Las cenizas y la falta de combustibles parecen haberse convertido en dos serias amenazas para la temporada de turismo que recién se inicia.
Este jueves fue un claro ejemplo de lo que puede ocurrir durante la temporada alta de verano. En algunas localidades de la cordillera, como Junín de los Andes, la visibilidad era casi nula más allá de los 200 metros debido a una persistente caída de cenizas. El aire estaba enrarecido y se volvía prácticamente irrespirable, según confiaron fuentes periodísticas a este diario.
Si bien el fenómeno afectó a la zona cordillerana, la dirección del viento colaboró para esparcir el material a buena parte del territorio neuquino. En la capital, por caso, también se sintió la molesta “lluvia” desde horas tempranas de la mañana.
Pero las cenizas no son el único factor que conspira contra el turismo. La falta de combustibles sigue generando molestias y dolores de cabezas en varias localidades.
El último parte de la Dirección de Defensa Civil de la provincia indica que en Aluminé seguía sin naftas y que Villa Pehuenia había logrado solucionar el inconveniente tras padecer el problema durante dos días.
El mismo parte informaba que en Junín de los Andes las estaciones YPF no tenían combustible y que en Loncopué sólo había gasoil. En Las Lajas sólo había gasoil y eurodiesel.
Desde el gobierno de la provincia, en tanto, se envió una nota a las autoridades nacionales para “se arbitren los medios necesarios” para evitar que estos inconvenientes se extiendan durante el fin de semana largo que comienza este viernes.
Las misivas fueron enviadas a los secretarios de Energía y de Comercio Interior, Daniel Cameron y Guillermo Moreno. En estas notas las autoridades provinciales transmitieron la preocupación por las graves consecuencias que traería para la actividad turística que se siga repitiendo el problema de desabastecimiento de combustibles durante las próximas horas.

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