de todo el árbol", subrayó.
"Hay que educarse y convencerse de los problemas que trae la mala poda. Lo importante es elegir bien en el momento de plantar, y después meterse lo menos posible", resumió. "Cada vez que intervenimos, le acortamos el tiempo de vida a la planta. Por eso, antes de podar una rama de diez centímetros de diámetro, hay que pensarlo muchísimo".
Asesoramiento
¿Cómo asesorarse? Geoghegan explicó que no es necesario recurrir a los servicios de un paisajista. "Yo tiendo más a que el propio viverista sea el que aconseje. Por ejemplo, no puede vender un sauce eléctrico para arbolado urbano. Son plantas muy grandes y a los diez años seguramente vas a tener un problema", ejemplificó.
La profesional también remarcó que "lo que estamos haciendo en estos momentos es un relevamiento de lo que tenemos. De ahí surgirá la planificación. Tal vez pueda llegar a uniformarse por especies desde el Municipio, o se pueda dar a conocer un listado de posibles especies para cada calle. Pero eso vendrá después. Nuestro trabajo es el de hacer un inventario para saber con qué contamos hoy".
Respecto de los plazos del censo, anticipó que "en noviembre estará todo terminado y puesto en el mapa. Todos los datos que vamos relevando se cargan a un sistema y eso pasa a Catastro. Empezamos en abril, pero vamos avanzando cada vez más rápido. Ahora, cuando llegue agosto, los días ya empiezan a alargarse, así que el trabajo se acelerará todavía más".
El Censo de Arbolado Urbano surgió a partir de un convenio entre el intendente José Eseverri y la directora de la Escuela de Educación Secundaria Agraria Nº 1, Mónica Fittipaldi. Se plantearon desarrollar un plan de trabajo para la capacitación y ejecución del censo, en el marco del programa "Municipio y vos por más árboles" y en correlación con la ordenanza de adhesión al Reglamento de Arbolado Urbano de la Ley Provincial Nº 12.276.

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